De un Ferrari estozolado a un Cervera dimitido, vaya día

Cosas que ocurren. Compras un Ferrari de 300.000 euros por la mañana y dos horas después te estozolas en una cuneta: coche con siniestro total y a tomar viento. Cincuenta millones de las antiguas pesetas al carajo. No se si tendría seguro, supongo que sí, pero… hay que ser gafe.

Esa es una metedura de pata que nunca me ocurrirá, no me la puedo permitir. Espero que tampoco me ocurra lo que a Santiago Cervera que le han hecho una judiada que le ha costado una detención y que Doña Cospedal le fuerce a dimitir de diputado y de secretario de la mesa del Congreso. Raro, raro, raro.

Si de verdad ha sido objeto de lo que el cuenta, un engaño, no pasaba nada por dejar sus cargos y quedarse una temporada de diputado de a pie en espera de deshacer el entuerto con premura. Si no es tan como él cuenta y se parece algo a lo que cuenta el que ha sido objeto del chantaje mejor dimitir. No se, no entiendo nada. Tu, ¿qué entiendes?

Un pensamiento en “De un Ferrari estozolado a un Cervera dimitido, vaya día

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *