Con Rita Barbera no hay excusas


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Ya se que lo políticamente correcto, después del fallecimiento de Rita Barberá, es decir que en caliente no es bueno plantearse según que cuestiones, y que ya llegará el día en que tranquilamente examinemos que ha pasado, e intentemos poner medidas para que un hecho como estos no vuelva a ocurrir. De esta manera, y dado que hechos lamentables ocurren continuamente, nunca más revisaremos el tema y así no cambiaremos nada nunca jamás. No me apunto a este planteamiento. Justo ahora es cuando conviene analizar las conductas que pueden haber propiciado este luctuoso acontecimiento.

No hay excusas. Los comportamientos miserables que han roto el corazón de Rita, a mi entender, son: la pena del telediario, el rechazo de los suyos, la cacería de los adversarios políticos y el linchamiento de muchos medios de comunicación. Ninguno de los que han tenido estos comportamientos: espectadores, compañeros de partido, adversarios políticos y periodistas tiene excusa ni argumentos para haber actuado inquisitorialmente transformando la presunción de inocencia en culpabilidad preventiva, yendo a la cacería y a la aniquilación, política y personal, de aquella que electoralmente o ideológicamente les daba sopas con honda.

Informar es una cosa, condenar es otra. Informar es una cosa, acosar es otra. Informar es una cosa, forzar noticias en contra es otra. La libertad de expresión no es denigrar a las personas, ni insultarlas, ni condenarlas de antemano, ni pisarlas, ni descojonarse de ellas, ni ridiculizarlas en cuestiones personales. Todos los que han obrado de mala fe, lo saben y saben distinguir perfectamente lo que es pensar distinto e informar de hechos, de lo que es participar en una cacería.

No entiendo nada. Mira que es fácil actuar democrática y decentemente, ¿no saben que basta con criticar las opiniones y los comportamientos pero nunca a la persona? ¿Alguien me lo explica?


3 pensamientos en “Con Rita Barbera no hay excusas

  1. Lucas 6, 41 “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?”
    Querido Josep María, si relees lo que has escrito tú mismo sobre Zapatero y Sánchez, sobre quiénes no ha caído ninguna sospecha, ni leve, de corrupción, a quienes has calificado personalmente como te ha placido sin el menor respeto a las personas, verás que se te aplica relativamente bien lo dicho en el Evangelio que he citado.
    Dicho esto déjame que te diga que la tolerancia de los medios de comunicación con los políticos corruptos es francamente asombrosa. Ahí tienes a la señora de los despidos en diferido y los sobresueldos y no le ha pasado nada, ni le ha dado un infarto, ni nada.
    No diré nada sobre la difunta, pero te quiero presentar un nombre para que ejercer la defensa de su honor. Luis Bárcenas. No voy de ironía. Ha este señor se la han arrastrado por el lodo sin miramientos mientras sus anteriores jefes miraban para otro lado. Este señor era el tesorero y nada más. No tomaba las decisiones sobre a quién cobrarle o a quién pagarle. Era un contable con título rimbombante. Y es el chivo expiatorio de un partido corrupto. Y él calla porque está seguro de que con todo lo que sabe al final se irá casi de rositas con más dinero del que tú y yo y los vecinos de toda la manzana ganaríamos en un siglo. Él no tiene ni la décima parte de la responsabilidad que sus jefes, pero su nombre ha sido destruido mientras los verdaderos responsables nos gobiernan. Ese me parece un tema muy interesante, porque además todos sus protagonistas están vivos.

  2. Hoy he visto a los jerifaltes del PP alabando a la difunta de tal forma que a un observador extranjero le parecería que se había muerto una santa o una heroína. Hasta el Rey ha pasado por el aro. Ha sido algo chocante, como si les hubieran dado una orden y hubieran salido todos furiosamente a cumplirla. Y los medios de comunicación, a pesar de lo que quieras decir, se han mostrado una vez más dóciles con los amos del poder, ya que nadie se ha salido del guión. Cuando digo nadie no me refiero a los antisistema, por supuesto. Todo esto es muy chocante y muy extraño. Da para pensar cosas raras.
    Te sugiero que veas esta noticia:
    http://www.europapress.es/nacional/noticia-maroto-barbera-no-ejemplar-seguir-escano-solo-disfrutar-aforamiento-20160915082730.html
    Viene con video incluido. Ahí verás a Javier Maroto, de la joven guardia pretoriana del PP, respaldado por Pablo Casado, otro de la joven guardia pretoriana, calificando como indigno y falto de ejemplaridad el comportamiento la senadora Barberá, entonces viva. No fue hace mucho. El 15 de septiembre del 2016. Menos de 70 días.
    No me parece posible que Maroto se lanzara con semejantes palabras contra la hoy venerada difunta por un arrebato irreflexivo. Este señor parece muy comedido y contenido. Probablemente estaba cumpliendo órdenes de alguien con más poder que él. Alguno de esos acostumbrados a los SOBREsueldos, que tiran la piedra y esconden la mano. Eso se confirma con la actitud poco cariñosa que tuvieron en esas mismas fechas otros miembros de la misma camada como el mencionado Casado y Andrea Levy. No puede ser casualidad. O quizá yo no lo sé y ya han expulsado del PP a estos irreverentes jovenzuelos que no han sabido valorar la contribución de una ejemplar patriota y política. En ese caso, siempre les acogería con gusto Albert, quien tampoco se ha mostrado especialmente cariñoso con la finada.
    En resumen, estos del PP son unos hipócritas que ahora están sacándole la última gota de jugo a la naranja valenciana. O al menos eso me parecen. Y estos mismos son los que nos gobiernan.
    Termino considerando que mucho más sucio y mucho más grave es lo sucedido en el PP de Madrid, parece que a Aguirre no hay quien le chiste. Ella estuvo tan rodeada de corruptos como la valenciana, pero ahí está tan campante, dispuesta para lo que haga falta siempre al servicio de la patria. No parece que le vaya a dar un infarto. Debe ser la diferencia entre estar en la capital o estar en provincias. Los capitalinos tienen más contactos y conocen mejor los intríngulis del poder. Hasta Albert le tiene santo respeto, él que es tan estricto contra la corrupción. Todo esto es tan penoso… y estos son los buenos, los que nos van a salvar de los rojos. Que Dios y su Santísima Madre nos ayuden y protejan. No veo otra esperanza.

  3. Pues yo comparto su análisis. Que se haya actuado mal en otros casos no reduce un ápice la infamia y la injusticia perpetrada contra esta señora cuya gestión situó a Valencia en el mapa e hizo que se posicionara en muchos ámbitos por encima de otras ciudades españolas que antes eran más relevantes. y no precisamente por la corrupción. Descanse en paz. Mucha gente la recordará para bien.

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