Llegó el día B


Ayer noche, la Primera Ministra Británica Theresa May, firmó la carta dirigida al Presidente del Consejo Europeo, y que le será entregada hoy 29 de marzo de 2017, dónde le comunica la voluntad de Gran Bretaña de abandonar la U.E. El trámite, contemplado en el artículo 50 del tratado de Lisboa, prevé dos años para llegar a dos acuerdos, el uno fijando los términos de la rotura, y el otro estableciendo el marco de la futura relación.

No sé suficiente economía para valorar las consecuencias de esta drástica decisión y supongo que, como casi todo, tendrá consecuencias negativas a la corta y positivas a la larga cuando cada uno esté dónde quiere estar y se adapte, se busque la vida, al nuevo estatus.

Parece claro, de todos modos, que ambas entidades pretenderán salir lo menos mal paradas posible del divorcio, pero también resulta evidente que si Gran Bretaña se quiere ir, tendrá que pagar un alto precio por su recuperación de soberanía, y que la UE no se puede permitir firmar un acuerdo en que sea mejor estar fuera que dentro. Tampoco ambas entidades pueden acabar mal, pues no olvidemos que la UE nació para que todos los protagonistas de las mil batallas europeas se unieran, de tal modo que nunca jamás repitieran contiendas.

No entiendo nada. ¿A qué espera la UE para desperezarse y hacerse útil, y por ende deseable, para todos sus ciudadanos? ¿Alguien me lo explica?


Un pensamiento en “Llegó el día B

  1. En mi opinión el Brexit es una decisión equivocada, pero tomada de la manera correcta. Lo cual siempre es mejor que tomar una decisión acertada de forma incorrecta. La vida es un conjunto de decisiones. Finalmente el éxito consiste en que el número de aciertos sea superior al de los errores y que ninguno de estos sea letal. La única forma de mejorar el número de aciertos es aprender a tomar decisiones correctamente. Esto los británicos lo han manejado bastante bien desde hace siglos. Así les va. A los españoles nos importa más el acierto aunque haya que conseguirlo repartiendo bofetadas. Así nos va.
    Dices que tendrá consecuencias negativas a corto plazo y positivas a largo. Es posible, pero también lo es todo lo contrario. Puede tener consecuencias positivas en el corto plazo y negativas en el largo. De hecho, el estado actual de la unión europea no permite tirar fuegos artificiales. La cosa está chunga o peor que eso. Aunque parece que Rajoy ni se entera.
    Tampoco estoy de acuerdo con tu idea de que GB “tendrá que pagar un alto precio …. y la UE no se puede permitir firmar un acuerdo en que sea mejor estar fuera que dentro.” No veo razón alguna por la que haya que castigar a GB y hacer con ella un escarmiento para los demás. No solo porque GB puede devolverle las bofetadas a UE sin despeinarse, sino porque esa no es la forma de manejarse con la gente. Yo no aceptaría ese tratamiento ni con Luxemburgo. Si no están a gusto, que se vayan y tan amigos. Antes bien, como siempre van a ser vecinos esforzarse en terminar en los mejores términos posibles. “Al que quiere ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa. Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda.” Mt. 5:40-42. Que Dios te bendiga.
    Lectura recomendada: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20170327/421220248157/la-base-de-un-cerebro-sano-es-la-bondad-y-se-puede-entrenar.html

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