Otra vez Londres

Para resolver un problema hay que estudiarlo a fondo. La táctica del avestruz de negar su existencia solo sirve para ir a peor. En Europa, Madrid, Paris, Bruselas, Berlín y Londres han sido objetivos de lo que algunos llaman eufemísticamente “terrorismo internacional” y otros, entre los que me incluyo, denominamos “terrorismo islamista”.

Me repugna moralmente hablar de guerra de religiones, entre otras cosas por que no concibo una religión seria que no busque la paz, pero el tiempo me ha enseñado a profundizar en las cosas y, cuanto más investigo sobre el Islam, más evidente se me hace que lleva en su ADN, desde el principio, el germen de santificar la violencia. Bastcitar la “sura 9”, que aparece al principio del Corán, para leer como declara que “todos los infieles deben ser aniquilados o completamente sometidos”. Frente al “Id y predicad el Evangelio” cristiano, aquí se trata de someter o aniquilar. Alguien me podrá decir que el propio Islam, rectifica sus mandatos, y no es verdad, no hay autoridad en el Islam capaz de contradecir sus libros sagrados. En el Cristianismo, Cristo mismo reinterpreta el Antiguo Testamento con el mandato del amor. ¿No veis las diferencias?

Es evidente que de los mil seiscientos millones de musulmanes que hay aproximadamente en el mundo, no todos son radicales, pero si se calcula que lo son el 20%, que no es poca cosa. El radicalismo islámico va en aumento y estamos sufriendo cada día más sus consecuencias. Las intervenciones desde occidente, Estados Unidos y Europa, para destronar dictadores que gobernaban estados laicos, para sustituirlos por lo que creíamos regímenes democráticos, que han acabado siendo repúblicas islámicas, ha dado y está dando alas a estos terrorismos radicales. Ayudamos a echar al Sha de Persia, radicalizando a Irán; acabamos con Sadam Husein y los suyos, destrozando Irak; contribuimos a derrocar a Muamar el Gadafi, y ahora Libia es un Estado fallido; ¿vamos a conseguir quitar a Bashar al Ásad para que Siria no levante cabeza?

No entiendo nada. ¿Seguirá occidente sin entender el Islam y, con su ignorancia y buenísimo, dará todavía más alas al terrorismo islamista? ¿Alguien me lo explica?

Un pensamiento en “Otra vez Londres

  1. Estoy de acuerdo contigo. Y creo que todo el que se propone entender el Islam lo entiende. Otra cosa es que se atrevan a decir lo que han entendido. Lo de dar o quitar alas lo veo mucho mas complicado. De hecho, no tengo la menor idea. Aunque sospecho que hasta ahora todo se ha venido haciendo con las patas.

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