Síndrome de Estocolmo

Desde el Gobierno Central llegan mensajes abriendo una puerta a una solución negociada de la crisis catalana. Anna Gabriel, la diputada de la CUP defensora de la tribu y otras cuestiones menos estéticas, declaró ya antes del 11 de septiembre de este año, recién aprobadas las leyes secesionistas, y con el Gobierno de Rajoy en pleno despertar del un largo letargo de pasividad y ya tomando medidas, que: “esto es un pulso y esto va de quién aguanta un segundo más, y tenemos que aguantar nosotros”, y en esas estamos. No tengo ninguna duda de que el independentismo catalán seguirá, erre que erre, con su tensar la cuerda; sin duda tiene un plan que siguen a rajatabla usando, como ya hemos visto, cualquier medio, legal o no, aunque, al menos de momento, con la consigna de que no sean ellos los que crucen la linea roja de la violencia. Que nadie lo olvide: para ellos la ley no cuenta.

He oído recurrentemente un argumento sobre lo que debería ser la actuación del Estado: nada fuera de la ley, pero nada solo con la ley. El planteamiento no es malo, matizando una objeción de tiempos atendiendo al pensar de la propia Gabriel: primero restablecer la ley y el orden y luego, con los cabecillas que se han saltado la ley depuestos, ya hablaremos.

No entiendo nada. En plena escalada del conflicto y cuando aún no ha llegado el día 1, el gobierno abre la puerta a una negociación, que hasta ahora había negado, para parar el conflicto. ¿Tiene Rajoy síndrome de Estocolmo, empatía con el delincuente, o simplemente da el pulso por perdido? ¿Alguien me lo explica?

Santiago Vidal, contigo empezó todo

Lo que pasó ayer en Catalunya es gravísimo y muy excepcional. Me dieron ganas de llorar viendo a tanta gente en la calle oponiéndose a unos registros, con cara de pueblo oprimido, cuando simplemente se estaba registrando y deteniendo a unos servidores públicos que se estaban saltando la ley y de los que había indicios de que estaban usando recursos públicos para hacer lo que les da la gana. Cuanta manipulación, ¡Dios mio!

Si uno escucha lo que ayer dijo Puigdemont:”el Estado ha sobrepasado la línea roja que lo separaba de los gobiernos represivos”, afirmando además que se había suprimido de facto la autonomía catalana y se estaba aplicando un ‘estado de excepción’, uno piensa que Rajoy realmente ha hecho algo. Si uno escucha a Iglesias hablar de ‘presos políticos’ y a Otegi llamar a las protestas frente un “Estado autoritario y antidemocrático”, uno piensa que Rajoy realmente ha hecho algo. Si uno escucha a Rajoy hablar de que “cada ilegalidad y cada vulneración tendrá su respuesta, que será firme, proporcionada y rigurosa”, uno piensa que Rajoy realmente ha hecho algo. Reconociendo que Rajoy por fin despertó, de hecho recurrió leyes al TC y controla los gastos de la Generalitat, la verdad, la triste verdad, es que ya me gustaría a mi que las actuaciones de Guardia Civil y Mossos de ayer obedecieran a un mandato del Gobierno. Fue un juez, Juan Antonio Ramirez Suñer el que, de oficio, ayer, movilizó a la Guardia Civil para hacer lo que hizo. En febrero pasado, este juez abrió diligencias, a raíz de una querella de VOX y una denuncia a titulo personal del abogado Miguel Durán, sobre las declaraciones de ex juez y ex senador de Esquerra, Santiago Vidal, que presumía de claras ilegalidades cometidas por la Generalitat catalana.

No entiendo nada. ¿Por qué siguen manipulando a la gente dando a entender que ha sido Rajoy y no un juez el que movilizó a los agentes judiciales a actuar ayer en Barcelona? ¿Alguien me lo explica?

A Rivera y Sánchez les ha faltado responsabilidad

Ayer, en el Congreso de los Diputados, se sometió a votación una ‘proposición no de ley’ de Ciudadanos que pretendía posicionar a la Cámara claramente al lado del Gobierno en las actuaciones que, con el visto bueno del PSOE y C’s, el Gobierno de Rajoy está poniendo en práctica frente a la crisis secesionista del Gobierno de la Generalitat. Si bien la intención de Ciudadanos pudo ser aviesa y buscar rédito electoral partidista de su postura al lado de España en el conflicto del ‘procés’, el PSOE ha picado y ha metido la pata hasta el corvejón. El resultado ha sido una vez más que la teórica derecha se ha quedado parlamentariamente sola en su defensa de la unidad de España. Ribera, consciente del complejo socialista para ir de la mano del PP y de la grima que les suele producir la defensa nacional, ha pretendido ponerle, una vez más, el dedo en el ojo a Sánchez. Si bien la irresponsabilidad de Ciudadanos ha conseguido, así reza el titular de ABC, proclamar que ‘El PSOE vuelve a dar la espalda al Gobierno y a los jueces ante el desafío secesionista’, su actitud partidista ha dado pie a la interpretación letal de La Vanguardia, le da motivos para titular en su portada: ‘El Congreso niega su apoyo a la estrategia de Rajoy en Catalunya’. Vaya pifiada de dos irresponsables.

No entiendo nada. Ciudadanos hubiera hecho bien en no presentar nada por aquello de que lo que funciona, el acuerdo tácito, no lo toques y menos en política; pero Rivera no se ha podido resistir a dejar al PSOE de Sánchez, una vez más, con el culo al aire. ¿no han visto que en esta ocasión también se quedaba ‘en pelotas’ la propia España? ¿Alguien me lo explica?

Estafa antidemocrática

El llamado ‘procés’ no ha empezado ahora. Han sido años y años de muchas pequeñas actuaciones y todas dirigidas al mismo fin: la independencia. Ha hecho falta llegar a la recta final para que el silencio cómplice de muchos, gobiernos centrales, partidos políticos, empresarios, sindicatos, asociaciones etc, se empiece a romper en cuentagotas. No cabe callar si hasta el gobierno central habla. La cobardía, madre de estos silencios, ya en grado menor, hace que muchos, ahora arropados por un grupo, firmen un sinfín de manifiestos. Algo es algo. Uno de los manifiestos, el llamado ‘1-O, Estafa antidemocrática’ firmado por unos mil ‘intelectuales de izquierdas’, es un paradigma del problema. Afirmando que no pueden avalar la convocatoria del 1 de octubre con su voto, pasan a enumerar las razones que les lleva a catalogarla de ‘estafa’: la convocatoria no es transparente, no establece un mínimo de participación, se ha marginado a las fuerzas de la oposición, se han aprobado leyes en forma ‘express’, y es una convocatoria unilateral. Todas ellas son razones clave y de peso para estos intelectuales de izquierdas. ¿Me están diciendo que si Puigdemont y los suyos cambian las formas, sería válido el referéndum? Que lástima da que, pretendiendo dar luz, se queden en las formas y ni intuyan el fondo. El problema no es el envoltorio sino el contenido.

No entiendo nada. No es que las formas sean antidemocráticas, que lo son, sino que la soberanía reside en el pueblo español y no solo en el catalán. ¿Cómo pueden ser intelectuales si ni de esto se enteran? ¿Alguien me lo explica?

Junts pel no

La legalidad no es cuestión de número, aunque el tamaño de hecho al final si que importa. Por mucho que sean más los que aceptan que la democracia, los votos de la mayoría, está por encima del derecho, no es verdad pero, si son muchos o casi todos los que opinan así, lo decidirán y tendremos irremediablemente una nueva dictadura. Nadie tiene derecho a exigir que yo me suicide pero, si son todos o casi todos, igual no tengo más remedio que hacerlo. Después del desastre que supondrá el día 1 de octubre, haya o no referéndum o caricatura de ello, tendrá que haber elecciones y, si no queremos repetir el ciclo y reiniciar el bucle otra vez, no quedará más remedio que las gane una opción que busque una Catalunya tan autonomista como se quiera, pero nada secesionista. Hoy por hoy, a falta de saber como afectará electoralmente el final del procés, todas las encuestas dan por ganador de unos comicios a Esquerra que difícilmente puede gobernar una Catalunya no independentista.

No entiendo nada. De la misma manera que en las últimas autonómicas apareció ‘Junts pel si’, ¿no es ya la hora de que C’s, PSOE y PP se coaliguen en un ‘Junts pel no’ y lideren una Catalunya leal al proyecto de todos que es España? ¿Alguien me lo explica?

Si campaña para un no referéndum

En plena batería de medidas del Estado sobre el independentismo catalán, especialmente a través de la fiscalía, avisando y alertando de que la suspensión del referéndum por parte del Constitucional es una actuación que trae consecuencias, el gobierno en rebeldía de la Generalitat tensa la cuerda y se niega a informar semanalmente de la ejecución de sus gastos presupuestarios. Más chulo que un ocho, Junqueras, mandó una carta al Gobierno dando cuenta de su decisión y se quedo tan pancho. Según parece el gobierno central va a reaccionar ante este desplante y hoy, si no se aconeja, pasará a tomar el control directo de los gastos de la Comunidad. Veremos; de momento, y pese al elenco de suspensiones y prohibiciones, la Generalitat acaba de inaugurar a tutiplén, en una antigua plaza de toros -tiene su guasa-, la campaña para el referéndum no permitido.

No entiendo nada. Ayer, las cuatro grandes asociaciones de jueces españoles, fueron unánimes afirmando que la Generalitat, al desobedecer al Tribunal Constitucional, “pierde el carácter de autoridad”. ¿A qué esperan para rendirse? ¿Alguien me lo explica?

No son solo euros

A medida que avanza el procès y ante la inmediatez del 1 de octubre, voces calladas durante años empiezan a hacerse oír: gobierno, fiscalía, alcaldes… y ahora el mundo económico. La CEOE aplaude el despertar del Estado y la Asociación Empresarios de Catalunya, esos llevan hablando hace años, alerta de que la Catalunya de Puigdemont, Junqueras y Cía colapsaría económicamente: caería el PIB catalán, también el español, y el paro se elevaría a cotas nunca vistas. Sin duda es importante que el mundo económico hable y hable claro por aquello de que más vale una verdad que duela, que una mentira que ilusione; pero no olvidemos que las razones económicas no son las razones esenciales. Si económicamente la teórica independencia de Catalunya fuera un chollo para la economía española o para la catalana, la cuestión seguiría siendo un desafuero.

No entiendo nada. ¿No será que el bien jurídico a proteger, el meollo de la cuestión, no son los euros ni las montañas, sino la dignidad de todos y cada uno de los españoles cuya soberanía es inalienable? ¿Alguien me lo explica?

Reculando que es gerundio

Mucho se ha hablado de choque de trenes y de conflicto entre dos legalidades… Todo esto está muy bien hasta que el que conduce el tren de juguete ve llegar al Talgo real, y hasta que una legalidad lo es y la otra es, sin más, un cambalache.

La vía jurídica escogida por Rajoy, tan criticada como una manera de escurrir el bulto, avanza inexorable y algunos políticos, Colau de momento está entre ellos, y casi la totalidad de funcionarios, Mossos, interventores y secretarios municipales, no están dispuestos a acabar con su vida profesional por seguir la falsa legalidad de unos cuantos iluminados.

No entiendo nada. Tanto Puigdemont, como Junqueras y alguno más hablan de que queda tiempo para negociar, ¿están buscando una salida para recular a tiempo? ¿Alguien me lo explica?

Los otros catalanes

Nunca he hecho esto, pero vale la pena. No voy a escribir nada hoy, cedo mi palabra a este manifiesto ‘anónimo’ que corre por WhatsApp y que retrata muy bien a la mayoría de catalanes que, fruto de su catalanidad, son y siguen siendo así: tranquilos, tolerantes, trabajadores, pacíficos, discretos y amigos de nuestros amigos.

No entiendo nada. ¿Hemos de cambiar y convertirnos en lo que no somos para que nuestros gobernantes nos respeten? ¿Alguien me lo explica?

SOMOS LOS OTROS CATALANES. Los que no vamos a manifestaciones y nunca colocaremos ninguna bandera en el balcón. Somos tranquilos, tolerantes, trabajadores, pacíficos, discretos y amigos de nuestros amigos. Queremos tener salud, dinero, amor y trabajo, como todo el mundo. Creemos en la familia y en el esfuerzo personal y no en la donación y subvención para conseguir las cosas. Amamos la paz y la libertad, aborrecemos la corrupción, la violencia, el abuso de poder, la manipulación y la mentira.

Somos bilingües sin complejos, hacemos zapping sin problemas por todas las opciones, y ya no recordamos si la película de ayer la vimos en catalán o en castellano.

Nos gustan los deportes y animamos igualmente a Nadal, Ferrer, Alonso, al Barça, al Español y a la Selección, y nos da igual si el gol lo mete un catalán o un manchego, mientras ganemos la copa de Europa o el Mundial. Por respeto no pitamos el himno de España, ni ningún otro.

Estamos bastante hartos del ‘procés’ y del politiqueo en general por tanta mentira. Votamos al menos malo, o por descarte. Aborrecemos a quienes fomentan las fobias entre territorios, sean del color que sean, de aquí o de cualquier otro sitio para ganar cuatro votos, mantener la poltrona y seguir llevándoselo calentito a cuenta de todos.

No creemos que la independencia sea la solución a todos nuestros problemas: no somos tan ingenuos, más bien la política de confrontación y sus lideres son parte del problema. ¿Por qué está todo tan crispado? ¿No tendrían que trabajar todos para sacarnos de esta crisis, dejarse de historias y no confrontarnos unos contra otros? Creo que muchos pensamos así, pero no se nos ve ni se nos oye, somos LOS OTROS, y aunque saben que estamos nos ignoran por no pensar como ellos.

Tras el próximo fracaso del 1-O habrá ¡nuevas elecciones autonómicas! Informad a todos los que formamos parte de LOS OTROS, a vuestros conocidos, a los indecisos, a los que piensan que esto no va con ellos… que de nuestro voto depende que Catalunya siga siendo feudo de unos cuantos que basan su discurso en el odio a los demás pueblos de España, adoctrinando en las escuelas a nuestros niños y difundiendo propaganda y mentiras en TV3 y en los otros medios comprados con subvenciones pagadas con nuestro dinero. Exijamos que los constitucionalistas lo sean por encima de los intereses de sus partidos.

Vamos a demostrar a quienes lideran el ‘procés’ que en el mundo somos catalanes y españoles. Vamos a demostrarles que no nos hemos creído la vil mentira de que ‘Espanya ens roba’ cuando los únicos que nos han estado robando son ellos: nuestros recursos, nuestro dinero, nuestro orgullo y nuestra dignidad, intentando hacernos sentir inferiores y de segunda.

Vamos a decirle a ellos y al mundo que ya basta de muestras de odio, intransigencias y amenazas de sanciones para quien no colabora o piensa como ellos.

Vamos a frenar esta aventura que solo nos ha traído y traerá más pobreza económica e intelectual y más crisis a pesar de que nos prometan el paraíso.

Porque amamos Catalunya, porque amamos España, porque queremos seguir siendo europeos…

¡¡¡VIVA CATALUNYA!!!

Vivir del enfrentamiento

Nada hay más triste y estéril que tener que vivir siendo un parásito, vivir a costa de la vida de otro. Frente a la simbiosis, dos seres que se complementan, el parasitismo supone que los dos no caben en el mismo mundo. Me duele, y no sabés cuanto, constatar como la nueva Catalunya, la Catalunya de las España democrática salida de la Constitución del 78, fue tomada por algunos nacionalistas que cimentaron su crecimiento en el modelo parásito del enfrentamiento. Desde el himno y la fiesta, hasta el propio impulso a la lengua, se ha buscado en todo ello un trasfondo de enfrentamiento. El himno, ‘Els Segadors’, con un fuerte componente de violencia frente a otros, ‘La Santa Espina’ o ‘El cant del ocells’ o tantos otros, que animan a la propia afirmación sin la necesidad de ir contra otros. ‘La diada’, una derrota militar, frente al día de ‘Sant Jordi’; y un impulso del catalán basado en sustituir al castellano a través del eufemismo de ‘Llei de normalització lingüística’. Hoy, este planteamiento acomplejado gris y triste, quiere cimentar la nueva Catalunya, no en el arrastrar a España al siglo XXI, sino en enfrentarse a ella.

No entiendo nada. ¿Tan poco cree uno en si mismo que, para nacer y crecer, tiene que acabar con el otro? ¿Alguien me lo explica?