¿Piratería en el taxi?

Si no recuerdo mal, primero fue la industria audiovisual la que topó con el nuevo mundo digital; la llamada piratería les ahogaba. Empresas de la era digital, proponían portales donde permitan a los usuarios intercambiar música y cine, sin mas coste que Internet, y ellas vivían de la publicidad que atraía el hecho de ser lugares con trafico altísimo, con multitud de usuarios. Las protestas de esta industria, llevaron a la intervención del poder público algo a la desesperada, se empezó a legislar y a cobrar tasas preventivas sobre los soportes que podían ser usables para esta piratería; todo un conjunto de despropósitos para ir contra los avances tecnológicos con formulas de tiempos pretéritos preinternet. Al final, grandes empresas de distribución de contenidos, han conseguido cambiar el paradigma de negocio y los que se adapten a los nuevos tiempos sobrevivirán.

Ahora, es la industria del transporte urbano la que esta en tensión. Al mundo del taxi, recordemos que opera bajo licencia, le han salido multitud de competidores: coches de alquiler por trayectos, licencias de VTC (alquiler de coches con conductor) y ciudadanos que comparten trayectos. Frente a ellos y ante el desconcierto de los poderes públicos el taxi de siempre está perdiendo la batalla. Después de hipotecarse con licencias a precios de oro, otros sin estos gastos, están compitiendo por el mismo negocio. La vida suele ir por delante de la ley y no todo el mundo se conforma con vivir sin innovar nada. Desde hace mucho se sabe que la competencia es sana y que al cliente es bueno no tenerlo cautivo sino ganárselo, día a día, mejorando el servicio. Los nuevos servicios se basan en calidad precio y realmente, en ambos estándares, había margen de mejora. Hoy hay huelga de taxis y esta batalla solo acabará cuando todos, dentro del marco de la legalidad, encuentren su modelo de negocio para la era digital.

No entiendo nada. ¿No sera hora de plantearse que las concesiones y licencias lo complican todo y un mercado libre, con una legislación adecuada, es el mejor ecosistema para el buen negocio? ¿Alguien me lo explica?

Línea roja

 

Estos últimos días, parece que el desafío nacionalista catalán se acelera. La verdad es que en los últimos años no han parado, pero de un tiempo a esta parte corren más. No se si es por el nuevo liderazgo socialista, titubeante en la cuestión catalana, el de Pedro Sánchez, o es por que las últimas encuestas vaticinan que los ciudadanos catalanes favorables al «procés» van disminuyendo, pero los colectivos independentistas de la sociedad civil quieren, para ya, una fecha y una pregunta para el pretendido referéndum.

La última encuesta de Metroscopia no dejaba lugar a dudas; el 61 % de los catalanes rechaza la independencia unilateral y el 67 % esta en contra del procedimiento que el gobierno catalán propone para aprobar las llamadas ‘Leyes de desconexión’. Es aleccionador que un 62% de los catalanes ve “pocas o nulas probabilidades de que la independencia de Catalunya sea una realidad”. En caso de unas nuevas elecciones autonómicas, los partidos secesionista pierden fuelle y tendrían muy difícil reeditar una mayoría absoluta en el Parlamento catalán. Si bien este posible resultado es alentador, lo fundamental aquí no es el número, sino más bien la imposibilidad legal de estas pretensiones.

Después de tanto tiempo mareando la perdiz con el “raca raca” del referéndum y la independencia, llega un momento en que habrá que establecer una linea roja que no se deba poder traspasar.

No entiendo nada. Carles Puigdemont pretende anunciar ya, una fecha y una pregunta para el referéndum. ¿No sería un buen momento para tomar esta declaración como la línea roja, y que PP, PSOE y Ciudadanos visualizarán que juntos no la van a dejar traspasar? ¿Alguien me lo explica?

PedroSánchezOE

Ya han pasado unos días del terremoto socialista y sigue el desconcierto entre las filas de aquellos que estaban convencidos de ganar de calle sin bajar del autobús. Nadie sabe a ciencia cierta por qué paso lo que pasó, aunque a toro pasado es hasta fácil analizar por qué Susana perdió el partido. De las muchas interpretaciones, me quedo con una que quizás resume varias de las causas: Susana arrinconó a Pedro Sánchez como el radical, el de más a la izquierda en el PSOE, que reivindicaba las bases frente al establishment acomodaticio de siempre. Para mi fue letal la imagen gráfica que aportó Sánchez en el debate, y que no se cansó de repetir día tras día, de que Susana era la preferida de los votantes del PP y el lo era de los votantes del PSOE.

Muchas paradojas se han puesto de manifiesto esta semana. La primera es que si bien al PP le viene mejor Pedro Sánchez, le deja un hueco electoral inmenso, le caía mucho mejor Susana Díaz por que confiaba en su capacidad de entendimiento. Curiosamente, ahora que el radical Sánchez ya ha ganado, el PSOE no va a apoyar apoyar ninguna de las mociones de censura presentadas por Podemos y ni siquiera la dimisión de Rajoy es prioritaria. Otra paradoja es que a pesar de lo que parece, no es Pedro el que puede amenazar a Rajoy, desestabilizándole, con unas nuevas elecciones, sino que sigue siendo Rajoy el que puede coger con el pie muy cambiado al PSOE si las convoca. También es paradójico el hecho de que si bien habitualmente son los votantes de un partido los que le radicalizan ya que son más extremos que el propio partido y sus dirigentes; ahora en el PSOE ocurre lo contrario; el Partido, si Sánchez no recula, se sitúa más a la izquierda que sus propios militantes y eso puede llevar a muchos de los suyos a plantearse, por la izquierda, caer en podemos o, por su derecha, apoyar a ciudadanos.

No entiendo nada. Si Sánchez sigue siendo el que era, no perdonará a nadie y habrá batalla sin cuartel, agrupación por agrupación, hasta que desaparezcan todos los de Susana. ¿Están los susanistas, ahora abatidos, en condiciones de resistirse plantándole cara? ¿Alguien me lo explica?

Otra vez Londres

Para resolver un problema hay que estudiarlo a fondo. La táctica del avestruz de negar su existencia solo sirve para ir a peor. En Europa, Madrid, Paris, Bruselas, Berlín y Londres han sido objetivos de lo que algunos llaman eufemísticamente “terrorismo internacional” y otros, entre los que me incluyo, denominamos “terrorismo islamista”.

Me repugna moralmente hablar de guerra de religiones, entre otras cosas por que no concibo una religión seria que no busque la paz, pero el tiempo me ha enseñado a profundizar en las cosas y, cuanto más investigo sobre el Islam, más evidente se me hace que lleva en su ADN, desde el principio, el germen de santificar la violencia. Bastcitar la “sura 9”, que aparece al principio del Corán, para leer como declara que “todos los infieles deben ser aniquilados o completamente sometidos”. Frente al “Id y predicad el Evangelio” cristiano, aquí se trata de someter o aniquilar. Alguien me podrá decir que el propio Islam, rectifica sus mandatos, y no es verdad, no hay autoridad en el Islam capaz de contradecir sus libros sagrados. En el Cristianismo, Cristo mismo reinterpreta el Antiguo Testamento con el mandato del amor. ¿No veis las diferencias?

Es evidente que de los mil seiscientos millones de musulmanes que hay aproximadamente en el mundo, no todos son radicales, pero si se calcula que lo son el 20%, que no es poca cosa. El radicalismo islámico va en aumento y estamos sufriendo cada día más sus consecuencias. Las intervenciones desde occidente, Estados Unidos y Europa, para destronar dictadores que gobernaban estados laicos, para sustituirlos por lo que creíamos regímenes democráticos, que han acabado siendo repúblicas islámicas, ha dado y está dando alas a estos terrorismos radicales. Ayudamos a echar al Sha de Persia, radicalizando a Irán; acabamos con Sadam Husein y los suyos, destrozando Irak; contribuimos a derrocar a Muamar el Gadafi, y ahora Libia es un Estado fallido; ¿vamos a conseguir quitar a Bashar al Ásad para que Siria no levante cabeza?

No entiendo nada. ¿Seguirá occidente sin entender el Islam y, con su ignorancia y buenísimo, dará todavía más alas al terrorismo islamista? ¿Alguien me lo explica?

El diálogo del sí o sí

No es no y sí o sí, cortas sentencias que se están imponiendo en una España en estado de shock y sin liderazgo. El principal partido de la oposición cae en manos del que personaliza la negación como ideario, su gran gancho electoral es ni sal ni agua al PP: «no es no». Mientras, el partido que le va a la zaga, Podemos, aúpa a aquellos que quieren separarse de España, «si o si», con un referéndum inmediato. Frente a ambos proyectos rupturistas de negación del otro más que de afirmación propia, está Rajoy y el nuevo PP que, si bien afirma que «es un chantaje inaceptable», en tres días pasa de negar la opción de que Puidmenont presente su propuesta en una Conferencia en el Senado, a invitarle a hacerlo en el Pleno del Congreso, todo un récord de improvisación estratégica.

La conferencia de Puigdemont en el Ayuntamiento de Madrid no admite dudas: están en otro mundo: Creen que su ficción es realidad. Cambiando la historia y dando por supuesto que el problema afecta a dos Estados que no se comprenden, hablan de dialogo entendido como negociación entre partes iguales, en la que una de ellas busca que la otra se comprometa a aceptar todos sus postulados porque lo dicen ellos.

No es aceptable invocar a sabios constitucionalistas, saltándose el Constitucional. No es aceptable confundir derecho a la autodeterminación, con derecho a la secesión de una parte sobre el todo. No es aceptable no querer usar las vías legales porque pierdes, para utilizar la vía de los hechos. No es aceptable ampararte en la democracia de las urnas, y rechazar la democracia de las leyes. No es aceptable comparar el regreso de Tarradellas a través de la figura de Presidente de la Diputación de Barcelona en periodo constituyente, con unos procesos que chocan abiertamente con la Constitución que les da la vida política.

No entiendo nada. ¿Tan difícil es entender que la democracia que se invoca se rige por la Constitución democráticamente votada por todos? ¿Alguien me lo explica?

El PSOE de Pedro Sánchez

Saltó la sorpresa y Pedro Sánchez, 232 días después de ser forzado a dimitir por el Comité Federal del PSOE, ha vuelto de la mano de sus militantes y en contra de muchos dirigentes de los que ganan elecciones o al menos obtienen resultados aceptables. Se abre un nuevo tiempo en un PSOE, que hoy por hoy aún sigue dividido, con un Secretario General electo que no tomará posesión, de derecho, hasta el Congreso de mediados de junio.

Después de esta importante primera batalla, quedan dos más: el Congreso Federal y las primarias para el Candidato. Del 24 al 28 de este mes, las distintas agrupaciones locales deben elegir a los delegados que les representarán en el Congreso, esto traslada la batalla a todas y cada una de las células socialistas. En el Congreso, 16 al 18 de junio, estarán representadas las dos opciones y, en el, los delegados tienen que tiene que refrendar a la nueva ejecutiva a propuesta del Secretario General, de Pedro Sánchez, amén de aprobar las distintas ponencias que marcan el rumbo socialista de congreso a congreso. Después vendrán los congresos regionales, que se celebraran entre julio y septiembre y está será otra interesante escaramuza, dado que en regiones dónde el líder ha apostado por Díaz, los militantes han votado a Pedro Sánchez. Más adelante, aún queda la batalla por las primaria a candidato a las elecciones generales, y a esas primarias están llamados votantes y simpatizantes. Ahí es nada…

El hecho de que Susana Díaz no usara el nombre de Pedro Sánchez en sus palabras de aceptación de la derrota y el murmullo, cuanto no la protesta, cuando Pedro Sánchez en su parlamento agradeciera a Susana su presencia en las primarias, no dan sensación de que en el PSOE se haya empezado a coser nada, sino más bien que, batalla a batalla, ambos quieren ganar la guerra.

No entiendo nada. ¿Estamos igual que antes del Comité Federal de octubre de 2016, un PSOE dividido, pero con la diferencia de que, ahora, Susana ya no es recambio? ¿Alguien me lo explica?

Autónomos, un bien a preservar

Poco después de aprobarse la Reforma Laboral propuesta por Rajoy, fueron varios los expertos laboralistas que entendían que se estaba propiciando cierta resurrección de los autónomos. La reforma laboral sin duda sirvió para que las empresas soltaran lastre y por tanto pudieran volver a levantar cabeza en vez de cerrar sin más a cal y canto. Esta carga fundamentalmente eran gastos de personal y, de hecho, se facilitaron tanto los despidos, como los acuerdos de sueldos a la baja. De alguna manera se flexibilizaba el mercado laboral español, bien rígido hasta entonces, y eso era una de las pocas medidas estructurales del gobierno del PP postzapatero. Son muchos los que opinan que cuanto más flexible y simple sea el mercado laboral, más crece la economía. Ocurre algo parecido con los impuestos, cuanto más simple sea el modelo impositivo y menos se estruje al contribuyente, sea persona o empresa, más se recauda.

Más tarde vino la medida estrella de ayuda a los autónomos, la llamada ‘tarifa plana de cotización’ y de hecho casi toda la política de apoyo a este colectivo se ha basado en ampliar, en el tiempo y en las condiciones, la aplicación de esta tarifa. La tarifa no es mala cosa, pero no basta. La gran preocupación del autónomo es cuando vienen mal dadas y esto no está nada resuelto. Su cotización no es en absoluto proporcional a sus ingresos y, si cotiza lo mínimo por lo que pueda pasar después, su jubilación es de risa.

No entiendo nada. Da la sensación de que toda medida sobre autónomos rezuma un recelo identificando este régimen con solo querer contribuir menos a la caja común. ¿Por qué no acepta el Estado que el autónomo lo es porque no encuentra trabajo y porque este régimen es el que permite mayor independencia de las contingencias del entorno, y legisla para ayudarle a sobrevivir? ¿Alguien me lo explica?

Cifuentes, ¿corrupción o política?

La filtración de un informe de la UCO ha puesto a Cristina Cifuentes en una difícil posición. A nadie se le escapa que el PP de Madrid ha sido una auténtica cloaca, y que cualquier información sobre miembros destacados de este partido, con el sello de un juzgado o de un servicio de investigación oficial, que aparezca en un medio de comunicación trae aparejado un estigma que puede marcarte de por vida. Que tu nombre se relacione con cualquier caso de corrupción ya tiene consecuencias reales, y si además ocupas un cargo público relevante, aunque al final no haya nada de nada, como un medio de comunicación te ponga en el candelero, tu futuro político desaparece.

Cristina Cifuentes tiene un problema que como mínimo le va a quitar mucho el sueño. La UCO, Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la relaciona con la trama Púnica del PP en un informe que, delictivamente, se ha filtrado a la prensa. El juez y el fiscal a los que les llego el informe, desestiman siquiera investigarla por los hechos que allí se apuntan, pero ya está en la opinión publica y les ha faltado tiempo a los adversarios políticos, todos los son, para insinuar y pedir responsabilidades. La verdad es que ella ha actuado con rapidez y afirma que ninguna adjudicación que haya pasado por sus manos, se ha hecho en contra del criterio de los técnicos y siempre por unanimidad. Parecen de ser ciertas, lo cual es fácilmente comprobable, suficientes razones para no seguir pinchando a la actual Presidenta de Madrid, pero…

No entiendo nada. Si ni siguiera que te investiguen significa nada hasta que un juez te inculpa, ¿tendrá Cifuentes que demostrar su inocencia o deberá ser el que quiera acusarla el que tendrá que demostrar su culpabilidad?¿Alguien me lo explica?

Perdió el PSOE. ¿Ganó el PP?

Una vez visto y oído el debate a tres de las primarias del PSOE, y revisado lo mucho que se ha escrito, entiendo que los tres candidatos actuaron de acuerdo a lo que sus asesores y ellos entendieron eran sus particulares intereses; no olvidemos que están buscando el voto de los militantes del PSOE y por tanto era a ellos a los se dirigían y a los que tenían que movilizar. Cada uno lanzó los mensajes que su parroquia quiere oír y por los que les apoyan.

Tanto Susana Díaz como Pedro Sánchez, hablaron desde la herida para defender por qué han hecho lo que han hecho y por qué se presentan uno frente al otro, y lo hicieron básicamente desde el pobre argumento de los reproches. Susana alertó de un candidato voluble, sin ideas propias, y perdedor, aunque no supo siquiera valorar la abstención que propicio al derrocar a Sánchez. Pedro Sánchez le espetó a la Díaz, haberle dado el Gobierno a Rajoy y ser la preferida de los votantes populares; si bien no supo responder por qué perdió votos a mansalva. Patxi López, entre dos ideólogos de la nada, parecía incluso tener algo interesante que aportar para hacer del PSOE un partido más participativo.

Para mí, el debate reprodujo bastante lo que es ahora el PSOE. Unos líderes que ganan elecciones y que están con Susana Díaz en propiciar un modelo tradicional de partido con las ideas de la época de González; y unos militantes más radicalizados que buscan planteamientos que nos les acomplejen frente a Podemos, pero que han perdido las elecciones. Si bien Patxi López ganó el debate, será el claro perdedor de las primarias pues, ante dos candidatos tan polarizados, el voto útil le borrará del mapa. No ganó el PSOE, que se mostró claramente dividido en dos proyectos irreconciliables, y no tengo claro que ganara el PP que, si bien a corto plazo si se beneficia del destrozo del PSOE, a la larga le echará en falta.

No entiendo nada. Frente a la crisis ideológica de la socialdemocracia, el PSOE elige primero al líder en las primarias para después, en un Congreso, buscar las ideas. ¿No es una manera, una vez más, de levantar una casa por el tejado? ¿Alguien me lo explica?

Presupuestos, ahora Canarias

La aparición de nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos, con implantación nacional y representación parlamentaria, abrió la posibilidad de sustituir los partidos bisagra de siempre, los nacionalistas, por comodines de apoyo a las distintas leyes que basarán su colaboración, no solo con exigencias territoriales, sino más bien con cuestiones generales que no afectaran a la igualdad de todos los españoles. Desgraciadamente, la aritmética electoral no ha hecho posible una completa sustitución de unos por otros, y aprobar leyes en España seguirá costándonos a todos mejoras en el bienestar solo de algunos.

El 3 y 4 de mayo tuvo lugar en el Congreso, el primer asalto en la aprobación de los presupuestos. Se votaron las siete enmiendas a la totalidad que decayeron gracias al apoyo al Gobierno de Coalición Canaria, Ciudadanos y el PNV. Según parece este apoyo del PNV tiene un precio que incluye cobrar teóricas deudas al Estado Central, mejorar el llamado “Cupo Vasco” y blindarlo unos años y mantener la excepción de su Kutxa una larga temporada.

Una vez pasado este trámite y dado que ahora ya no basta con empatar a votos, puesto que tiene que aprobar el proyecto, con las mínimas enmiendas posibles, en el Pleno del Congreso por mayoría, vienen dos meses de aúpa, dónde habrá que jugar a lo que se entiende por geometría política variable, socios distintos para cada partida, para al final necesitar, además de los apoyos ahora negociados, un diputado que difícilmente puede ser otro que Pedro Quevedo de Nueva Canarias.

No entiendo nada. Las enmiendas presentadas por el diputado canario al proyecto de Presupuestos ascienden a 490 millones de euros. Visto el precio de los votos del PNV, ¿se conformará Nueva Canarias con estos 500 millones de euros? ¿Alguien me lo explica?