Trabajar hasta morir


Ayer el Gobernador del Banco de España, en el Congreso de los Diputados, se sumó al conjunto creciente de organismos que pronostican un mal futuro a nuestro sistema de pensiones. A las voces que alertan sobre una muy notable perdida de poder adquisitivo y el cada vez mayor diferencial entre sueldos y pensiones recibidas, se une la de la autoridad monetaria alertando de que el sistema actual tiende a no ser sostenible por la ya sabida bendita prolongación de la edad de vida y el incremento de la ratio entre pensionistas y trabajador es cotizando. Sus recetas son la mar de simples: trabajar hasta poco antes de morir y completar la pensión con un plan de pensiones privado. Nada nuevo bajo el sol. Si no crece la base de lo que antes era una pirámide, hay que recortarla por arriba para que lo sea otra vez.

No todos los mayores son pensionistas y, por tanto, la sociedad no puede conformarse con intentar dignificar las pensiones si lo que pretende es cuidar, o al menos no hundir, a sus mayores. Cuestiones tan de sentido común como que la sanidad, ya cotizada, piense en este colectivo entendiendo que tienen problemas sobrevenidos de vista, oído, aparato masticador, pies… que, curiosamente, poco cubre el sistema sanitario público, o el hecho de que ciertos productos de primera necesidad para este colectivo, pañales empapadores o monturas de gafas, no gocen del IVA superreducido son gravamenes que pesan sobre los que han contribuido, con el esfuerzo de muchos años, a levantar un país.

No entiendo nada. Peligrando las pensiones, ¿un gobierno se puede plantear cuestiones como la renta básica? ¿Alguien me lo explica?


3 pensamientos en “Trabajar hasta morir

  1. Lo uno no está peleado con lo otro. Piensa en la cantidad de familias que están viviendo gracias a la ayuda de los abuelos jubilados. Es lógico que a los de nuestra edad nos preocupe más lo de las pensiones porque es de lo que vamos a vivir dentro de uno o dos años. Pero por detrás viene mucha gente muy apretada.
    El tema no es dividir a los pelagatos entre jubilados y no jubilados. El tema de fondo es que en este país hay mil personas físicas que acumulan una riqueza inimaginable y pagan (si pagan) menos impuestos que tú. Los pelagatos, jubilados o no, deberíamos tener claro que el objetivo es redistribuir esa riqueza injustamente acumulada. Y con eso hay para todo. Hace unas semanas escuché que en Catalunya hay seis personas (solo seis) cuyas fortunas sumadas igualan al presupuesto de la Generalitat, que es una gansada. A esos les interesa mucho que los pelagatos nos peleemos entre nosotros por eso nos dividen entre jubilados y no jubilados, catalanes y no catalanes, enfermos y sanos, inmigrantes y nativos, hombres y mujeres, católicos y no católicos. Divide y vencerás. Así nos luce el pelo.

  2. Sabes muy bien que nadie te lo va a explicar.
    Se trata, lisa y llanamente, de la contraoferta que desde el Gobierno y sus aledaños se le da a la medida populista de la izmierda cavernaria española.

  3. Este blog se complementa con el radiofonico A Fondo que recomiendo se elimine la musica del intermedio ya que los 30 minutos incluidos la necesaria publicidad reducen un tiempo estupendo de su tertulia.
    Ruego provea a su programa de un W.up
    Moltas gracies.

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