Cortar, podar, pero con cabeza y corazón

No entiendo nada. Los que han recortado (podado) todo lo que han querido, ahora presumen de adalides del bienestar -lógicamente el suyo no peligra-. Y, estos mismos, ponen a caer de un burro a los que obligados por la dilapidación de euros a destajo de estos genios de la propaganda, se dedican -que remedio- a la difícil e ingrata tarea del recorte. En el caso de CiU, la sanidad, los ancianitos y algún que otro colectivo de desfavorecidos han sido elegidos como sujetos de la poda. En Valencia, Rita Barberá parece que de momento va por otro lado, su recorte va directo a la cultura y al deporte y, asi, se ha cargado ‘La Mostra’ de cine y el evento hípico de la ‘Global Champions Tour‘, con dolor pero sin contemplaciones. Todo son recortes -y los que vendrán más-, pero no es lo mismo. A mi, me sirve más como modelo que el anteriormente referenciado en Catalunya. No entiendo nada, ¿tan complicado es seguir el modelo de una familia normal y dejar lo imprescindible y cortar lo innecesario? Cortar si, podar también, pero con cabeza y corazón, como en casa.

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