Dos días de locura

Cuando ayer, el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, en una comparescencia necesaria y tardia que valoro, dijo “Probablemente, nadie pudo imaginar jamás que asistiríamos a un espectáculo tan democráticamente deplorable como el vivido ayer en el Parlament”, yo sí me quede atónito. Si algo no se les puede reprochar a estos personajes, de otro mundo como son los independentistas, es no haber avisado. Cuando antes en los sanatorios de la mente, veías al Napoleón de turno, nunca iba vestido de Cleopatra. No sería Napoleón, a pesar de que el lo creyera, pero no engañaba a nadie; llevaba como es preceptivo su mano en el pecho, su casaca y su tricornio atravesado. Mentiroso no, loco quizás.

Intentar razonar con ellos, es del todo inútil. El corazón esta para amar y la cabeza para pensar; cuando se invierte esto, el dialogo es más que imposible. Si uno cree en serio que tiene derecho a decidir sobre cualquier cosa, ya la hemos liado. Este derecho, lisa y llanamente no existe. Puede existir el derecho a decidir sobre aquello que me afecta solo a mi y no a otros, pero nada más. ¿Puedo acaso decidir ser Napoleón?

No entiendo nada. El camino emprendido por los secesionistas catalanes, a pesar de los avisos de sus propios órganos consultivos y de las suspensiones del Tribunal Constitucional, va directo a liquidar sus propias instituciones. ¿Es racional este comportamiento? ¿Alguien me lo explica?

Autolisis de la autonomía catalana

Cualquiera que siguiera ayer el pleno del Parlament de Catalunya convendrá conmigo que algo grave pasaba. Una asamblea universitaria en la época de los ‘forrenta’ tenía más garantías democráticas que lo que sucedió en el Parque de la Ciudadela y mira que estaban manipuladas. Cambio sorpresivo aunque con guión previo del orden del dia, suicidio de los procedimientos de garantías democráticas votado por el propio pleno, la oposición, mayoritaria en votos aunque no en escaños, arrinconada al silencio, votaciones repetidas y, al final, con medio hemiciclo vacío se vota y aprueba una propuesta declarada ya ilegal por el tribunal Constitucional, y todo ello en nombre de Catalunya y de la democracia. Ante una sesión apañada y dirigida desde foros ajenos a la propia cámara se voto lo invotable y luego, el hombre de paja que gobierna en Catalunya, arropado por sus consellers, firma un decreto donde convoca un referéndum que sabe que no puede convocar y que no podrá llevarse a cabo.

No entiendo nada. La prensa ha bautizado la sesión de ayer de payasada, patochada, circo vergonzoso, suicidio colectivo, patada a la democracia y secuestro de Catalunya. Todo ello es verdad pero, ¿no es más grave haber devaluado las instituciones catalanas, Parlament, Presidencia y Consell Executiu en nombre de una muy mal entendida democracia? ¿Alguien me lo explica?

Que pague el que haya sido

Rajoy declaró no hace mucho, que frente a los desafíos del ‘próces’, pensaba actuar contra los políticos y no contra las instituciones; y ayer el Tribunal de Cuentas, órgano al que nuestra Constitución atribuye la fiscalización del sector público y el enjuiciamiento de la responsabilidad contable, exigió a cuatro políticos y a siete exaltos cargos de la Generalitat que presten fianza de los gastos ocasionados por el simulacro de referéndum del 9 de Noviembre que fueron cargados al erario público, que el Tribunal estima en 5,1 millones de euros. Si la consulta estaba prohibida por el Tribunal Constitucional y por tanto era un capricho de una serie de señores, es lógico que los caprichos y lujos se los pague cada uno de su bolsillo. Por fin el Estado aplica una vieja y eficaz máxima educativa: el que la hace la paga.

No entiendo nada. Es evidente que individualizar al culpable es más eficaz que el castigo colectivo. ¿Estaríamos donde estamos si este planteamiento se hubiera aplicado el primer día? ¿Alguien me lo explica?

Ley y política

Ayer volvió Pedro Sánchez a la palestra política y tomó cierta iniciativa. Tal y como había adelantado al principio del verano, asegura que el PSOE no dejará solo al gobierno. Es evidente que, hoy por hoy, sin el PSOE no hay solución a la cuestión catalana. Los dos partidos que han gobernado España, no pueden ir por libre en este tema. Tampoco se les puede pedir que propongan soluciones idénticas, pero si se les debe exigir que no transijan en todo aquello que sea estar con la legalidad vigente. Sánchez ha dicho que “fuera de la ley no hay nada, pero sólo con la ley no basta, hace falta la política. Sin la ley no hay salida; sin diálogo, tampoco”, y tiene toda la razón; para ello ha propuesto a Rajoy la creación de una comisión parlamentaria de diálogo para evaluación y modernización del Estado autonómico. Rajoy parece haber aceptado y ahora falta sumar al máximo de partidos en ello. Política sin duda, pero en el marco del cumplimiento de la ley.

No entiendo nada. Es evidente que Rajoy no pasará a la historia por su imaginación en propuestas sobre la cuestión del ‘próces’ pero, ¿qué diálogo cabe con los que, como única propuesta, presentan “referéndum o referéndum’? ¿Alguien me lo explica?

Medias verdades sobre Catalunya

Ayer por la noche seguí el programa pilotado por Jordi González acerca del ‘próces’ en Tele5. La verdad es que la emisión me pareció interesante, aunque como a muchos el tema me tenga más que harto, y excepto algunas intervenciones más que vacías, la más destacada es del supervalorado Monedero que aún no se de que hablaba, el resto dejo muy claro la naturaleza de sus argumentos. Es por ello, por lo recurrentes de algunos argumentos que intelectualmente no se sostienen, que pienso es importante aclarar algunas cosas. La primera cuestión, quizás la más clave, es la del ‘derecho a decidir’. Así en genérico ese derecho no existe. Hay derecho a decidir sobre algunas cosas y no lo hay sobre otras. Yo tengo derecho a decidir sobre si voy a tu casa, pero no tengo el derecho a entrar en ella. Así de claro y así de simple. Si además añadimos que el precedente de Escocia no es válido, puesto que históricamente no es comparable. Si además entendemos que no es democracia la voluntad de unos frente a la legalidad vigente. Si consideramos que la opinión de uno o muchos personajes pesa menos que las declaraciones de todas las autoridades cuando afirman que una Catalunya autoseparada no cabe en la UE. ¿En que mundo viven algunos?

No entiendo nada. ¿Es tan difícil entender que una cosas son mis deseos y otra muy distinta las realidades con las que vivo? ¿Alguien me lo explica?

Demencial

No entiendo nada. Frente a dos atentados, con 16 muertos a día de hoy, ocurridos en Catalunya y cuando sabemos que su objetivo era mucho más sanguinario que esto, es cuanto menos demencial que, tanto la investigación como la manifestación contra el terrorismo, hayan sido, y esten siendo, aprovechadas para colar de rondón, o mejor dicho abiertamente, reivindicacciones secesionistas. ¿Cabe en la cabeza de alguien medianamente honesto usar un atentado, a sus victimas y a sus muertos, para hacer política partidista? ¿Alguien me lo explica?

Pacto de Estado antiviolencia

No entiendo nada. Hoy nos felicitamos todos por que los partidos han alcanzando el Pacto de Estado para combatir la violencia de género; medidas y más medidas que pretender combatir los efectos asociados a esta lacra de la violencia. Muchas de ellas interesantes, otros la mar de dudosas, por no decir injustas. ¿No se dan cuenta que mientras el paradigma de nuestra sociedad sea el poder toda costa, el dinero a cualquier precio y el placer cuanto más mejor es imposible que uno controle la bestia que lleva dentro? ¿Alguien me lo explica?

Control del gasto en Catalunya

No entiendo nada. El Gobierno Central ha tomado la decisión de controlar el gasto de la Generalitat de Catalunya semanalmente, para que no puedan usar los euros indebidamente y gastar en independencia lo que esta previsto que vaya para cuestiones de presupuesto aprobado. Sabiendo que ya hace mucho tiempo que el desde el Gobierno había que inyectar dinero a mansalva para cubrir el déficit galopante del gobierno catalán, ¿por qué se ha tenido que esperar tanto Rajoy para aplicar esta medida? ¿Alguien me lo explica?

Rita se murió, Blesa…

Ayer por la mañana Miguel Blesa fue encontrado muerto en la finca cordobesa de caza Puerto del Toro. La noticia corrió como la pólvora y enseguida se hablo de posible suicidio. Hoy, hecha la autopsia, parece confirmarse ya está hipótesis.

Lo primero, sea como fuera lo que haya pasado ayer alrededor de las ocho de la mañana, es desearle el descanso eterno y acompañar a su familia en este momento extremo. No es muy humano ser indiferente frente a la muerte traumática de nadie y mucho menos alegrarse de ella. Es miserable hacer mofa de un suceso de estas características, como se ha hecho una vez más por Internet. Tengo que reconocer que esta vez el comportamiento de la clase política ha sido de lo mas ortodoxo: prudencia, descanse en paz y una mención de consuelo a la familia.

Supongo que a nadie extrañara que haya venido a mi cabeza la muerte de Rita Barberá, porque al igual que esta, llega después de una pena de telediario insoportable. Que sin condena firme seas tachado a todas horas de lo peor, que tus antiguos ‘amigos’ ni te hablen y que la calle se revele con solo verte, no es una manera digna de vivir. Me cuesta entender el show que suele acompañar a las detenciones de estos personajes mediáticos y el ensañamiento de cierta prensa en la persona más que en el comportamiento denunciable y, sobre todo, los eternos tiempos jurídicos y, como no, las filtraciones para que el personaje pueda mantenerse en las portadas sin siquiera su opción a rebatir.

No entiendo nada. Es evidente que ciertos comportamientos de ciertos poderosos claman al cielo y han hecho mucho daño pero, ¿qué ganamos con fomentar y aplaudir que la sociedad les responda igual? ¿Alguien me lo explica?

Fútbol, fuera excepciones

Ya son tres los presidentes de grandes federaciones deportivas españolas, que han tenido, por su gestión, líos con la justicia. José Luis Escañuela, que ya fue inhabilitado, presidente de la Federación Española de Tenis; José Luis Sáez, que fuera presidente de la Federación Española de Baloncesto y ahora el casi eterno presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar. Sin olvidar la presunción de inocencia, no deja de ser llamativo que las más que dudas sobre las distintas presidencias investigadas, tengan que ver con euros desaparecidos y diversos comportamientos para seguir en el cargo.

Es curioso que cuando ayer estalló la noticia de la detención, dentro de la operación ‘soule’ del presidente Villar, su hijo y otros dirigentes, la frase más usada fuera: ‘se veía venir’. Parece que había, alrededor del mundo del fútbol, una sospecha generalizada sobre la cual nadie, amén de marujear, hizo nada. En España sospechamos de todos, rumoreamos de muchos y al final unos cuantos, más de la cuenta, acaban enjuiciados. Ni que decir tiene que la presunción de inocencia, ya es historia; en parte porque somo así de envidiosos y en gran parte también porque estamos rodeados de chorizos de alto standing.

El poder, corrompe y el poder que dura tanto, tiende a corromper todavía más; es por esto que la limitación de mandatos no es mala cosa, aunque para algunos suponga el tener que correr más en agenciarse de lo ajeno y, entonces, es peor el remedio que la enfermedad.

No entiendo nada. Vista la experiencia del mundo del fútbol plagado de excepciones en su funcionamiento. ¿No es necesario no dejarles pasar ni una como su fuera un ámbito más? ¿Alguien me lo explica?