Antonio Trujillo García: ‘Todo son intereses políticos, por parte del gobierno, e intereses económicos, por parte de los grupos feministas’


Conversación tranquila de @jmfrancas con Antonio Trujillo García, policía local desde hace 19 años. Criminólogo y escritor.

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Ok, ¿De qué escribes?

ATG: Pues un poco de todo. Hace tres años publiqué un libro de relatos, basado en hechos reales, sobre asesinos en serie, y antes de eso había publicado otros 8 o 9 relatos sobre temas variados. La mayoría eran de género negro, pero no todos. Dos de ellos eran eróticos. La última novela que he publicado sí que ha roto bastante la tendencia que tenía a buscar el género negro. Esta trata sobre las injusticias legales que sufren los hombres separados con hijos.

JMF: ¿Injusticias reales?

ATG: Imagínate si son reales que están incluso están plasmadas en las sentencias judiciales de separación o divorcio. A todo el mundo se le llena la boca hablando de igualdad cuando nos referimos a las relaciones entre hombres y mujeres. Pero todo es una impostura. Incluso los grupos feministas hablan a menudo de que los hombres deben hacerse cargo de las tareas del hogar y de los cuidados de los niños para que ellas puedan acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones. Pero la realidad es que cuando un hombre y una mujer se separan, la mujer (en la mayoría de los casos) se queda con los hijos y con la casa, y el hombre es el encargado del sostenimiento económico. Y eso da lugar a muchas situaciones dramáticas. Lo cierto es que no puede haber nada más machista que eso, pero creo que, en el caso de esos grupos feministas (que incluso están en contra de la custodia compartida), la avaricia tiene más fuerza que la coherencia.

JMF: ¿Qué tipo de injusticias te has encontrado?

ATG: De todo. En mi trabajo diario veo una gran cantidad de situaciones personales que hacen que me haga una idea más precisa de cómo son las cosas en realidad. Quizá, la situación que más me llamó la atención, y que resume a la perfección este asunto, fue una noche en la que encontré a un hombre durmiendo en un coche abandonado, y que tenía junto a él un despertador programado a las 7 de la mañana para irse a trabajar. Me contó que su ex mujer se había quedado con todo, que con lo que tenía que pagarle no le quedaba dinero para buscarse un lugar dónde vivir, y que incluso ella estaba viviendo con otro hombre en esa casa que él seguía pagando. Luego, por supuesto, están los casos de suicidios y de utilización interesada de la ley de violencia de género.

JMF: ¿Suicidios?

ATG: Ese es un tema del que no se suele hablar cuando nos referimos a las injusticias que provocan estos casos. En España se suicidan cada año alrededor de 3600 personas (más del doble de las que mueren en accidentes de tráfico), y el 75% de esas personas son hombres (unos 2900). Lo llamativo es que en España no se ha hecho ningún estudio oficial para tratar de averiguar a qué se debe esta disparidad en las cifras. Por supuesto, toda esa diferencia no se explica únicamente por los casos de separación o divorcio, pero hubo un bufete de abogados que estimó en alrededor de 400 los hombres que se suicidaban cada año por este motivo. Imagino que ese será el motivo por el que los poderes públicos se resisten a hacer un estudio oficial. Incluso leí hace algunos meses un artículo de una psicóloga que aseguraba que las mujeres se suicidan menos que los hombres porque son más fuertes mentalmente. La verdad es que no sé si son más fuertes o no. Probablemente lo sean. Pero lo cierto es que, en caso de divorcio con hijos, dejando a un lado el daño anímico que provoca una separación, para una mujer son todo ventajas.

JMF: Pues mucha muerte es esa para no dedicarle un estudio…

ATG: Todo está también muy relacionado con la ley de violencia de género. Imagina lo que ocurriría si descubriésemos que todos los esfuerzos que se han hecho para tratar de evitar unas 50 muertes de mujeres al año, está provocando 8 veces más muertes de hombres. El gobierno estaría demostrando que se ha hecho todo mal desde el principio, y no creo que quieran que ese dato salga a la luz.

JMF: Y, ¿es verosímil este supuesto que has descrito?

ATG: Es que esa ley, y todo lo que ha venido desde entonces, es un despropósito absoluto. La piedra angular de la ley de violencia de género es la que dice que los hombres maltratan a las mujeres solo por ser mujeres, y esto es de una simpleza tan absurda que me parece increíble que cualquier persona inteligente pudiera defender esa afirmación. Si de verdad se quisiera hacer algo efectivo para acabar con el maltrato, lo primero que debería hacerse es un estudio criminológico que nos diera alguna pista sobre por qué se produce. El maltrato, al igual que ocurre con cualquier otro delito, tiene motivos multifactoriales. Es decir, una parte de la violencia en el hogar se producirá por la existencia de machismo, otra parte podría ser un contexto de violencia mutua (las mujeres también maltratan, en muchos más casos de los que nos gustaría admitir), y, ademas de otras causas que se deberían estudiar, otro porcentaje podría estar explicado por la creación de esas situaciones injustas a las que antes me refería. Por supuesto, estar en una situación así no es justificación para maltratar o asesinar a una persona. Pero si nos resulta fácil entender que para reducir los delitos contra la propiedad no solo hay que endurecer las penas, sino incidir y tratar de solucionar los motivos que provocan que existan esos delitos, ¿por qué no somos capaces de entender que hay que eliminar las posibles situaciones que siembran el germen de la violencia en una pareja? Me atrevería a decir que la motivación principal de la ley es más electoral que la de tratar de eliminar la violencia de género.

JMF: Pues a pesar de los datos sus valedores no solo no rectifican sino que no aceptan la crítica…

ATG: Ese es el problema de la corrección política. Implantar una corriente de pensamiento único ha sido el objetivo de los defensores de esta ley, porque en ella hay cosas que no resistirían un debate con un mínimo de rigor. Entre ellas, la más representativa quizá sea su evidente inconstitucionalidad. Es la única ley que existe en nuestro país que discrimina en función de las características del autor. La sentencia del Tribunal Constitucional que aceptó, o más bien, hizo la vista gorda respecto a esa discriminación, dice que se acepta debido a la alarma social existente en relación a la materia. Recordemos que poco después de aprobarse la ley se interpusieron varios recursos de inconstitucionalidad. En ese momento, el gobierno de Zapatero fue rápido a la hora de crear esa alarma social que hizo que el tribunal emitiera la sentencia en esos términos (aparte de las presiones que sufrieron los miembros del tribunal, de las que hace solo unos meses nos habló Alfonso Guerra). Hasta el año 2006, el ministerio del interior publicaba en su anuario el número de mujeres que morían en el ámbito familiar, pero también publicaba el número de hombres que morían en las mismas circunstancias. Por ejemplo, en el 2006, casi 23.000 hombres fueron víctimas de violencia en el ámbito familiar, y 12 de ellos murieron a manos de sus mujeres. En 2005 fue peor: casi 24.000 fueron víctimas de violencia, y 15 murieron a manos de sus mujeres. En estos datos no están recogidas las estadísticas de Cataluña, Pais Vasco y Navarra, con lo que el número real es mucho mayor. En 2007 se dejaron de publicar esos datos. Y el problema es que cuando un informativo quiere publicar o hacer referencia a los datos de violencia en el hogar, tiene que acudir a los datos oficiales, y los datos oficiales dicen que en España no muere ningún hombre a manos de su mujer desde hace 14 años. Por eso se esfuerzan en deslegitimar a todo aquel que se atreva a criticar la versión oficial. Si dices algo en contra, automáticamente eres un machista o un facha. Pero la realidad es que la ley es mala y discriminatoria, y además no está reduciendo el número de mujeres que mueren.

JMF: Discriminación positiva es discriminación.

ATG: Sin duda. Del mismo modo que el anti fascismo también es fascismo. Lo verdaderamente grave es que el feminismo se ha convertido en un movimiento que, a su manera, es más machista y supremacista que aquel al que dicen combatir. Que pretende dictar a las mujeres cómo tienen que ser y cómo tienen que pensar. Por ejemplo, en la manifestación del 8M del año pasado, fui testigo de cómo varias mujeres agredían a una concejal del Partido Popular que había ido a la manifestación, solo porque consideran que una buena feminista no puede ser de derechas. Aquello se convirtió en una manifestación política, y además, no dudaron en usar la violencia contra quienes no cumplían sus estándares. Y luego también están el sistema de cuotas, el intento de retorcer el lenguaje, etc. Estamos siendo sometidos a una serie de auténticas barbaridades. Y lo peor es que mucha gente no se atreve a decir nada en contra, bajo la amenaza de ser etiquetado como machista o fascista.

JMF: ¿Qué piensas que hay detrás?

ATG: Yo creo que todo son intereses políticos, por parte del gobierno, e intereses económicos, por parte de los grupos feministas. España destina cientos de millones de euros cada año a la “lucha contra la violencia de género”, y solo un pequeño porcentaje de ese dinero llega a las mujeres maltratadas, que yo creo que son las verdaderas damnificadas. El gobierno, por su parte, lo calcula todo en réditos electorales. Una de las características de los grupos feministas es que se mueven (y votan) como un banco de peces. Y si el PSOE obtiene una rentabilidad positiva de votos, aunque ellos mismos sepan que se están haciendo mal las cosas, seguirán manteniendo el mismo rumbo.

JMF: Eso es una red clientelar…

ATG: Evidentemente. El partido socialista lo lleva haciendo muchísimos años. Soy andaluz, y sé perfectamente de lo que hablo. Durante décadas, las ayudas y subvenciones en Andalucía se han repartido teniendo muy en cuenta el color político y el sentido del voto. El problema es que el PP, cuando ha gobernado en ESPAÑA, se ha sumado a esa opción pero, a mi entender, de una forma completamente errónea. Cuando han tenido la oportunidad de cambiar algunas de esas cosas, e incluso leyes ideológicas aprobadas por el PSOE, no ha hecho nada por temor a no dar la sensación de centralidad, y por temor a perder votos. Creo que no han sido fieles a sus votantes.

JMF: ¿Cuáles son tus libros?

ATG: Hace 3 años publiqué “Asesinos. Crímenes que estremecieron España”. Y el año pasado publiqué “Purgatorio”, de editorial Almuzara. Este último es el que trata de las injusticias que sufre un hombre separado con hijos. Y también hace referencia al problema de los suicidios.

JMF: Mil gracias Antonio, un abrazo y hasta el próximo libro.

ATG: Gracias a ti. Un abrazo.


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