Efecto ‘Sánchez’


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Al igual que Zapatero, que gracias a su desastroso final de mandato, arrastró al PSOE a una bajada histórica que Rubalcaba no pudo parar, Sánchez ha acelerado la caída libre del partido socialista. Por si esto fuera poco, el hecho de que Sánchez amenace con volver y, como mínimo, resistir con lo poco que le queda, da la imagen de un socialismo realmente más que dividido. La realidad política española hace que el electorado castigue poco la corrupción, mucho la contradicción ideológica y muchísimo la división de un partido y el PSOE las tiene todas: corrupción, caos ideológico y batalla campal interna.

Las ultimas encuestas, acaban de publicarse más, siguen mostrando que esta pérdida sangrante de votos socialistas, beneficia fundamentalmente a la abstención, sus votos se quedan en casa, y al PP que sigue subiendo. Podemos y aledaños políticos, se mueven entre el mantenerse o el subir muy poco y Ciudadanos va en retroceso. El hecho de que el PSOE, ahora de nadie, siga cediendo votos, posibilita que Podemos, sin ganar apenas nada, pueda ascender a ser la segunda fuerza y por tanto, liderar la oposición. Sería curioso si, al final de este proceso de cambio, el duopolio PP y PSOE se transforma en España en un nuevo bipartidismo de PP y Podemos.

A Rajoy, amen de gobernar, le debe preocupar como queda el mapa político español. Es difícil pensar que prefiera cambiar, como contrincante y alternativa de gobierno, al PSOE por Podemos y por tanto debe intentar echar un paracaídas a este socialismo que cae en picado. Esto debe llevarle a contar con un partido socialista, miedoso frente a una convocatoria electoral prematura, pero sin abusar ni un pelo de esta debilidad para no ponerle al pie de los caballos de Iglesias.

No entiendo nada. Además de gobernar, ¿debe Rajoy salvar al PSOE para frenar a Podemos y conseguir que ambos se desgasten por la batalla entre ellos? ¿Alguien me lo explica?


Un pensamiento en “Efecto ‘Sánchez’

  1. España debe ser de los pocos países del mundo en que el comunismo y el marxismo tengan un potencial de crecimiento. Ya sé que muchos anestesian las cuatro neuronas que les quedan con la explicación de una conspiración internacional del eje Venezuela-Irán con ramificaciones en Cuba y conexiones internas con ETA. En fin, es la permanente tentación de mirar para otro lado.
    Esta mañana en una emisora de radio en los USA la única noticia que daban de España era que ayer se habían hecho manifestaciones honrando la memoria del dictador Franco en donde se había hecho el saludo fascista. Vamos bien.
    La pregunta no es si al final el bipartidismo va a ser PP-Podemos. La pregunta no es si el PSOE va a sobrevivir, que hace rato debería estar ardiendo en Gehena. La pregunta es cómo se ha podido hacer tan mal la política para que finalmente lo que debía ser una fuerza marginal se haya convertido en uno de los protagonistas del escenario político. La pregunta es si la gente sensata, cristiana, moderada, demócrata, honrada y trabajadora va a desterrar definitivamente esa mala caricatura de la derecha que es el PP. La pregunta es si vamos a tener alguna vez una derecha moderna, abierta y tolerante, enérgica contra la corrupción, comprometida en serio por la justicia social, que luche contra la pobreza como pide el Papa, que ponga coto al capital desmadrado y a los caciques retrógrados, que use desodorante para quitarse el pestazo a franquismo, que se quite las mantillas y deje de condecorar Vírgenes, que la Madre de Dios no quiere que la usen manipulativamente. La pregunta es si la mejor renovación que puede hacer la derecha es un “Ciudatans” (como decía aquel ignorante) que no pasa de ser el mismo PP con cirugía estética. En una palabra, la pregunta es si tendremos una derecha de verdad y no el engendro que nos gobierna. Si la respuesta es no, ya sabes porqué está Podemos ahí. La gente no quiere el comunismo, la gente está cada vez más harta de los abusos. Cuando queráis que Podemos regrese a la irrelevancia del marxismo, ya sabéis lo que hay que hacer. No es tan difícil de entender.

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