Los otros catalanes

Nunca he hecho esto, pero vale la pena. No voy a escribir nada hoy, cedo mi palabra a este manifiesto ‘anónimo’ que corre por WhatsApp y que retrata muy bien a la mayoría de catalanes que, fruto de su catalanidad, son y siguen siendo así: tranquilos, tolerantes, trabajadores, pacíficos, discretos y amigos de nuestros amigos.

No entiendo nada. ¿Hemos de cambiar y convertirnos en lo que no somos para que nuestros gobernantes nos respeten? ¿Alguien me lo explica?

SOMOS LOS OTROS CATALANES. Los que no vamos a manifestaciones y nunca colocaremos ninguna bandera en el balcón. Somos tranquilos, tolerantes, trabajadores, pacíficos, discretos y amigos de nuestros amigos. Queremos tener salud, dinero, amor y trabajo, como todo el mundo. Creemos en la familia y en el esfuerzo personal y no en la donación y subvención para conseguir las cosas. Amamos la paz y la libertad, aborrecemos la corrupción, la violencia, el abuso de poder, la manipulación y la mentira.

Somos bilingües sin complejos, hacemos zapping sin problemas por todas las opciones, y ya no recordamos si la película de ayer la vimos en catalán o en castellano.

Nos gustan los deportes y animamos igualmente a Nadal, Ferrer, Alonso, al Barça, al Español y a la Selección, y nos da igual si el gol lo mete un catalán o un manchego, mientras ganemos la copa de Europa o el Mundial. Por respeto no pitamos el himno de España, ni ningún otro.

Estamos bastante hartos del ‘procés’ y del politiqueo en general por tanta mentira. Votamos al menos malo, o por descarte. Aborrecemos a quienes fomentan las fobias entre territorios, sean del color que sean, de aquí o de cualquier otro sitio para ganar cuatro votos, mantener la poltrona y seguir llevándoselo calentito a cuenta de todos.

No creemos que la independencia sea la solución a todos nuestros problemas: no somos tan ingenuos, más bien la política de confrontación y sus lideres son parte del problema. ¿Por qué está todo tan crispado? ¿No tendrían que trabajar todos para sacarnos de esta crisis, dejarse de historias y no confrontarnos unos contra otros? Creo que muchos pensamos así, pero no se nos ve ni se nos oye, somos LOS OTROS, y aunque saben que estamos nos ignoran por no pensar como ellos.

Tras el próximo fracaso del 1-O habrá ¡nuevas elecciones autonómicas! Informad a todos los que formamos parte de LOS OTROS, a vuestros conocidos, a los indecisos, a los que piensan que esto no va con ellos… que de nuestro voto depende que Catalunya siga siendo feudo de unos cuantos que basan su discurso en el odio a los demás pueblos de España, adoctrinando en las escuelas a nuestros niños y difundiendo propaganda y mentiras en TV3 y en los otros medios comprados con subvenciones pagadas con nuestro dinero. Exijamos que los constitucionalistas lo sean por encima de los intereses de sus partidos.

Vamos a demostrar a quienes lideran el ‘procés’ que en el mundo somos catalanes y españoles. Vamos a demostrarles que no nos hemos creído la vil mentira de que ‘Espanya ens roba’ cuando los únicos que nos han estado robando son ellos: nuestros recursos, nuestro dinero, nuestro orgullo y nuestra dignidad, intentando hacernos sentir inferiores y de segunda.

Vamos a decirle a ellos y al mundo que ya basta de muestras de odio, intransigencias y amenazas de sanciones para quien no colabora o piensa como ellos.

Vamos a frenar esta aventura que solo nos ha traído y traerá más pobreza económica e intelectual y más crisis a pesar de que nos prometan el paraíso.

Porque amamos Catalunya, porque amamos España, porque queremos seguir siendo europeos…

¡¡¡VIVA CATALUNYA!!!

Vivir del enfrentamiento

Nada hay más triste y estéril que tener que vivir siendo un parásito, vivir a costa de la vida de otro. Frente a la simbiosis, dos seres que se complementan, el parasitismo supone que los dos no caben en el mismo mundo. Me duele, y no sabés cuanto, constatar como la nueva Catalunya, la Catalunya de las España democrática salida de la Constitución del 78, fue tomada por algunos nacionalistas que cimentaron su crecimiento en el modelo parásito del enfrentamiento. Desde el himno y la fiesta, hasta el propio impulso a la lengua, se ha buscado en todo ello un trasfondo de enfrentamiento. El himno, ‘Els Segadors’, con un fuerte componente de violencia frente a otros, ‘La Santa Espina’ o ‘El cant del ocells’ o tantos otros, que animan a la propia afirmación sin la necesidad de ir contra otros. ‘La diada’, una derrota militar, frente al día de ‘Sant Jordi’; y un impulso del catalán basado en sustituir al castellano a través del eufemismo de ‘Llei de normalització lingüística’. Hoy, este planteamiento acomplejado gris y triste, quiere cimentar la nueva Catalunya, no en el arrastrar a España al siglo XXI, sino en enfrentarse a ella.

No entiendo nada. ¿Tan poco cree uno en si mismo que, para nacer y crecer, tiene que acabar con el otro? ¿Alguien me lo explica?

Dos días de locura

Cuando ayer, el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, en una comparescencia necesaria y tardia que valoro, dijo “Probablemente, nadie pudo imaginar jamás que asistiríamos a un espectáculo tan democráticamente deplorable como el vivido ayer en el Parlament”, yo sí me quede atónito. Si algo no se les puede reprochar a estos personajes, de otro mundo como son los independentistas, es no haber avisado. Cuando antes en los sanatorios de la mente, veías al Napoleón de turno, nunca iba vestido de Cleopatra. No sería Napoleón, a pesar de que el lo creyera, pero no engañaba a nadie; llevaba como es preceptivo su mano en el pecho, su casaca y su tricornio atravesado. Mentiroso no, loco quizás.

Intentar razonar con ellos, es del todo inútil. El corazón esta para amar y la cabeza para pensar; cuando se invierte esto, el dialogo es más que imposible. Si uno cree en serio que tiene derecho a decidir sobre cualquier cosa, ya la hemos liado. Este derecho, lisa y llanamente no existe. Puede existir el derecho a decidir sobre aquello que me afecta solo a mi y no a otros, pero nada más. ¿Puedo acaso decidir ser Napoleón?

No entiendo nada. El camino emprendido por los secesionistas catalanes, a pesar de los avisos de sus propios órganos consultivos y de las suspensiones del Tribunal Constitucional, va directo a liquidar sus propias instituciones. ¿Es racional este comportamiento? ¿Alguien me lo explica?

Autolisis de la autonomía catalana

Cualquiera que siguiera ayer el pleno del Parlament de Catalunya convendrá conmigo que algo grave pasaba. Una asamblea universitaria en la época de los ‘forrenta’ tenía más garantías democráticas que lo que sucedió en el Parque de la Ciudadela y mira que estaban manipuladas. Cambio sorpresivo aunque con guión previo del orden del dia, suicidio de los procedimientos de garantías democráticas votado por el propio pleno, la oposición, mayoritaria en votos aunque no en escaños, arrinconada al silencio, votaciones repetidas y, al final, con medio hemiciclo vacío se vota y aprueba una propuesta declarada ya ilegal por el tribunal Constitucional, y todo ello en nombre de Catalunya y de la democracia. Ante una sesión apañada y dirigida desde foros ajenos a la propia cámara se voto lo invotable y luego, el hombre de paja que gobierna en Catalunya, arropado por sus consellers, firma un decreto donde convoca un referéndum que sabe que no puede convocar y que no podrá llevarse a cabo.

No entiendo nada. La prensa ha bautizado la sesión de ayer de payasada, patochada, circo vergonzoso, suicidio colectivo, patada a la democracia y secuestro de Catalunya. Todo ello es verdad pero, ¿no es más grave haber devaluado las instituciones catalanas, Parlament, Presidencia y Consell Executiu en nombre de una muy mal entendida democracia? ¿Alguien me lo explica?

Que pague el que haya sido

Rajoy declaró no hace mucho, que frente a los desafíos del ‘próces’, pensaba actuar contra los políticos y no contra las instituciones; y ayer el Tribunal de Cuentas, órgano al que nuestra Constitución atribuye la fiscalización del sector público y el enjuiciamiento de la responsabilidad contable, exigió a cuatro políticos y a siete exaltos cargos de la Generalitat que presten fianza de los gastos ocasionados por el simulacro de referéndum del 9 de Noviembre que fueron cargados al erario público, que el Tribunal estima en 5,1 millones de euros. Si la consulta estaba prohibida por el Tribunal Constitucional y por tanto era un capricho de una serie de señores, es lógico que los caprichos y lujos se los pague cada uno de su bolsillo. Por fin el Estado aplica una vieja y eficaz máxima educativa: el que la hace la paga.

No entiendo nada. Es evidente que individualizar al culpable es más eficaz que el castigo colectivo. ¿Estaríamos donde estamos si este planteamiento se hubiera aplicado el primer día? ¿Alguien me lo explica?

Ley y política

Ayer volvió Pedro Sánchez a la palestra política y tomó cierta iniciativa. Tal y como había adelantado al principio del verano, asegura que el PSOE no dejará solo al gobierno. Es evidente que, hoy por hoy, sin el PSOE no hay solución a la cuestión catalana. Los dos partidos que han gobernado España, no pueden ir por libre en este tema. Tampoco se les puede pedir que propongan soluciones idénticas, pero si se les debe exigir que no transijan en todo aquello que sea estar con la legalidad vigente. Sánchez ha dicho que “fuera de la ley no hay nada, pero sólo con la ley no basta, hace falta la política. Sin la ley no hay salida; sin diálogo, tampoco”, y tiene toda la razón; para ello ha propuesto a Rajoy la creación de una comisión parlamentaria de diálogo para evaluación y modernización del Estado autonómico. Rajoy parece haber aceptado y ahora falta sumar al máximo de partidos en ello. Política sin duda, pero en el marco del cumplimiento de la ley.

No entiendo nada. Es evidente que Rajoy no pasará a la historia por su imaginación en propuestas sobre la cuestión del ‘próces’ pero, ¿qué diálogo cabe con los que, como única propuesta, presentan “referéndum o referéndum’? ¿Alguien me lo explica?

Medias verdades sobre Catalunya

Ayer por la noche seguí el programa pilotado por Jordi González acerca del ‘próces’ en Tele5. La verdad es que la emisión me pareció interesante, aunque como a muchos el tema me tenga más que harto, y excepto algunas intervenciones más que vacías, la más destacada es del supervalorado Monedero que aún no se de que hablaba, el resto dejo muy claro la naturaleza de sus argumentos. Es por ello, por lo recurrentes de algunos argumentos que intelectualmente no se sostienen, que pienso es importante aclarar algunas cosas. La primera cuestión, quizás la más clave, es la del ‘derecho a decidir’. Así en genérico ese derecho no existe. Hay derecho a decidir sobre algunas cosas y no lo hay sobre otras. Yo tengo derecho a decidir sobre si voy a tu casa, pero no tengo el derecho a entrar en ella. Así de claro y así de simple. Si además añadimos que el precedente de Escocia no es válido, puesto que históricamente no es comparable. Si además entendemos que no es democracia la voluntad de unos frente a la legalidad vigente. Si consideramos que la opinión de uno o muchos personajes pesa menos que las declaraciones de todas las autoridades cuando afirman que una Catalunya autoseparada no cabe en la UE. ¿En que mundo viven algunos?

No entiendo nada. ¿Es tan difícil entender que una cosas son mis deseos y otra muy distinta las realidades con las que vivo? ¿Alguien me lo explica?

Demencial

No entiendo nada. Frente a dos atentados, con 16 muertos a día de hoy, ocurridos en Catalunya y cuando sabemos que su objetivo era mucho más sanguinario que esto, es cuanto menos demencial que, tanto la investigación como la manifestación contra el terrorismo, hayan sido, y esten siendo, aprovechadas para colar de rondón, o mejor dicho abiertamente, reivindicacciones secesionistas. ¿Cabe en la cabeza de alguien medianamente honesto usar un atentado, a sus victimas y a sus muertos, para hacer política partidista? ¿Alguien me lo explica?

Pacto de Estado antiviolencia

No entiendo nada. Hoy nos felicitamos todos por que los partidos han alcanzando el Pacto de Estado para combatir la violencia de género; medidas y más medidas que pretender combatir los efectos asociados a esta lacra de la violencia. Muchas de ellas interesantes, otros la mar de dudosas, por no decir injustas. ¿No se dan cuenta que mientras el paradigma de nuestra sociedad sea el poder toda costa, el dinero a cualquier precio y el placer cuanto más mejor es imposible que uno controle la bestia que lleva dentro? ¿Alguien me lo explica?

Control del gasto en Catalunya

No entiendo nada. El Gobierno Central ha tomado la decisión de controlar el gasto de la Generalitat de Catalunya semanalmente, para que no puedan usar los euros indebidamente y gastar en independencia lo que esta previsto que vaya para cuestiones de presupuesto aprobado. Sabiendo que ya hace mucho tiempo que el desde el Gobierno había que inyectar dinero a mansalva para cubrir el déficit galopante del gobierno catalán, ¿por qué se ha tenido que esperar tanto Rajoy para aplicar esta medida? ¿Alguien me lo explica?