Reapareció Pedro Sánchez

Después de varios días siendo el ausente, reapareció Pedro Sánchez con un articulo en El Mundo, no en El País. El ostracismo al que lo había condenado Pablo Iglesias, que sigue moviéndose con el principal objetivo de acabar con el PSOE, ha sido eficaz mientras ha durado el teatrillo de la moción y obliga al líder socialista a buscar vías alternativas para estar presente en la batalla diaria. Este va a ser el nuevo trabajo de los de Sánchez, intentar socavar el liderazgo de la izquierda de Iglesias en el parlamento, a base de imaginación y articulitos en los medios de comunicación. Lo que hizo Iglesias cuando no pintaba nada, organizar debates paralelos en el Circulo de Bellas Artes o en cualquier plaza, ahora deberá implementarlo el equipo del secretario general del PSOE, ausente de las Cortes. Para que Sánchez vuelva al Congreso hacen falta unas elecciones generales, para que Sánchez se consolide lo que hace falta es tiempo hasta que se convoquen. Terrible dilema que Iglesias intentará aprovechar al máximo.

La aparición en escena de Sánchez hoy, con motivo de los 40 años de las primeras elecciones democráticas en la etapa actual, en forma de artículo, vuelve a revelar las contradicciones del personaje. Apelar, como hace, al espíritu de la transición diciendo “Se trataba de un momento crítico que superamos a partir de un proceso de diálogo, pacto y reconciliación nacional en el que los líderes políticos supieron estar a la altura de la Historia.” después de haber encarnado el «no es no», como mínimo es atrevido y trasladar aquella situación a la España actual, intentando resolverla orillando al partido que gana las elecciones y gobierna, es imposible y demagógico. Si de algo precisa la España actual es de reformas a fondo para poner al día aquella democracia y estas solo se pueden realizar con mayorías como aquellas en las que estuvieron todos.

No entiendo nada. ¿Tiene sentido pensar en una segunda transición en contra de media España? ¿Alguien me lo explica?

Ese tonito…

Dos días de moción de censura para nada y bastaron pocos minutos de la intervención de la diputada canaria Oramás, para situar al candidato: ese tonillo. Pienso que la moción de censura que tenía como objetivo arrinconar al PSOE, lo que ha conseguido es desnudar impúdicamente a Pablo Iglesias al que han llamado con acierto: vacío, teatrero, sin ideas, arrogante y machista.

Dos días para ver en su salsa a un líder, lo magnifican o lo destruyen. Así ocurrió con los precedentes. Felipe subió al podium, Hernández Mancha bajo al infierno político. El gran ausente, Pedro Sánchez, sin mover un dedo, puede salir ganando en el debate. Si casi todos han sido críticos con Iglesias, Oramás la que más, Ribera tampoco se ha quedado corto. Noto en el dialogo entre los dos, algo más que programas distintos. Parece que hemos pasado de aquel coleguismo de protagonistas de la nueva política, el mal rollo frente al que te ha quitado protagonismo. Ribera critica a Podemos mientras Iglesias ataca a Ribera. No me gustan nada los personajes que enseguida recurren al terreno personal, en vez de discutir las ideas. Iglesias es de esos, siempre argumenta ‘ad hominen’. Ese debe ser “el tonito” del que hablaba Oramás, el de profe joven, subido a la tarima, intentando ligar intelectualmente con sus alumnos vasallos, arrinconando con alusiones personales al que se resiste, especialmente si es mujer. Cuando Ribera le recuerda que es el político peor valorado, le hiere en lo más hondo; cuando le dice que para gobernar hay que saber consensuar desde la humildad, le clava una estocada de muerte.

No entiendo nada. ¿Tanto ciega la soberbia que no caes en la cuenta de que te has confundido de papel y de teatro? ¿Alguien me lo explica?

Moción de censura, fraude de ley

En la reciente democracia española se han presentado, con la de hoy, tres mociones de censura. Ninguna de las tres ha sido una moción como prevé nuestra Constitución, sino que las tres han sido fraudes de ley. También es verdad que esto no es noticia, dado que todos, cuando pueden, estiran la ley hasta lo imposible para hacerla coincidir con su voluntad, basta recordar por ejemplo la famosa ‘amnistía fiscal’ tan de actualidad.

Una moción de censura sirve para proponer un programa alternativo por parte de la oposición, siempre y cuando sea previsible que tiene el apoyo en votos para llevarlo a la práctica. Ni Felipe frente a Suárez, ni Hernández Mancha frente a Felipe, ni Iglesias frente a Rajoy tienen ninguna opción de sustituir al gobierno por esta vía, pero da igual. Se busca solo el desgaste y, sobre todo, las horas de televisión y las portadas de prensa para presentar un candidato como futuro gobernante. A Felipe le salió bien, el desgaste que supuso para Suárez, junto a otros factores, debilitó a la UCD y González consiguió ser visto como una alternativa seria que, dos años después, arrasó en las siguientes elecciones. La segunda moción supuso el fin del candidato, Hernández Mancha cavó su propia fosa y poco más tarde desapareció de la vida política.

De todos modos es la primera vez que una moción de censura presentada contra el gobierno, de hecho, va contra el primer partido de la oposición. Rajoy y el PP aguantarán el trance, son especialistas en encajar sin inmutarse, pero Iglesias lo que persigue es visualizar que es el, y no el PSOE, quien pilota la oposición. Tengo que reconocer, una vez más, que la estrategia del líder podemita de comerse al resto de izquierda, va viento en popa. Mientras el PSOE está a por uvas, el Podemos de Iglesias no descansa y Rajoy y su PP ayudan al contestarle dándole protagonismo. Si amén de listillo, no fuera tan creído, vacuo y planteara cosas sensatas, hoy abría iniciado su camino a la Moncloa.

No entiendo nada. ¿Sigue el PSOE pensando que su socio natural es Podemos? ¿Alguien me lo explica?

El fútbol solo es fútbol

La misa dígala el cura” o “zapatero a tus zapatos” son refranes cargados de sentido común que, de ser seguidos a rajatabla, muchos se habrían ahorrado grandes ridículos. Que pena da cuando una figura prominente en un determinado tema, se pone a pontificar de otras cuestiones dónde no es más que un aprendiz. El “solo se que no se nada” socrático, define al sabio; el “solo se de lo mio”, bastante más rebajadito, no habla de sabiduría, sino solo de sentido común.

Pep Guardiola, buenísimo jugador de fútbol y excelente entrenador, sin duda sabe de los suyo, pero cuando se adentra en otros conocimiento mete la pata. Es evidente que como ciudadano, como persona, puede opinar de lo que quiera, faltaría más; pero una cosa es opinar y otra muy distinta pontificar sobre cuestiones en las que no es ni un especialista, ni mucho menos una autoridad. Todo el mundo sabe que es ‘independentista catalán’ y que además hace proselitismo de estas ideas: nada que objetar. El es muy libre de querer el modelo que quiera para su tierra, pero no debería falsear la historia ni mucho menos la realidad: las cosas son como son.

Este domingo, en un acto de exaltación separatista en Barcelona, Pep Guardiola, ha leído un manifiesto en que entre otras cosas dice: Los catalanes hoy somos víctimas de un Estado que ha puesto en marcha una persecución política impropia de una democracia en la Europa del siglo XXI”. ¿De qué catalanes habla? En Catalunya, ¿quién persigue a quién?

Apelamos a todos los demócratas de Europa y del mundo a hacernos lado en la defensa de los derechos hoy amenazados en Catalunya como el derecho a la libertad de expresión política y el derecho al voto. A hacer frente a los abusos de un estado autoritario”. Quizás la distancia, vivir en Alemania y luego en Gran Bretaña, han ofuscado su visión de la realidad para hablar tan superficialmente del derecho al voto, los catalanes votaron mayoritariamente la Constitución, y especialmente de un estado autoritario cuando este Estado solo pretende que se cumpla la Ley.

No entiendo nada. Es evidente que en España, supongo que también en Catalunya aunque menos, hay libertad de expresión política pero, ¿no parece condición básica para vivir en democracia que al menos las autoridades cumplan la ley? ¿Alguien me lo explica?

Ignacio Echeverría, un héroe.

Me encanta el titular del artículo de Carlos Esteban en La Gaceta: “Ignacio Echeverría: Un español valiente para un gobierno cobarde” que glosa en la entradilla que recojo textualmente, “El valiente, como recordaba William Shakespeare, muere una vez, pero el cobarde lo hace muchas veces. El día de los atentados la vergonzosa policía británica distribuyó un cartel con tres consejos: «Escóndete. Huye. Llama». Echeverría decidió hacer lo contrario. Y Europa debería tomar ejemplo con urgencia.” Sobran más palabras.

El héroe, Ignacio, murió una vez pero fue maltratado multitud de ellas. Fue maltratado por los terroristas que parece le asestaron las puñaladas mortales. Fue maltratado por sus amigos que le dejaron moribundo y huyeron y ni siquiera han tenido reparos en contar esta cobardía por televisión. Fue maltratado por las autoridades británicas, políticas y policiales, que o por mor de unas elecciones o de su inhumanidad, han dejado a la familia 90 horas sin ninguna información y solo por presiones mediáticas y políticas desde el Gobierno de España han sido capaces de dar la cara e informar de su muerte; las excusas del “protocolo” y la “acumulación de cadáveres” son simplemente obscenas.

Parece que si ha estado a la altura el gobierno español y también las autoridades de su ayuntamiento en España, Las Rozas. Han estado muy por encima de lo que sería exigible, sus padres y hermanos, que al dolor de su pérdida, han tenido que añadir la saña de un gobierno inhumano, que se las da de firts class y ha demostrado ser de cuarta categoría.

No entiendo nada. Ignacio actuó heroicamente. En los egoístas tiempos en que vivimos, ¿no será más que conveniente ponerlo de ejemplo para nuestra Europa? ¿Alguien me lo explica?

Poco cambio

Acaba de aparecer el ultimo Barómetro del CIS y la mayoría de medios han destacado que la preocupación de los españoles por la corrupción ha crecido 12 puntos, fruto se supone del conocimiento de la llamada operación Lezo, que protagonizó Ignacio González, ex-presidente de la Comunidad de Madrid. La realidad es que esta preocupación supera el 50% y no dice nada bueno de la clase política que tenemos.

La gran preocupación sigue siendo el paro, aunque baja un pelín, le siguen, y en ascenso, la corrupción y el fraude por delante de los problemas económicos, la política y los partidos y la sanidad que los tres bajan discretamente. Nada sorprendente ni nuevo bajo el sol.

El CIS también investiga otras cuestiones que, de ordinario, no merecen ninguna atención mediática, pero que no por ello dejen de ser interesantes. Este barómetro repasa la religiosidad de los españoles y constata que los que se consideran católicos en España siguen rondando el 70%, está vez el resultado arroja un 69,3; según el mismo estudio podemos consideran como practicantes el 25% de la población.

Analiza también el Estado de la Autonomías y, si bien se mantiene lo de los últimos barómetros, hay ligeros cambios, bajan un poco los partidarios del Estado Autonómico y también decrece algo el número de los que quieren Comunidades con más autonomía. Destaca también que el 50% de españoles se siente tan español como de su Comunidad Autónoma.

No entiendo nada. A la luz del CIS y en temas tan importantes como las preocupaciones, la religiosidad y la organización del Estado somos muy poco mudables, ¿será por esto que los políticos hacen con nosotros lo que les da la gana? ¿Alguien me lo explica?

¡Basta?

Ahora Theresa May, y antes François Hollande, gritaron: ¡Basta! Y, ¿qué paso? Nada.

Los que si han gritado con los hechos basta, han sido Sergio Fariña, el pontevedrés que bloqueó la puerta de su local para evitar que entraran los terroristas, y el roceño, Ignacio Echeverría, al que sus amigos dejaron solo, que con su monopatín fue a por los terroristas y quizás en ello dejó su vida. Fariña defendió a la gente, Echeverría atacó al terrorista, eso si es decir ¡basta!

Contrastan, estas actitudes valientes, con la verborrea de las autoridades y especialmente con el hecho de que la policía europea habitualmente tiene fichados a los que después actúan de terroristas. Es asombroso que las detenciones efectuadas en Londres, acaben con libertad sin cargos, ¿a quien puñeta han detenido? ¿O quizás es que solo imputan al terrorista cuando ha actuado? Todo es de aurora boreal. ¿Matan en nombre de Alá y no es el Islam es que está detrás?

Después de cada atentado, las autoridades afectadas piensan que libertad nos deben restringir para protegernos. ¿Convertirán ahora el centro de las ciudades en islas de peatones cacheados? Dicen que en el Reino Unido hay unos 23.000 yihadistas, de los cuales la policía controla unos 3.000. Mi pregunta es: ¿que coño hacen tantos yihadistas sueltos en Londres?

Curiosamente la inmensa mayoría de atentados islamistas en suelo Europeo, han sido perpetrados en nombre de Alá, por ciudadanos inscritos como europeos, cuya familia tenia raíces lejanas, que vivían en guetos, que no han querido integrase en el que ahora es su país y en el cual han atentado y además están fichados por la policía como gente a seguir de cerca. Si está tan claro el perfil, ¿a nadie se le ocurre como actuar? ¿Podemos permitir guetos y adoctrinamiento anti civilización occidental en nuestra Europa?

No entiendo nada. Si alguien no quiere integrarse y por ello supone un peligro, ¿no es mejor limitar su libertad que la mía? ¿Alguien me lo explica?

Alquiler turístico

Es bien conocido el conflicto abierto entre los taxis y los coches de alquiler con conductor, especialmente desde que plataformas multinacionales de internet, UBER y Cabify, han conseguido dar forma a este modo de trasporte. En la cuestión de los alquileres turísticos, estamos iniciando una batalla análoga. Desde siempre, existía el alquiler vacacional a un privado, que en muchos casos además no pasaba por hacienda. El fenómeno, surgido como todos de una necesidad, carecía de organización empresarial y por tanto era a pequeña escala; más adelante, las agencia empezaron a controlar parte de estos alquileres con la ventaja de pasar a ser una actividad fiscalmente declarada y, sobre todo, de ofrecer garantías tanto al propietario del piso como al inquilino de verano.

Ahora la entrada de multinacionales, Airbnb y Homeaway, el boom del turismo y la crisis, que hace buscar ingresos dónde sea y bajar gastos, han puesto de moda este alquiler turístico. En 2016 y en España, mientras el la ocupación hotelera ha crecido un 28%, los alquileres turísticos se han incrementado en un 43 %.

Además de la competencia leal o desleal, según quien la califique, de estos pisos turísticos, se está produciendo un fenómeno alarmante que es la subida desmesurada de alquileres, con el fin de librar los pisos para dedicarlos a alquiler turístico y el consiguiente traslado de los inquilinos de siempre a áreas muy alejadas de los centros urbanos. El desarrollo de esta, como de otras actividades digitales, va tan rápido que la legislación, si la hay, se queda enseguida obsoleta.

No entiendo nada. Es evidente que el propietario de un piso puede destinarlo a lo que quiera, pero siempre cumpliendo el marco legal del fin al que lo emplee. ¿Podrían las autoridades competentes, las Comunidades Autónomas, legislar ya con sentido común sobre este tema? ¿Alguien me lo explica?

Huele a podrido

Cuando en una misma semana, las noticias de portada de la prensa escrita son la comparecencia del Presidente de Gobierno en un juzgado, la dimisión o no del Fiscal Jefe Anticorrupción por tener una empresa en un paraíso fiscal, si el Fiscal General del Estado ha mentido o no cuando le han preguntado sobre su subordinado, el apoyo o no del Ministro de Justicia recientemente reprobado por el Congreso e revelaciones turbias sobre casos que afectan a un buen número de ex Presidentes Autonómicos: Jordi Pujol, Ignacio González, Pedro Antonio Sánchez, Manuel Chaves, José Antonio Griñan…; algo huele a podrido en España. En España hay corrupción generalizada y, hoy por hoy, este cáncer no está curado.

Si es verdad que, de un tiempo a esta parte, se conocen muchos casos que estaban ahí y por tanto la justicia hace su trabajo, y se puede suponer que el gobierno no se lo impide; pero el que se den a conocer, no implica ni que se investiguen a fondo, ni que se concluyan y mucho menos que no se repitan. A la sensación, cada vez más contrastada, de que esto ha sido una cueva de ladrones, se añade la corrupción del uso de la judicatura como arma política y, en muchos casos, la de la caza obscena del enemigo político por parte de la prensa de partido.

No solo hay corrupción político económica, probablemente la más burda, hay una corrupción moral de fondo que se resume en “el todo vale”, el relativismo, y en “el fin justifica los medios” que es capaz de justificar los actos más miserables.

No entiendo nada. Una sociedad en que cada uno va a la suya y lo único importante es que lo que uno hace no se sepa, ¿no es irrespirable? ¿alguien me lo explica?

Ciudadano Rajoy

Si alguno dudaba de la politización de la justicia en España, ahora tiene más motivos para hacerlo. La separación de poderes pudo ser y no fue, y han sido los partidos políticos y el sectarismo de algunos togados, los que la aniquilaron casi al nacer.

El tribunal que juzga la Gürtel y que citó a Rajoy como testigo, acaba de emitir un auto denegándole el poder declarar por videoconferencia y exigiéndole que vaya a declarar a la sala. El ciudadano Rajoy será tratado como un ciudadano más para poner en la picota al presidente Rajoy. Así de simple.

Es verdad que los motivos aducidos por Moncloa, agenda, seguridad y gasto de recursos públicos, disfrazaban lo que realmente les preocupaba, la pena de telediario, y se lo han puesto relativamente fácil al tribunal para razonar en contra de estas alegaciones y decide hacerle comparecer en vivo, aunque el auto deja al descubierto que también el Tribunal puede perseguir otra cosa. Los Magistrados, una vez refutados los argumentos por los que se pedía intervenir en videoconferencia, recuerdan que Rajoy debe comparecer como ciudadano español en calidad de testigo, si bien consideran procedente adoptar cuantas medidas sean necesarias para preservar su imagen institucional, curioso esto si se trata de un ciudadano normal. Eufemismos de Moncloa para alegar, eufemismo del Tribunal para razonar el auto de la respuesta.

Recordemos que esta citación ya vino precedida de sus más y sus menos, y al final la obligación de que sea presencial también, dados los precedentes, Artur Mas, Iñigo Errejón, Carolina Bescansa y muchos más lo hicieron en plasma y que ni siquiera ha habido unanimidad del tribunal al negárselo a Rajoy.

No entiendo nada. Si se trata de citar solo al ciudadano Rajoy, ¿nadie le verá como Presidente de Gobierno? ¿Alguien me lo explica?