Días de Cumbres


obama castro

Recién terminada la Cumbre de Las Américas, empieza en Barcelona la Cumbre del Mediterráneo, donde los ministros de Exteriores de los 36 países convocados analizaran la cooperación ante asuntos como la lucha contra el terrorismo yihadista, la inmigración ilegal o la energía. Ambas Cumbres tienen sus detractores dado que en ellas no se hace distinción del modelo de Estado ni del tipo de gobierno que tiene cada país. Probablemente donde más claras se haya visualizado estas diferencias, y por tanto más críticas haya podido levantar, sea la Cumbre Iberoamericana donde han coincidido líderes como Obama, Castro y Maduro.

Si atendemos a la llamada doctrina Estrada, que viene a afirmar que un gobierno no debe juzgar (para bien o para mal), gobiernos o cambios en gobiernos de otras naciones ya que esto supondría una violación a su soberanía; o lo que es lo mismo que las relaciones entre países no implican apoyo a los distintos gobiernos ni a sus actuaciones, las Cumbres no están de más. No todo el mundo acepta como buena esta doctrina, pero para mí no tiene duda: lo peor es la no relación y todo roce con un país con ciudadanos libres acaba siendo letal para el mantenimiento de los dictadores.

No entiendo nada. ¿A quién le duele que Obama coincida con Castro, incluso puedan hablar públicamente, y simplemente salude a Maduro? ¿Es mejor para los ciudadanos de sus países que no se hablen jamás? ¿Alguien me lo explica?


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