Lutos imaginarios, lutos reales (artículo publicado en la contra de la Gaceta el 5 de noviembre de 2009)


Que se nos venían unas semanas negras, de difuntos, era evidente, estamos en noviembre. No hace falta ser un adivino para intuir que, hasta dentro de bastantes meses, cada indicador económico que aparezca, y a pesar de las lecturas que desde el Gobierno se harán, será un brote más bien tenebroso. Todas las previsiones exteriores así lo indican, ya sean el FMI, la OCDE o la Comisión Europea. Curiosamente, ayer mismo en el Senado, Zapatero, contradiciendo todos estos análisis y previsiones, aseguró que el comienzo de nuestra recuperación económica tendrá lugar a finales de este año o principios de 2010. No se lo cree ni él.

            La frase real del día puede adjudicarse a nuestro comisario europeo, Joaquín Almunia, que cual predicador en el desierto sigue diciendo, ya van meses, que España será el último país de la UE, junto con Bulgaria, Letonia y Lituania, en salir de la recesión, y lo que es peor, comete la “insolencia” de proponer medidas económicas para evitar que se cumpla su luctuoso diagnóstico. Pero, ya ven, el Gobierno ni caso. Desde la Comisión nos alertan de los efectos negativos de medidas como son el aumento del IVA, pero nuestro Gobierno, erre que erre, da otro paso al frente hacia el abismo. Estamos en un mes negro, y nos espera un prolongado tiempo de luto.

            También huelen a luto los clubes de fútbol de Primera División. Ayer, en la Comisión de Presupuestos del Congreso y haciendo caso omiso de la conocida sentencia, si algo funciona no lo toques, el PSOE pactó con BNG, ICV e IU el cambio el la fiscalidad especial que desde 2004 venía aplicándose a los cerebros extranjeros –futbolistas también–, con el fin de que les fuera atractivo desarrollar su trabajo en España. Este hábil cambio en la retención fiscal, de un 24% a un 43%, puede significar la defunción de los grandes fichajes y por ende la disminución del atractivo de nuestra Liga, de los ingresos que generan las emisiones televisivas y… Todo esto sin contar que esta nueva tributación no sólo se aplicaría a futbolistas, sino a todo tipo de estrellas rutilantes extranjeras que cobren más de 600.000 euros al año.

            Luto también el que tenemos por grandes figuras que nos abandonan. Primero fue el luto de todos con los artistas, por José Luis López Vázquez, después ha sido el luto de todos con los intelectuales, por Francisco Ayala, la conciencia de un siglo y casi sin dejarnos tiempo, y a pesar de que fue antes, nos enteramos y todos estamos de luto junto con los antropólogos, de la defunción de Lévi-Strauss, el padre del estructuralismo. Estos últimos no son lutos imaginarios, sino muy reales. De ninguno de los tres se podrá decir que no dejaron poso, nos dieron mucho y bueno y por tanto además del luto, nuestro sentimiento debe ser de homenaje, agradecimiento y esperanza. La especie humana, a pesar de los pesares, también mejora.


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