Cae la nieve


Este día de Reyes ha sido un día para no olvidar para miles de conductores que se encontraron atrapados en la ratonera de la AP-6. No es la primera vez que ocurre y casi siempre se produce el mismo comportamiento:  los atrapados ponen a caer de un burro a las distintas autoridades,  las autoridades derivan la responsabilidad a los usuarios y, en estos casos en que interviene una empresa privada, a las concesionarias y estás últimas suelen hacer lo que pueden sabiendo que al final la responsabilidad les caerá a ellas y cuanto más pien, casi peor.

No tengo ninguna duda que todos pudieron hacer más, de la misma manera que estoy convencido que las inclemencias del tiempo casi nunca son culpa del gobierno. Probablemente todo el mundo falló porque el fenómeno se pasó de frenada en su intensidad. Las autoridades no pueden tener a un país preparado para situaciones tan puntuales y excepcionales y los usuarios pueden no saber como actuar frente a ellas.

Tiempo habrá de buscar responsabilidades y muchos afectados optarán por la vía judicial que tarde o temprano dará sus frutos, pero mientras lo único que aconsejo es que cada palo aguante su vela y repase que ha hecho mal y que debería haber hecho mejor, igual, si hacemos esto, vamos mejorando. A priori me cuesta entender que la autopista no estuviera  bien salada para evitar que la nieve cogiera, que los conductores sabiendo la previsión climática no llevarán cadenas y que los responsable políticos desaparecieran…

No entiendo nada. ¿Tan difícil es aceptar los fallos? ¿Alguien me lo explica?


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