PSOE, tiempo muerto

Sin ni siquiera tener el Congreso convocado, el ruido que acompaña al PSOE es totalmente congresual. A pesar del esfuerzo de la Gestora y del grupo parlamentario, a través de Antonio Hernando, los socialistas son noticia fundamentalmente por el movimiento de los dos autonombrados ‘precandidatos’ a un puesto no convocado. Cuando no hay chicha informativa hay ruido y este suele ser más fruto de la imaginación que de la realidad.

Hoy en el PSOE sabemos que se disputarán la secretaría general dos que se han postulado a ello y, como mínimo, una tercera, que espera simplemente que el Comité Federal convoque el Congreso para oficializar su candidatura. Pedro Sánchez, que esta como loco por volver, apela a la militancia y va de acto en acto para que no se olviden de él. Patxi López, el que más ganó con Pedro, y del que ahora se distancia con cara de compungido, ha buscado el cobijo de aquellos líderes, secretarios generales autonómicos, que estaban, como él, a muerte con Sanchez.

Susana Díaz, cuando se presente, tendrá toda la estructura socialista, nomenclatura y fontaneros, a su lado y previsiblemente ganará. Lo lógico es que el nuevo PSOE de la lideresa andaluza recuperé a Patxi López, y a muchos de los suyos, haciendo buena la máxima de que los socialistas llegan a congresos de confrontación para salir juntos de la mano. No ocurrirá lo mismo con Pedro Sánchez que más bien ha escogido la vía de la lucha a muerte política, presentando unos postulados ideológicos que se dan de bruces con la teoría política socialista y que de perder, que es lo más probable, se irá del PSOE con todos los que le siguen.

No entiendo nada. ¿No se da cuenta Sánchez que, en la partitocracia que tenemos, las siglas se comen al líder? ¿Alguien me lo explica?

Investigado y encausado

Después de oír y leer en la prensa y tragarme declaraciones de políticos en activo incluso desde la tribuna del Congreso, confundiendo continuamente imputado con investigado, copio y pego directamente del apartado V del Preámbulo de la Ley Orgánica 13/2015, de 5 de octubre, de modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para el fortalecimiento de las garantías procesales y la regulación de las medidas de investigación tecnológica, para que no quede ninguna duda de lo que dice nuestro actual ordenamiento jurídico al margen de lo que opinadores y políticos suelen a todas horas decir o pensar.

«La reforma también tiene por objeto adaptar el lenguaje de la Ley de Enjuiciamiento Criminal a los tiempos actuales y, en particular, eliminar determinadas expresiones usadas de modo indiscriminado en la ley, sin ningún tipo de rigor conceptual, tales como imputado, con la que se alude a la persona sobre la que tan sólo recaen meras sospechas y por ello resulta investigado, pero respecto de la cual no existen suficientes indicios para que se le atribuya judicial y formalmente la comisión de un hecho punible. A tal fin se convocó la Comisión para la Claridad del Lenguaje Jurídico, cuyas recomendaciones fueron tenidas en cuenta en la redacción de los preceptos de esta ley. Entre sus conclusiones se encuentra la necesidad de evitar las connotaciones negativas y estigmatizadoras de esa expresión, acomodando el lenguaje a la realidad de lo que acontece en cada una de las fases del proceso penal, razones que han de llevarnos a la sustitución del vocablo imputado por otros más adecuados, como son investigado y encausado, según la fase procesal. La reforma ha hecho suyas esas conclusiones. Y así, el primero de esos términos servirá para identificar a la persona sometida a investigación por su relación con un delito; mientras que con el término encausado se designará, de manera general, a aquél a quien la autoridad judicial, una vez concluida la instrucción de la causa, imputa formalmente el haber participado en la comisión de un hecho delictivo concreto«.

No entiendo nada. ¿Por qué, si esta modificación es del 2015, aún hoy políticos y periodistas se atreven a decir que investigado es exactamente lo mismo que imputado? ¿Alguien me lo explica?

¿Impuqué? Impunada

Si uno busca, en la prensa de hoy, la información sobre Pedro Antonio Sánchez, Presidente de Murcia, o en el titular o en el contenido del texto, aparece claramente la palabra ‘imputado’ que, curiosamente, ya no tiene valor legal. En octubre de 2015, y con el fin de evitar confusiones, se sustituyó el concepto de imputado por dos situaciones distintas: investigado e encausado. Parece que cierta parte de la prensa, no se enteró.

Es evidente que no es lo mismo que un juez instructor te llame para tomarte declaración, dado que hay indicios que te relacionan con un determinado delito, que el mismo juez, una vez te ha interrogado, entienda que algo podrido huele en tu Dinamarca personal y siga contigo. Si bien antes, en ambas situaciones, se hablaba de sujeto imputado, ahora hemos mejorado conceptualizando con calificativos distintos a situaciones bien diferentes. Hablaremos de investigado en la fase de instrucción y de encausado tras el auto formal de acusación. Parece evidente que no es lo mismo que te investiguen para aclarar unos hechos, a que un juez vea indicios de tu culpabilidad y te acuse de ello. Con la distinción hemos mejorado mucho a pesar, insisto, de que gran parte de la prensa no se ha enterado.

La situación de Pedro Antonio Sánchez es la de investigado y, a falta de ser encausado, no debería haber ningún motivo, excepto la libre voluntad, para dimitir. Será bueno que esta distinción, que nació en el 2015, pase al común conocimiento de nuestra sociedad, especialmente de los políticos y de los periodistas, para no seguir manipulando con conceptos confusos. No tiene sentido forzar la dimisión de todo investigado, como no lo tiene seguir en un cargo si estás encausado.

No entiendo nada. Dado que se juega con la honorabilidad de personas y con la estabilidad de instituciones, ¿es posible exigir rigor intelectual a políticos y prensa? ¿Alguien me lo explica?

La Infanta Cristina condenada

Leo en la prensa de hoy que, con respecto a la Infanta, “en la Casa Real se plantean dos posturas: que recupere su presencia en la vida pública o esperar a que el Supremo dicte sentencia firme para recuperarla”. Espero que en la Zarzuela no cometan ese error y que esta información, como muchas que se escriben, sea fruto de la imaginación o la ignorancia de algún plumilla.

La Infanta ha sido condenada a desaparecer de la Casa Real, que no es poco. No estoy hablando de cuestiones jurídicas, sino de hechos reales. Era del todo pensable que su pena sería, de hecho, dejar de ser Infanta de España en España y que con esta condena ya no hacia falta más, dado que cualquier condena jurídica a Cristina no era solo a Cristina, sino también, de alguna manera, a la Corona y esto no le conviene a ningún país.

No sé como se ha implementado esta solución, pero para mí era del todo evidente lo que iba a suceder y así lo escribí ya mucho antes del juicio. Descubierto el comportamiento nada ejemplar, ahora condenado, de la familia Borbón-Urdangarín, la ley tenía que actuar sobre los responsables, pero sobre ellos como individuos, no sobre la Corona ni la familia Urdangarín. Dado que en el caso de una Infanta esto parecía imposible y con ella se iba a juzgar a la Monarquía, el castigo se hacia evidente: se la aparta de la casa Real y se la exime de una condena jurídica.

No entiendo nada. ¿Sería prudente que, después de la sentencia, la Zarzuela hiciera borrón y cuenta nueva en la situación ‘real’ de la Infanta? ¿Alguien me lo explica?

Trabajar hasta morir

Ayer el Gobernador del Banco de España, en el Congreso de los Diputados, se sumó al conjunto creciente de organismos que pronostican un mal futuro a nuestro sistema de pensiones. A las voces que alertan sobre una muy notable perdida de poder adquisitivo y el cada vez mayor diferencial entre sueldos y pensiones recibidas, se une la de la autoridad monetaria alertando de que el sistema actual tiende a no ser sostenible por la ya sabida bendita prolongación de la edad de vida y el incremento de la ratio entre pensionistas y trabajador es cotizando. Sus recetas son la mar de simples: trabajar hasta poco antes de morir y completar la pensión con un plan de pensiones privado. Nada nuevo bajo el sol. Si no crece la base de lo que antes era una pirámide, hay que recortarla por arriba para que lo sea otra vez.

No todos los mayores son pensionistas y, por tanto, la sociedad no puede conformarse con intentar dignificar las pensiones si lo que pretende es cuidar, o al menos no hundir, a sus mayores. Cuestiones tan de sentido común como que la sanidad, ya cotizada, piense en este colectivo entendiendo que tienen problemas sobrevenidos de vista, oído, aparato masticador, pies… que, curiosamente, poco cubre el sistema sanitario público, o el hecho de que ciertos productos de primera necesidad para este colectivo, pañales empapadores o monturas de gafas, no gocen del IVA superreducido son gravamenes que pesan sobre los que han contribuido, con el esfuerzo de muchos años, a levantar un país.

No entiendo nada. Peligrando las pensiones, ¿un gobierno se puede plantear cuestiones como la renta básica? ¿Alguien me lo explica?

¿Animales o cosas?

Ayer el Congreso, por unanimidad, descosificó a los animales. Se insta al Gobierno a modificar la legislación para que aquello que se estudia en primaria, que hay seres inertes y seres vivos y que no son lo mismo, pase a las leyes. También en primaria se estudia que entres los seres vivos hay animales y plantas, división científicamente superada ya que ahora distinguimos cinco reinos en vez de dos, y que dentro de los animales los hay racionales y los hay irracionales. Clasificar es distinguir y lógicamente cuanto más distingues mejor. Un animal no es una cosa y un animal racional, menos.

No entraré en la discusión de si el Congreso, en este caso de la mano de Ciudadanos, no tiene otra cosa que hacer que legislar sobre los bichos. Sin duda son más importantes las pensiones, pero lo cortés no quita lo valiente. Tampoco entraré en si los animales, que seguro tienen instintos, tienen además sentimientos o emociones o no tienen nada de eso, difícilmente nos aclararíamos. Algo tienen o eso nos parece porque los juzgamos antropomorficamente. Probablemente sin querer pontificar, aunque como biólogo -zoólogo- algo se, la cuestión está en el peso de los comportamientos innatos y los adquiridos y, sobre todo, en la autoconsciencia o consciencia de uno mismo. Cuidadito con confundir vida con bioquímica y con confundir pensamiento con cerebro. El mismo ser, vivo o muerto, es igual, pero no es lo mismo.

No entiendo nada. Las animales no tienen derechos, pero los hombres si tienen la obligación de no ser animales. ¿No basta con comportarse como personas para tratarles como merecen? ¿Alguien me lo explica?

Mafo y Segura investigados

Es paradigmático que por fin un juez, en este caso de la Audiencia Nacional, haya entendido que los organismos reguladores en España tienen la obligación de regular y, también cuando lo hacen mal, son responsables de ello. Sin eximir a los banqueros que han producido desmanes, deben pagar si son culpables por ello, los responsables de los organismos que debían velar y autorizar las distintas prácticas no pueden lavarse las manos ni salir indemnes.

Una democracia sin separación real de poderes y con los organismos reguladores politizados, es una democracia cuanto más bananera. En España el ejecutivo y el legislativo son interdependientes, mandan los mismos que mandan los partidos, y el judicial está absolutamente controlado por los mismos. Si a esto añadimos que los reguladores: Banco de España, Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (producto de la fusión de ocho organismos supervisores), la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el regulador en el ámbito de los seguros, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, pueden no ser independientes por haberles nombrado autoridades políticas, hemos conseguido pasar de democracia a una partitocracia pura.

El caso de Mafo, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, es el ejemplo de lo que no se debe hacer. No solamente se nombra a un personaje no independiente, militante de un partido político, sino que, además, consiente todo: preferentes, fusiones inviables, salida a bolsa de Bankia y vete a saber que más saldrá.

No entiendo nada. De la misma manera que los reguladores son corresponsable de las malas praxis consentidas a los regulados, si el gobierno de turno es el que les nombra y les dirige, ¿el ministro en cuestión no es responsable de nada? ¿Alguien me lo explica?

Relativismo

Este último fin de semana el PP y Podemos han cubierto el trámite de sus Congresos y el PSOE, en espera del suyo, ha presentado a Susana Díaz como lideresa nacional. Es curiosos que el anuncio socialista casi no haya copado prensa, de la misma manera que por primera vez el PSOE casi no haya estado en la boca de ningún dirigente del PP. Es posible que el PP y la prensa que le acompaña, quieran dejar respirar a los socialistas, aunque también es posible que los gurus del PP quieran polarizar el futuro entre Podemos y ellos.

El Congreso de Podemos ha sido una victoria clara de su Secretario General. Iglesias sale reforzado después de una dura batalla contra su segundo. Evidentemente ahora el debe saber administrar su victoria, o a la vieja usanza mandando a Errejón, y a todos los suyos que pueda, a la SIberia política, o bien iniciar una táctica de adiestramiento para que estén tranquilos molestando poco. Podemos no puede permitirse el lujo de un Congreso tranquilo, porque su esencia está en aglutinar inconformistas y combatientes sociales que deben militar con la sensación de pintar en las decisiones.

El PP de Mariano ya es otra cosa. Ahí lo que vende es la imagen del Líder cada vez más entronizado. Nadie le discute nada, dado que la inmensa mayoría de los que asisten a su Congreso, retrasado al máximo y hecho por imperativo legal, dependen en su trabajo, y por tanto en sus emolumentos, de ser útiles al jefe en el cansado deber de gobernar España. Si con él tienen cargo, ¿para qué discutirlo?

No entiendo nada. Ideológicamente el Congreso del PP ha consagrado el relativismo. ¿Es posible que solo les interese gobernar para repartirse el pastel y para ello adopten la política que más trague la calle? ¿Alguien me lo explica?

Pensionistas, sin voz pero con voto

Si en algo hay unanimidad es en que el sistema de pensiones, al menos en España, está en la cuerda floja. Evidentemente habrá pensiones, sin duda, pero cada vez subirán menos y, sobre todo, cada vez serán más distantes del poder adquisitivo. La filosofía política de gastar y gastar más a costa de subir impuestos, es letal para el crecimiento sostenible de un país, a no ser que los sueldos bajen y, por ende, las pensiones pierdan valor. Lo más triste del caso es que esta unanimidad, no lleva a nuestros políticos a plantearse el tema en serio, sino que siguen en sus cuitas de partido, mientras crece la alerta sobre el modus vivendi de cada vez más gente en España. A corto plazo, solo se les ha ocurrido limitar su subida y sacar dinero del fondo de pensiones, en espera de esquilamarnos con un impuesto nuevo para sufragar el estipendio a nuestros mayores. Si hablamos a largo plazo, aún es peor; ningún político parece querer promover un incremento en la tasa de natalidad.

Según José Luis Escriva, presidente de la Airef, las pensiones en España seguirán subiendo, vaya eufemismo, un 0,25 hasta el año 2022, mientras que los precios subirán un mínimo de 1,8% anual. El resultado es claro, la pérdida de poder adquisitivo de nuestros pensionista será del 7% al llegar al 2020. Otros informes no son más optimistas, y auguran un íter de lo más depresivo: Se retrasará la edad de retiro y la tasa de reemplazo (diferencia entre la primera pensión y el último sueldo) bajará hasta el 60% en el horizonte del 2030. A pesar de tantas alertas nuestros políticos siguen discutiendo sobre sus congresos, no olvidemos que la inmensa mayoría de ellos han conseguido la pensión máxima por haber sido políticos.

No entiendo nada. Son unos diez millones los pensionistas esquilamados que se callan y votan. ¿No hará falta alguna acción que les de un buen toque a nuestros dirigentes? ¿Alguien me lo explica?

Rajoy y Trump

¡Han hablado!. Pocos días después de tomar posesión de la Casa Blanca, Trump ha hablado con el Presidente del Gobierno de España. Quince minutitos, tampoco mas, pero siendo de los primeros llamados hay que suponer que es todo un detalle. Solo se nos han adelantado, en Europa, el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia…

Un cuarto de hora no da para mucho, sobre todo, si como hay que suponer, la conversación se intermedia con interpretes. Son los problemas del tercermindismo idiomático de la inmensa mayoría de nuestros políticos. Llegará algún día que los mandatarios españoles también sabrán idiomas.

Según parece, Trump se interesó por la positiva marcha económica de España y le pidió a Rajoy dinero para contribuir a la OTAN. Como se le nota que es empresario y no da puntada sin hilo comercial. El mensaje, nada sibilino por otra parte, es: si ustedes me quieren en la OTAN yo estaré pero… tendrán que pagar la parte proporcional.

Por su parte, Rajoy, se ofreció a hacer de puente entre Trump y la Unión Europea, los países árabes y latinoamérica y parece que el ‘America first man’ tomó nota del ofrecimiento. Hay que reconocer que tal como Trump ha entrado en el ámbito internacional, como elefante en una cacharrería, la tranquilidad de Rajoy y la habitual buena sintonía de España con estos países, pueden ser de lo más conveniente para limar desencuentros.

No entiendo nada. Si te postulas para mediar, lo cual está muy bien, ¿no es mejor evitar meter el dedo en el ojo con ciertos comentarios sobre la persona a la que te ofreces? ¿Alguien me lo explica?