Papeles del Paraíso de muchos caraduras

Después de la llamada ‘lista Falciani’ y los ‘papeles de Panamá’ ahora entramos en el tiempo de los ‘Paradise Papers’ listados otra vez, presunción de inocencia incorporada, de un elenco de ‘pájaros’ poderosos que supuestamente han buscado derroteros mas opacos y baratos para guardar sus caudales. Tener dinero fuera no es de por si delito, siempre y cuando se cotice por ello en donde uno debe. Tener dinero negro, es decir saltándose la fiscalidad, es moralmente reprobable y socialmente infumable, lo tenga uno donde lo tenga, y es delito cuando, según la cantidad, las leyes del país así lo estimen.

Cuestión distinta es que la propia palabra ‘impuestos’ indica la ‘alegría’ con la que uno satisface semejante obligación y por tanto es bueno que pagarlos, además de hacer que moral y socialmente uno se encuentre con la conciencia tranquila, suponga una carga soportable y no desmesurada. Convertir la fiscalizad en un infierno no facilita en absoluto pagarlos poniendo buena cara, de la misma manera que cuando conocemos cómo se dilapidan, por parte de nuestros gestores, en gastos nada razonables, cuando no más que discutibles, tampoco ayuda a pagarlos.

No entiendo nada. Dada la necesidad impositiva, ¿no sería mejor que las leyes incentivaran el cumplimiento fiscal haciendo que los impuestos fueran los mínimos y que su pago sirviera realmente para redistribuir el dinero con justicia en necesidades objetivas? ¿Alguien me lo explica?

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