A perro flaco, todo son pulgas

Debe ser el azar, o un maldito demonio, el que hace que cuanto más frío hace, más sube la electricidad y que cuando llegan las vacaciones, suba la gasolina. “A perro flaco, todo son pulgas”. Si ya es mala leche que coincidan los picos de consumo y de precio en electricidad y en gasolina, más mala leche es que nadie haga nada. ¿Para que sirve el Estado, si frente a los grandes proveedores de servicios básicos, véanse banca, electricidad, agua, gasolina, telefonía etc, miran hacia otro lado? Tanta administración no es capaz de defender, en estas necesidades tan universales, al ciudadano?

Todos recordamos que para controlar estos servicios, cuando se privatizaron, se crearon órganos de supervisión a fin de evitar precisamente situaciones de abuso. Para la banca está el Banco de España y para lo demás, actualmente, está la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Amén de declarar que investigarán los hechos, ¿qué hacen?

No deja de ser curioso que, en el caso de la banca, haya tenido que ser la justicia, en concreto la justicia europea, la que haya tenido que sancionar conductas supervisadas por el regulador español, el Banco de España, y condenar a las entidades bancarias a resarcir a millones de ciudadanos. ¿Habrá que recurrir a Europa para que la electricidad en España no siga siendo de las más caras?

No entiendo nada. Frente al abuso de los oligopolios, ¿los gobiernos del duopolio, PP y PSOE, hacen algo por el ciudadano? ¿Alguien me lo explica?

Un pensamiento en “A perro flaco, todo son pulgas

  1. Supongo que te suena el concepto de puertas giratorias.

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