Carlos Salgado: ‘Por Caro al fin del mundo’


Conversación tranquila de @jmfrancas con Carlos Salgado (@papadecaro)”, papadecaro”, papá de Carolina.

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JMF: ¿Quién es Carolina?

CS: Es mi hija, secuestrada por su madre a Kirguistán, desaparecida.

JMF: ¿Secuestrada o desaparecida?

CS: Ambas cosas.

JMF: ¿Cómo ocurrió?

CS: Mi ex-mujer comenzó a incumplir el régimen de visitas, y no se adoptaba ninguna medida para obligarla a cumplir. Los Mossos d’Esquadra no me aceptaban las denuncias porque me informaban que los incumplimientos ya no eran penales sino civiles,  me enviaban al Juzgado, a un procedimiento civil. Hice eso, pero a pesar de que el Juez me dio la razón, no se adoptó ninguna medida para obligar a mi ex a cumplir. Con el tiempo, se fue agravando la situación ya que mi ex no comparecía ante los Juzgados o Servicios Sociales, y a pesar de que yo advertí varias veces al Juzgado que ella nunca daría el brazo a torcer, llegaría un momento en que viéndose acorralada, decidiría secuestrar a mi hija llevándosela fuera de España. Así, lamentablemente ocurrió.

JMF: ¿Cuánto hace que se fue con tu hija?

CS: Tres años y medio ya, se marchó en septiembre de 2016, aunque desde enero de 2016 yo ya no podía ver a mi hija.

JMF: Y, ¿qué solución jurídica tiene un secuestro como estos?

CS: Un secuestro parental internacional tiene las dificultades añadidas de la legislación de diferentes países. Kirguistán además es extremadamente complicado, ya que no es firmante del Convenio de La Haya de 1980, que regula las sustracciones internacionales de menores y su restitución. Pero incluso países firmantes como Rusia o Polonia lo incumplen sistemáticamente. La única solución es que España se implique presionando internacionalmente a Kirguistán, al fin y al cabo mi hija es ciudadana española. Pero no lo hacen, quizá porque piensan que “al menos está con su madre”. Es lógico que Kirguistán proteja a sus nacionales, pero ¿Y España? ¿Qué pasa con los menores secuestrados? Los secuestros internacionales son más de 300 al año.

JMF: Su madre, ¿es nacional de Kirguistan?

CS: Mi ex es nacida en Kirguistán cuando existía la URSS, en realidad ella es de etnia rusa (los kirguises son orientales, como los coreanos y japoneses), ella siempre se identificó como rusa, e incluso tenía pasaporte ruso. Pero ha huido allí y ha recuperado su nacionalidad kirguisa.

JMF: ¿Cuál es tu esperanza para recuperar a tu hija?

CS: Ahora mismo, muy pocas. La implicación de la Autoridad Central Española (organismo dependiente del Ministerio de Justicia) es prácticamente nula, ni asesoran, ni ayudan a los padres con menores secuestrados en el extranjero. Con decirte que en mi caso se lavaron las manos diciendo “Kirguistán no ha firmado el Convenio de La Haya de 1980, así que no hay nada que podamos hacer. Vaya a Kirguistán y abra allí un proceso civil” ¡Y tan tranquilos! Ni asesoramiento jurídico, ni ayudas económicas (al fin y al cabo estoy en esta situación por la desidia e inoperancia del Juzgado de Blanes), ni la más mínima presión internacional.

JMF: ¿Esto es correcto?

CS: Cualquier otro país europeo se implica mucho más en la recuperación de los menores secuestrados a España. Pero es que España es muy buena cumplidora del Convenio de La Haya, todos recordaremos el caso de Juana Rivas, que intentó saltarse la ley y pese a la presión del lobby feminista, los jueces no dieron el brazo a torcer y devolvieron a los hijos con su padre. En cambio, para exigir cumplimiento de los convenios internacionales a otros países, la actuación de Cooperación Jurídica Internacional es nula. Ellos pueden hacer más, mucho más, pero no quieren hacerlo. Con decirte que formo parte de NISDE (Asociación Niños Sin Derechos, afectados por la Sustracción Parental) y en una reunión con nuestra asociación, les dijeron que aunque pueden denunciar ante el Consejo de Europa a los países incumplidores del Convenio de La Haya, no van a hacerlo “porque pueden perjudicar otros asuntos bilaterales con ese país”. Alucinante.

JMF: Y vergonzoso, ¿qué vas a hacer tú?

CS: En abril de 2018, cansado ya de estar ninguneado por la justicia española, decidí viajar a Kirguistán e intentar traerme a mi hija por mi cuenta. Al fin y al cabo, tengo la custodia y la patria potestad en exclusiva, y no sólo eso, está dictada una orden de detención internacional contra mi ex-mujer, que no se ejecuta porque…. la jueza del Juzgado 2 de Blanes se ha negado a emitir una Comisión Requisitoria (una solicitud de auxilio a un juez kirguís para que haga cumplir dicha orden). Conseguí localizar a mi hija y a pesar de tener todos los papeles en regla, no me dejaron salir del país, estuve detenido y llegué a temer por mi vida. Es verdad que el Cónsul de España en Kazajistán (no hay embajada en Kirguistán) me ayudó todo lo que pudo, pero tiene las manos atadas por Justicia, es decir, si no se emite la Comisión Requisitoria, la Embajada no puede hacer nada. Mi única esperanza ahora es localizar otra vez a mi hija y abrir una vía de comunicación; ella cumple 12 años ahora y ya es lo suficientemente madura para entenderlo todo. Ella será la que tendrá que decirle a España que la ha abandonado… y presionar para poder volver a España.

JMF: Si presiona ella, ¿España hará algo?

CS: No lo sé, pero a partir de los 12 años ya es una edad crítica para muchas cosas. Un juez kirguís podría escucharla si ella quisiera volver a España conmigo, ella también podría denunciar -a través de un abogado- ante la Audiencia Nacional de su abandono en un país extranjero. A partir de los 12 o 13 años las niñas empiezan a rebelarse contra las madres, por eso es fundamental abrir esa vía, para que yo pueda ayudar a mi hija en lo que ella necesite.

JMF: ¿Te ayuda alguien?

CS: He conseguido bastante apoyo en las redes sociales. A raíz de un hilo viral en Twitter (lo tengo fijado en mi perfil de Twitter, mi ID es @papadecaro) mucha gente ha empatizado con el caso y me han ayudado en lo que han podido. Un Tío Blanco Hetero, por ejemplo, me entrevistó en un vídeo para su canal y gracias a él conseguí recaudar los fondos que necesitaba para pagar las deudas contraídas cuando volví de Kirguistán, completamente arruinado. También me ha entrevistado Jesús Muñoz, de malostratosfalsos.tv, me han hecho entrevistas en La Vanguardia, en El Mundo y en varios periódicos digitales. He salido en TV en Las Mañanas de TV y en el extinto programa de Javier Cárdenas “Hora Punta”. Pero a pesar de todo eso, absolutamente nadie del Gobierno Español se ha puesto en contacto conmigo.

JMF: ¿Vas a hacer alguna acción para conseguir la atención de nuestro gobierno?

CS: No lo he hecho hasta entonces porque quería evitar abrir un nuevo frente y concentrar todos mis esfuerzos en la recuperación de mi hija, pero sin la ayuda de España no lo podré conseguir, y teniendo en cuenta que me siguen ignorando, tendré que adoptar alguna medida. No te sabría decir exactamente qué, porque me pierdo en la maraña jurídica, pero he puesto el caso en manos de un bufete de abogados de Madrid para que estudien el caso y me aconsejen. Una vía es la de una queja ante el CGPJ por la actuación del Juzgado de Blanes, otra es la de una demanda de amparo ante el TC por incumplimiento de los deberes constitucionales de los poderes públicos, la tercera es una denuncia ante la Fiscalía General del Estado…

JMF: ¿Me dejo algo importante que te apetezca decir?

CS: Detrás de toda mi lucha está el amor inmenso que siento por mi hija y me encantaría señalar el nuevo proyecto que iniciaremos con la youtuber Valentina Ortiz llamado “por Caro al fin del mundo”. Es un proyecto audiovisual mitad documental, mitad reality show en donde Valentina me dará cobertura audiovisual en un próximo viaje que haremos a Kirguistán con el objetivo de abrir una vía de comunicación, esperemos que permanente, con mi hija. Allí me entrevistaré con funcionarios, jueces, policías kirguises, y espero contar con el apoyo de la Embajada de España en Kazajistán, que como dije antes son los únicos que han intentado hacer algo por mí. Queremos que esa lucha también sirva de ejemplo y de apoyo psicológico para otros padres separados de sus hijos, que vean que nunca se ha de tirar la toalla, por muy difícil que sea el camino. No sé si conseguiremos encontrar y comunicarme con Carolina, pero incluso en el peor de los casos, que no lo consigamos, Caro no será siempre una niña, y cuando sea más mayor verá todo lo que hizo su padre por ella.

JMF: Gracias Carlos. Ojalá vuelvas con tu hija y abras una vía para todos los niños afectados por la sustracción patental. Un abrazo.

CS: Muchas gracias por darme la posibilidad de contar mi historia. Espero que el 2020 sea el año del reencuentro con Carolina. No dudes que si eso ocurre, volveré para contarlo. Un gran abrazo y hasta siempre.

JMF: Que sea tu año y el de Carolina.


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