Álex N. Lachhein: ‘El virus vino de China, y salió de Wuhan’


Conversación tranquila de @jmfrancas con Álex N. Lachhein (@Kirghisz). Naturalista de campo, articulista en prensa, y divulgador medio-ambiental en programas de radio como «Caza, Pesca y Naturaleza» (Radio Intereconomía), o de televisión como «El Gato al Agua», «La Inmensa Minoría» y «La Redacción Abierta» (El Toro TV) o «Cuarto Milenio» y «Horizonte» (de Mediaset).

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JMF: Acabas de publicar. ‘WUHAN. PESTE ROJA Y CASO ABIERTO’. ¿Cómo que ‘peste roja’?

AL: Ya desde el título, la obra quiere diferenciarse de la verdad única impuesta. Lo vemos a diario en los medios. Ya no se puede decir el virus chino, ni la cepa británica o la variante amazónica. Todo es censurable. Todo es corrección política adoctrinante llevada a cabo con la complicidad de unos medios serviles y subvencionados al servicio de su amo globalista. Ahora nos han metido, sin vaselina y por la puerta de atrás, términos como la variante Alpha, Delta o Épsilon. «La Peste Roja de Wuhan», es una manera de titular definiendo posiciones, y no arrodillándose ahora ni nunca ante los mantras sagrados de la globalización. El virus vino de China, y salió de Wuhan. Punto.

JMF: Pero al hablar de ‘roja’ quieres decir ¿Partido Comunista Chino?

AL: Exacto. El color de la bandera del PCCh es más rojo que las amapolas, ¿no?

JMF: Sin duda. ¿Tuvo que ver que en China gobierne un PC el hecho de que tengamos una pandemia?

AL: No me cabe ninguna duda. El oscurantismo, la falta de transparencia y la falta de una democracia en ese país, es responsabilidad del comunismo. Y al igual que los comunistas rusos no reconocieron lo de Chernobil hasta que la nube tóxica llegó a Suecia, de la misma manera los del PCCh no reconocieron la hecatombe desatada con el virus en su territorio, hasta que los infectados no empezaron a salírsele por las costuras, muriendo en Wuhan sus propios nacionales. Víctimas todos ellos, de la forma de gobernar dictatorial de sus dirigentes.

JMF: ¿El virus sale del laboratorio de Wuhan entonces?

AL: Eso ya está fuera de cualquier duda razonable. ¿De dónde iba a salir si no? Si hasta el propio Peter Daszak, director de EcoHealth Alliance acaba de reconocer que lo del murciélago y el pangolín del mercado, ¡se lo habían inventado! Los más modernos estudios científicos, demuestran que el virus tiene huellas dactilares inconfundibles que delatan su creación artificial. Eso que los virólogos más mediáticos y prestigiosos negaban desde hace un año («tendría que haber algún rastro de su manipulación» decían, «y no lo hay»), y que ahora, por arte de birlibirloque y desde que Biden levantara la veda, ahora la mayoría abrazan como si siempre hubiera defendido esa postura. Hipócritas todos, que piensan que el ciudadano de a pie no tiene memoria.

JMF: ¿Sale del laboratorio, se escapa o lo sueltan?

AL: Esa es la clave de bóveda de todo el asunto. Hace año y medio, yo era de la opinión de que había sido un accidente de laboratorio con resultado de fuga, como ya había pasado hace años con el virus Marburgo (antecesor del Ébola) y sus chimpancés de experimentación. Hoy, con todas las evidencias conocidas y los militares metidos hasta los tuétanos en el laboratorio P4 del WIV, pienso que el escape no sólo fue deliberado, sino que se trataba de una prueba militar que acabó yéndoseles de las manos a los propios militares. El PCCh no es conocido internacionalmente por el respeto a la vida sus ciudadanos. Pero claro, eso, no se podrá probar nunca porque el PCCh y el PLA, el Ejército Popular de Liberación chino -el brazo armado del PCCh-, son dos monstruos casi invencibles. Y, si había alguna prueba de todo esto que digo, seguro que ya está enterrada en la fosa de las Marianas como mínimo.

JMF: ¿Se creo artificialmente, ganancia de función, para guerra biológica?

AL: Es muy sencillo atar cabos. La ganancia de función consiste en crear un súper virus más infectivo, letal, y que sea capaz de atravesar la barrera de especie. Algo, que normalmente sólo puede hacerse en laboratorio. Pero Obama, prohibió ese tipo de investigaciones en USA. Y siguen prohibidas en Occidente (aunque Trump creo recordar que les abrió un poco la mano). Por eso, los americanos financiaron el WIV con dinero público: para que los chinos investigaran por ellos con su dinero, ya que en China sí que se puede trabajar legalmente en la “ganancia de función”. ¿Qué ocurre? Pues que en China es imposible hacer algo y que no se te metan los militares hasta el cogote. Hasta para ir al water tienes al ejército encima. Así pues, la “batidoctora” Shi Zhengli, no tuvo más remedio que arrodillarse ante el sistema, y aceptar una línea de investigación para armamento militar en toda la investigación. ¿Qué podía hacer la pobre señora si no? En China, o eres voluntario para todo lo que te ordene papá Estado, o directamente desapareces.

JMF: ¿EEUU financiando un arma biológica China? Que sepa yo no son aliados militares, suena a chino ¿no?

AL: Seguramente Daszak, Fauci (y quien sabe si no estuviera metido Barik también en esto), no eran conscientes de que los militares chinos estaban manejando los hilos. Inocentemente creyeron que un laboratorio civil, investigaría la “ganancia de función” para ellos sin más complicaciones. Lo cual demuestra la bisoñez, de algunos científicos, y reabre el eterno debate de que es o no ético o posible investigar.

JMF: ¿La investigación de la OMS fue un paripé?

AL: Nadie con dos dedos de frente lo pone en duda. Una expedición al foco después de un año y pico de la declaración de pandemia, y tras poner China todos los palos posibles a las ruedas de aquel viaje. Doce supuestos expertos de visita guiada por Wuhan durante dos semanas, viendo sólo lo que los militares chinos querían que vieran. No pudieron acceder a las zonas sensibles del WIV, del CDC, a las muestras de sangre de los primeros infectados… Ahora, eso sí: declararon desconocer el origen del virus, pero descartaron de plano y sin ninguna prueba científica, su origen artificial. Y claro, fue salir de China, pisar suelo occidental, y empezar a tirarse los trastos entre ellos.

JMF: Cuando se sepa toda la verdad, si llega algún día, ¿habrá que exigir responsabilidades a los causantes? ¿Y a los que vetaban en las redes sociales como mentiras aquello que se demuestre que era cierto?

AL: Será casi imposible. Los expertos en supervivencia saben muy bien cómo cambiar de chaqueta según les conviene, y decir una cosa y después su contraria. Y como el pueblo no tiene memoria, pues así estamos. Dirán que con la información disponible, pues “no se podía saber”. Y a China, toda una potencia nuclear y dueña de la deuda de medio Mundo, ¿quién va a ser el guapo que se atreva a ponerle el cascabel? Pagarán los cabezas de turco elegidos y ya está. Mire España, por ejemplo: de docenas de querellas judiciales por la mortal gestión del virus de este Gobierno de filósofos, cajeras y astronautas, ninguna ha salido adelante. Incluso, aún estamos a la espera de que el Constitucional se pronuncie sobre la ilegalidad del primer estado de alarma, conque mire…

JMF: Yo hablo de que en España hemos sufrido dos virus, el chino que tarde o temprano controlaremos y el de la Moncloa que sigue ahí, ¿las vacunas acabaran con el chino? ¿Y como vacunarnos del de Moncloa?

AL: ¿De qué vacunas habla usted?

JMF: De las que nos imponen…

AL: El de la Moncloa se cura aprendiendo a votar. Y el chino, dejando de hacer PCR’s a gente sana para aumentar las estadísticas de infectados. Lo único que debería contabilizarse, es: ingreso hospitalario, ingreso en UCI, y mortalidad confirmada. Nada más.

JMF: Y de las ‘vacunas’ ¿qué piensas?

AL: Eso no son vacunas. Y el uso del lenguaje es muy importante en este relato. Son medicamentos génicos experimentales en fase 3 hasta el año 2023, y no aprobadas por ningún regulador. No inmunizan, no impiden el contagio, y lo único que impide es que te mueras. Y yo soy una persona pro-vacunas, vaya eso por delante. Esto de las farmacéuticas (que por cierto, son las únicas que dicen la verdad en sus pliegos), es de una falta de vergüenza estratosférica. Para cuando vuelva el frío en otoño, y se empiecen a notar algunos de los primeros efectos adversos de estos fármacos, ya tienen preparada la estrategia: una súper ola devastadora, y culpar al ciudadano por su irresponsabilidad al no llevar ya bozales, mantener mucha vida social, etc., etc. Estamos en manos de unas empresas condenadas ya judicialmente al pago de indemnizaciones millonarias, blindadas con contratos ante los Gobiernos que les eximen de ninguna responsabilidad penal, y que presentan unos fármacos no aprobados para que la población civil haga de conejillo de Indias saltándose toda la legislación internacional en materia de derechos humanos. Fármacos que según declaran ellas mismas, pueden tener efectos adversos graves a largo plazo, que te inoculan sin un consentimiento informado, sin un estudio del paciente, mezclando fármacos, y con la misma dosis para todo el mundo. Y si no tragas y quieres mantener pura tu sangre, te plantan una estrella de David en el antebrazo, como si fueras un apestado insolidario, conculcándote todos tus derechos. ¿Quiere que siga?

JMF: Piensas que aún no hemos visto y sufrido todo lo malo?

AL: Lo malo claro que está por venir. Cuando transcurra el tiempo suficiente y se empiecen a ver los efectos a largo plazo de estos fármacos, y los afectados y muertos ya no puedan ser tapados por más tiempo, es cuando vendrá lo peor. Por el momento, ya empezamos a darle una probadita al monstruo: ahora, nos exigen la vacunación en niños y menores. Y me temo que muchos padres, aterrorizados como están, aceptarán.

JMF: Tú, ¿no asumirías este riesgo de los niños?

AL: Me parecería una irresponsabilidad rayana en el delito, el que los padres permitieran inocular a sus hijos menores con unos “caldos” que algunos se empeñan en llamar “vacunas”, a sabiendas de que estamos hablando de un síndrome con una letalidad de sólo el 0’3%, y del cual el CDC y la propia OMS declaran supervivencia del 100% para todos los niños. Inyectar a un menor es innecesario y sumamente peligroso. Y así lo manifestaban las propias farmacéuticas hasta ayer mismo, en el que aparentemente cambiaron de parecer y pidieron experimentar también con menores. Es decir, la voracidad económica de estos sujetos y de estas empresas no tiene límite ni vergüenza.

JMF: ¿Qué le reprochas al gobierno español por su administración de la pandemia?

AL: Qué no le reprocho al Gobierno querrá decir más bien, ¿no?

JMF: Me vale también… ¿Qué no le reprochas entonces?

AL: Mire, aquí tenemos un Gobierno que no estaba preparado para gestionar una crisis sanitaria como esta. De ministros, los más inútiles del país (salvo tres cuatro como Planas, Calviño, Robles, Escrivá…). El Gobierno de, como no sé qué hacer ante lo que se me viene encima, continúo mintiendo a los españoles y santas pascuas. Un Gobierno que reconoció confinar quince días a la población, porque no tenía ni idea de cómo atajar el problema. Un Gobierno que no hizo caso a casi a ninguna de las advertencias y recomendaciones sanitarias internacionales, porque lo único que le interesaba era cumplir con su agenda ideológica radical feminista. Un Gobierno que no quiso hacer acopio de material sanitario, porque para qué, si sólo era una simple gripe según el inefable Simón. Un Gobierno que dejó morir a los ancianos en soledad, en vez de trasladarlos a centros hospitalarios. Ningún remedio recibieron salvo morfina. Un Gobierno que mintió sobre el número de muertos a los españoles; que no permitió las autopsias, para que no se destapara la mentira. Un Gobierno que instauró un estado de excepción disfrazado de alarma, para conculcar así los derechos y libertades de los españoles, hundiendo de esta manera la economía del país. Un Gobierno que en cuanto pudo, pasó la patata caliente a las CCAA, no ayudándolas en nada, y cargando contra las que no eran de su color político, como Madrid, por ejemplo, donde se cruzó de brazos con el aeropuerto de Barajas. Un Gobierno que, eso sí, se apropió de las supuestas vacunas, poniendo su pegatina institucional en la primera caja desembarcada del avión como si las hubieran fabricado en Moncloa. Pero eso sí: el resto de aviones con material sanitario, se los tuvieron que apañar Ayuso y Amancio Ortega ellos solitos. Y por no hablar de la ocultación que ahora “vacunator” Sánchez hace de todos los efectos adversos de los fármacos experimentales estos, y que el día que se destape la mentira, temblarán los tribunales. En fin, ¿cree usted que queda algo que no reprocharle a este Gobierno? Ah, y un Gobierno que ante la petición urgente de que se cerraran todos los vuelos internacionales, siguió manteniéndolos abiertos, permitiendo por tanto que el virus entrara en nuestro país vía avión. Xenófobos y racistas es lo que llamó Sánchez a quienes exigieron el cierre aeroportuario. Sánchez es responsable, claro que sí. No del origen del virus, pero si de la entrada del mismo en territorio nacional.

JMF: Desgraciadamente queda, para reprocharle, el futuro que nos espera con él. Un abrazo Álex, estamos en contacto, mil gracias y hasta pronto.


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