No a las terceras elecciones

javierfernandez

Ha dicho Albert Rivera, con bastante sensatez, que él no cree que el PSOE “haya montado lo que montado para seguir diciendo lo que decía Sánchez”. A nadie se le escapa que, si bien el objetivo ha sido en primer lugar echar a Sánchez por ser el máximo responsable del hundimiento -a pasos agigantados del PSOE elección tras elección- y a pesar de ello manifestar su voluntad de seguir liderándolo, también ha pesado el curioso miedo a que se echara en brazos de Podemos, lo han hecho casi todos, y especialmente de los independentistas como ya hizo Zapatero, sin duda debajo de motín subyace tambien el no ir a una terceras elecciones y por tanto hacer lo necesario con el coste político mínimo para que gobierne de una vez por todas Rajoy.

Las frases del nuevo hombre fuerte, detrás hay una mujer muy mandona, del PSOE de que no es lo mismo “abstenerse ante el PP que apoyar al PP” y de que hay una cosa peor que un gobierno en “minoría del PP” y es un gobierno del “PP en mayoría”, evidencian que el objetivo práctico de este cambio de liderazgo es no a unas terceras elecciones, no marear más la perdiz, pasar a la oposición, reorganizarse, y no perder el liderazgo de la izquierda frente a Podemos. ¿Como se hará esto? Ellos sabrán, cobran bien y no tienen otra cosa en que pensar desde hace meses.

No entiendo nada. ¿Por qué Sánchez no fue capaz de ver que un gobierno del PP débil le daba alas para ser el jefe de la oposición y la cara visible de una remontada del PSOE? ¿Alguien me lo explica?

 

2 pensamientos en “No a las terceras elecciones

  1. Lo del gobierno débil es un cuento bastante chino, que seguramente algunos lo creen. Una vez que estás con los controles en la mano, y dada la asombrosa experiencia democrática de este país, el gobierno débil puede seguir haciendo sus chanchullos y marrullerías. Los perros viejos no aprenden trucos nuevos.
    A veces la lógica política no tiene mucho que ver con la justicia, la honradez, la integridad. A veces un “suicidio” político puede ser mejor que vender la VERDAD por treinta monedas de plata. A veces decir la verdad aunque te perjudique es lo menos político pero lo más necesario. A veces la decencia debería pesar más que la corrupción. A veces la intolerancia te paga réditos políticos que destrozan la sociedad. A veces hay que tener menos mala leche y llevar la caridad cristiana a la política. A veces sería preferible que los políticos leyeran un poco más las palabras del Evangelio. A veces los guías ciegos nos llevan a todos a la miseria moral. A veces es muy sorprendente que los campeones de la doble moral nos den consejos. A veces es preferible mirar para otro lado, pero no lo recomiendo porque el golpe será todavía peor. La vida es corta, tratad de ser felices, buscad la paz en la justicia, no en derrotar al “enemigo” que vive en la casa de al lado.

  2. Yo diría que en su absoluto y egocéntrico proceder, solo había un fin por encima de todo, y ese fin era el sillón de La Moncloa.
    Debía pensar, a tal señor tal honor, no admito menos.

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