Cierre de fronteras


239160-944-628

Alemania, la gran valedora de los refugiados sirios, controlará sus fronteras poniendo en entredicho el protocolo de Schengen. Ya sé que la interpretación política de este hecho es mandar un aviso al resto de países de la UE para que se comprometan, de una vez y sin más dilaciones, en el proceso de reparto de los refugiados que entran a espuertas a la UE, pero a nadie se le escapa que del ‘acogeremos a todos’ al ‘control de fronteras’ hay un abismo. Alemania está superada y el fenómeno, lejos de amainar, va in crescendo. El llamamiento ya está hecho y llegar al paraíso es una motivación que no atiende a contradeclaraciones.

No entiendo nada. Europa, incapaz de atajar el mal en origen, ha querido poner la venda de acoger a unos cuantos refugiados, ¿alguien se cree que, si sigue la infección –el hambre y la guerra-, los ciudadanos aceptaran su mala suerte de vivir cerca del contagio? ¿Alguien me lo explica?


2 pensamientos en “Cierre de fronteras

  1. Todo País tiene un cupo, y un límite económico, y ahí está el quid de la cuestión, ser solidarios,los que dan lo que pueden -no están obligados a más-.

  2. Desde el plano político, nos engañan. Lo que nuestros líderes están haciendo llevan años sembrándolo, y recogen a espuertas. Es irrisorio oírles hablar de solidaridad, pero no de destrucción y aniquilación misma de nuestra cultura, de nuestras raíces y religión… La simiente terrorista está en los que llegan, huyendo -dicen- de los que matan. Al cabo de algunos años, los veremos imponernos su yugo, su Islám, y arremeter contra todo lo nuestro, peor si cristiano. El obispo húngaro lo ha explicado bien, ni el Papa, ni estos líderes tan “buenos”, tienen idea de lo que están consintiendo, ¿o, sí…? Quiero pensar que son impremeditados y locos, porque lo otro sería demasiado. Pero en este plano, nunca sabremos la verdadera razón de las cosas que suceden hoy, porque la verdad ninguno la cuenta.
    En el plano religioso diré que se está cumpliendo lo escrito en Ag. 2, 21 – 23 Quien tenga oídos oiga, quien tenga ojos, vea…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *