Toni Miranda: ‘La okupación es un problema político’


Conversación tranquila de @jmfrancas con Toni Miranda, @T0NI_Miranda. Presidente de ONAO -Organización Nacional de Afectados por la Okupación- (@ONAO_ESP).

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JMF: ¿Qué hacéis en ONAO?

TM: Estamos trabajando para ayudar a los afectados por la okupación en España. Buscamos un cambio legislativo que nos ayude a acabar con la okupación en España y buscamos la reparación del daño causado a los afectados. Estamos enfrentando el discurso okupa y las mentiras que lo justifican.

JMF: ¿El fenómeno de la Okupación es solo español?

TM: En absoluto. La okupación es parte de la estrategia de movimientos comunistas y de izquierda radical para cuestionar el derecho a la propiedad privada. Podemos encontrar okupación en casi todas las dictaduras comunistas cuando quieren actuar contra un colectivo, como la Venezuela de Maduro o la dictadura china contra la población Uigur.

JMF: Pero, ¿el desastre legal que hay en España sobre este tema es universal?

TM: No. La mayoría de países europeos tienen normas muy efectivas para enfrentar la okupación. No tienen el problema que padecemos en España. Aquí existe una política del actual gobierno encaminada a obstaculizar el funcionamiento de la justicia. Tenemos leyes contra la usurpación de viviendas, pero las medidas anti-desahucio del gobierno están dirigidas a conseguir la anulación de la defensa de las víctimas de la okupación. En España el gobierno ha elegido ponerse del lado de delincuentes y vividores, generando un espacio de impunidad que ha creado un efecto llamada. No olvidemos que okupar es un delito, el delito de usurpación de vivienda.

JMF: Pero y los jueces, ¿no aplican la ley?

TM: En general, la aplican y bien. Pero si el gobierno saca leyes que paralizan los desahucios, los jueces deben aplicarla, y lo paralizan, precisamente porque aplican la ley. La okupación es un ataque al estado de derecho, entre otros fines pretende bloquear su funcionamiento. En un momento como el actual, donde el gobierno está atacando la independencia del poder judicial, donde la fiscalía está dirigida por una ex ministra socialista, donde hay corrientes ideológicas en el seno de la magistratura sin que la ciudadanía lo cuestione, tenemos una justicia intervenida que no es neutral. Es nuestro deber exigir a los poderes públicos un poder judicial independiente y neutral. Es una exigencia de cualquier democracia sana, pero en España los ciudadanos no lo exigen, y es que para tener una democracia hacen falta demócratas. Los demócratas están escandalizados por esta situación, pero parece obvio que hablamos de una minoría.

JMF: Pero vayamos por pasos. Si okupan mi primera vivienda y llamo a la policía, ¿qué pasa?

TM: Si okupan la primera vivienda, estamos hablando de un allanamiento de morada. Son pocos los casos. La policía debe actuar. No es el foco principal de problemas, aunque también hay problemas. Nos hemos encontrado con casos de afectados donde la fiscalía ha calificado de usurpación lo que es una primera vivienda. Aunque al final, se dé la razón a la víctima, se le ha obligado a pasar por un calvario. Otro punto que no tiene sentido es que los juicios por allanamiento de morada requieran la constitución de jurado. Hay mucho trabajo que realizar para que la justicia funcione adecuadamente.

JMF: Insisto, ¿qué pasa? ¿La policía viene, les echa y me devuelve mi vivienda?

TM: La policía debe actuar. Debe detener al ocupante y ponerlo a disposición judicial. Pero lo cierto es que en estos momentos la policía está teniendo mucha presión. Los agentes saben que si cometen algún error, y a veces sin cometerlo, pueden encontrarse con denuncias de colectivos. Hemos visto mandos policiales devolver a la vivienda a okupas desalojados, hemos visto a mozos de escuadra con las manos en los bolsillos mientras se okupaba una vivienda con escalamiento en sus narices ante las quejas de los vecinos. Con un ministro del interior que cesó a un general de la guardia civil por negarse a realizar un acto ilegal, el mensaje recibido ha sido alto y claro. Tenemos un gobierno social comunista, y eso tiene consecuencias. Consecuencias que afectan al poder judicial y a la actuación de la policía.

JMF: ¿Me estás diciendo que ‘a veces’ la policía, la que sea, no actúa por miedo a sus mandos políticos?

TM: Esa pregunta debería responderla la policía. En general, tenemos una policía muy profesional y preparada. Ellos saben hacer el trabajo y quieren. La aparición de las empresas antiokupación están haciendo un trabajo que debería hacer la policía. Pero la policía se mueve en mínimos cuando hablamos de okupación. Cuando hay una usurpación, prácticamente no actúan a menos que haya saltado una alarma. Cualquier otra actuación se soporta en pruebas que, dado el clima actual, suelen considerar insuficientes, y el okupa se queda en la casa, aunque todos los vecinos se quejen y digan que han entrado hace 30 minutos. Esta es la realidad.

JMF: ¿Juridícamente cambia si la ocupación lleva horas o días o meses?

TM: No. Jurídicamente ni el allanamiento ni la usurpación cambian. Lo de las 48 horas para el establecimiento de morada es una patraña. Ningún delito genera derechos. Una patada en la puerta no genera derecho de morada. Son mentiras. Es un escándalo como se está tratando la adquisición de morada en España. Solo tiene sentido porque el poder político así lo quiere.

JMF: ¿Habría que cambiar alguna ley para asegurar el derecho de propiedad en el caso de la vivienda?

TM: Por supuesto. Esta es una parte fundamental de nuestros objetivos. Los okupas deben ser desalojados de inmediato. La okupación debe ser castigada. Los vecinos deben tener capacidad de actuar y defender los ataques a su convivencia. Pero además de medidas punitivas, necesitamos una política seria de vivienda. En España hay un déficit tremendo de vivienda social. El gobierno no está realizando su trabajo, que la Constitución le exige. En vez de trabajar en políticas para proporcionar vivienda adecuada a los más vulnerables, les invita a dar una patada en la puerta. Hay una tremenda dejación de funciones. Han traspasado al sector privado el coste de proporcionar vivienda, sin aportar compensación alguna. Necesitamos legislar para facilitar el acceso a la vivienda de los más jóvenes. Con un paro juvenil del 40% y sin vivienda social solo se les proponen políticas clientelares y dependientes. En el tema de vivienda la acción política raya la indecencia.

JMF: Pero sobre la okupación con las leyes actuales ya se podría desalojar y devolver el bien a sus dueños reales ¿no?

TM: Obviamente no. No funciona. Necesitamos un cambio legislativo. Queremos una homologación normativa europea del delito de usurpación y del tratamiento del fenómeno okupa. Las medidas legales en esta materia de los países más avanzados son parecidas. Una homologación no sería muy complicada y constituiría una línea de defensa en España contra las tentaciones comunistas.

JMF: ¿Que país os vale como modelo?

TM: Noruega, Dinamarca, Suecia… suelen estar en el top de las clasificaciones de sociedades democráticas en el mundo. Tienen legislaciones que no toleran la okupación y aplican medidas inmediatas de acción policial. Alemania, Reino Unido… en general, en Europa no hay tolerancia con la okupación. Sus leyes en realidad son bastante parecidas. En España somos una excepción. Somos una democracia europea avanzada, los ciudadanos españoles nos merecemos una normativa a la altura de nuestros socios europeos.

JMF: ¿Estamos entonces además de ante un problema jurídico un problemón político?

TM: Exactamente. La okupación es un problema político. Forma parte de la agenda de los partidos de izquierda. En partidos como PODEMOS, Mas Madrid, CUP… hay una alianza de apoyo a la okupación. En la okupación hay violencia. En la okupación hay un cuestionamiento del derecho de propiedad. La okupación siembra el miedo en comunidades de vecinos y en los más débiles. Ada Colau ha regado con cuatro millones de euros a las organizaciones que promueven la okupación. Ella misma proviene de una de esas plataformas. Muchos de estos políticos de izquierda estuvieron en Venezuela, aprendiendo cómo funcionan las ‘invasiones’ que es como llaman allí a la okupación. Así es, estamos ante un problemón político.

JMF: Que esperanza tienes en resolver esta injusticia?

TM: Estamos convencidos de que vamos a triunfar. Vamos a terminar con la okupación en España. Es una lucha justa, ética y legal. Estamos trabajando con los partidos de la oposición para definir toda la extensión del cambio legislativo necesario. Solo necesitamos que suceda una cosa: un cambio de gobierno.

JMF: Cada día más gente necesita un cambio de gobierno y de rumbo para ‘sobrevivir’. Mil gracias y mucho ánimo soy muy necesarios.

TM: Muchas Gracias Josep. Ha sido un placer.


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