María Elena Crespo Arce: ‘En las tutelas el dinero tiene mucho poder de contaminación’


Conversación tranquila de @jmfrancas con María Elena Crespo Arce, licenciada en derecho y licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. Investigadora. Jurista de profesión.

Tuitter: @jmfrancas Web: http://sinpostureo.com You tube: https://www.youtube.com/channel/UCUGcEzxyMJwuOCBNnjwPDxg?view_as=subscriber

JMF: ¿Algún ámbito concreto en tu trabajo?

María Elena Crespo Arce: Especialista en el ámbito contencioso-administrativo, familia y extranjería.

JMF: En el ámbito de extranjería. ¿qué se le pide a la justicia?

María Elena Crespo Arce: Agilidad en la resolución, individualización en la aplicación de la ley y adecuación de la legislación a las necesidades actuales.

JMF: ¿Está la ley adecuada a los tiempos?

María Elena Crespo Arce: Tanto en la legislación aplicable en extranjería como en el Sistema de Protección de Menores existen graves lagunas que requieren su revisión.

JMF: ¿Qué habría que revisar en la ‘protección de menores?

María Elena Crespo Arce: Es una pregunta que requeriría una larga sesión resumen de la investigación sobre la que trabajo hace un año. En esencia podemos hablar de algunos puntos básicos:

1-Eliminar el actual peligro de arbitrariedad en el dictado de las Declaraciones de Desamparo. Con las implicaciones vitales tan enormes que conlleva esa Declaración.

2-Limitar urgentemente las facultades de intervención que actualmente tiene la administración en este ámbito.

3-En consecuencia, que se exija la intervención judicial desde el inicio del procedimiento.

4-Recuperar y dar la primacía que merece la opinión de los padres y la familia extensa en un hecho tan grave como es la separación física y frecuentemente definitiva de sus hijos. Es una muerte social

5-En definitiva, la legislación tiene que garantizar que ningún niño o niña sea apartado del seno de su familia, salvo en situaciones de extrema gravedad, debidamente acreditadas.

JMF: Me asombra lo de ‘intervención judicial’. ¿Ahora mismo no hace falta?

María Elena Crespo Arce: Eso es. La legislación aplicable concede todo el poder de actuación a la llamada “Entidad Pública Competente”, esto es, en cada Comunidad Autónoma, un órgano de la administración, el Servicio de Protección de Menores.

JMF: Y la separación de poderes como garantía… eso no es democrático.

María Elena Crespo Arce: Efectivamente. Al permitir que la administración decida y ejecute una resolución tan dramática como es la separación de los menores del ámbito familiar,  se está afectando severamente a valores democráticos.

JMF: ¿La ley lo permite?

María Elena Crespo Arce: Desgraciadamente la ley lo permite y constituye una praxis muy frecuente en este ámbito.

JMF: ¿Cuándo interviene un juez?

María Elena Crespo Arce: Sólo si la familia afectada plantea recurso frente a la resolución, el Juez conocerá el asunto. En cualquier caso, el Juez sólo actúa después del hecho consumado (Declaración de desamparo y retirada del menor).

JMF: ¿Sabes si es así solo en España?

María Elena Crespo Arce: Es legendario el caso reflejado en la película basada en hechos reales en el Reino Unido, “Lady Bird Lady Bird”, donde muestra hace dos décadas esta dramática situación. También me consta que en Noruega los Servicios Sociales actúan de forma similar.

JMF: ¿Qué defensa tienen un padre o una madre frente a una actuación de estas?

María Elena Crespo Arce: Carecen de todo apoyo jurídico en la fase administrativa.  Hay una desigualdad flagrante ente las partes:

1-la administración tiene un poder omnímodo,

2-algunas familias no tienen capacidad económica para contratación de asesoramiento.

3-las familias están sometidas a un estrés psicológico y social provocado en parte por el modo brutal en que se actúa, en muchas ocasiones contra ellos.

JMF: ¿Me hablas de indefensión?

María Elena Crespo Arce: De hecho, existe indefensión.

JMF: Y, ¿de derecho?

María Elena Crespo Arce: Las familias afectadas, tras quedarse sin sus hijos, pueden plantear recurso judicial frente a la Resolución administrativa. El procedimiento judicial se alarga considerablemente y durante todo este tiempo los hijos continúan alejados de sus padres, con severo deterioro en la relación afectiva. La experiencia demuestra que las probabilidades de éxito son escasas y por ello debemos intensificar la batalla en esta causa.

JMF: ¿En qué causa hay que intensificar la batalla?

María Elena Crespo Arce: Urge evitar ya la facilidad de utilizar las declaraciones de desamparo como medida de solución a problemas familiares. En su lugar hay que destinar  ayudas inteligentes y eficaces socioeconómicas a las familias afectadas y que el menor no sea retirado del seno familiar. Insisto, sólo se podrá retirar al menor en situaciones excepcionalmente graves y acreditadas.

JMF: Si es tan evidente, ¿por qué nadie con capacidad hace nada?

María Elena Crespo Arce: No hay una respuesta única pero este sector adolece de una opacidad preocupante, a pesar de existir un elevadísimo número de menores tutelados. Se habla de intereses significativos en este entramado que explicarían el mantenimiento de la situación actual.

JMF: ¿Hablamos de uno 50.00 casos an la actualidad de niños tutelados en España?

María Elena Crespo Arce: Esa es  la cifra que se maneja desde diversas fuentes solventes.

JMF: Y muchos euros que reciben los centros de tutela y las familias que tutelan… ¿Puede explicar ese dinero algo de esto?

María Elena Crespo Arce: El dinero tiene mucho poder de contaminación.

JMF: Me has hablado de intereses, ¿también en el ámbito político?

María Elena Crespo Arce: Hasta ahora ningún gobierno ni partido político se ha comprometido con soluciones adecuadas. Urge que los partidos políticos actúen ya y con eficacia en esta cuestión que está provocando dramas en los niños, niñas y sus familias.

JMF: Parece que el famoso ‘bien del menor’ brilla por su ausencia, ¿no?

María Elena Crespo Arce: En muchos casos la administración entra abruptamente en la convivencia familiar destrozando lo que se llama en sociología “los mil primeros días más importantes de un ser humano”, tiempo en el que se diseña y consolida la subjetividad de una persona. El “Bien del Menor”, que el Sistema de Protección utiliza como razón para apartar a los hijos de sus familias, se convierte de hecho en una actuación que logra lo contrario: rompe afectos, desequilibra relaciones familiares y genera innecesariamente una atmósfera de desesperación. Muchas actuaciones de esta administración, al intervenir  así, produce cadáveres sociales.

JMF: Mil gracias María Elena, seguiré denunciando el tema, es horrible lo que está pasando.

María Elena Crespo Arce: Efectivamente es horrible. Muchas gracias por darnos voz para lograr entre todos el cambio de esta situación. Un cordial saludo.


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