Acerca de Josep Maria Francàs

Director de 'A Fondo' Radio Intereconomia. Manresa, (Barcelona). Ldo. en Ciencias Biológicas. Ex docente, ex editor, ex político y periodista. Todo con 'humor catalán'.

Calma electoral

Lo habitual es que a los periodos de calma informativa,  por aquello de que la normalidad no da titulares ni es noticia, de vez en cuando aparecen en primera página nuestros políticos ombligueando coincidiendo con el inicio de una campaña electoral. Curiosamente esta vez ha sido algo distinto, la paz esta viniendo con las elecciones, y se nota. Hasta las redes sociales están perdiendo fuelle al pasar, de las excentricidades de Puigdemont y demás compañeros visionarios, a la ahora normalidad, por falta de interés, de si se presentarán a las elecciones con un nombre nuevo y si ficharán a pepito o zutanita. Como era de esperar, el ‘procés’ ha pasado a un segundo plano, y la DUI y el 155 también. Ahora toca ir al peluquero, disfrazarse de líder nato y empezar a vender burras o mejor dicho duros a cuatro pesetas disimulando la risa del estafador camuflado. La razón de vivir del político debería ser ganar las elecciones para modular la sociedad según el piensa que será lo mejor  para el ciudadano, pero, desgraciadamente la puñetera realidad nos indica que el político busca el poder en beneficio propio. No es que ahora venga la ‘calma chicha’ en el territorio de la república fallida y por tanto aun comunidad autónoma, histórica eso si, de España, sino que, comparado con el ruido histriónico y con más decibelios que una discoteca de playa en pleno verano del ‘procés’, la que nos viene encima de promesas y de poner al contrario a caer de un burro será como un terapéutico silencio monástico.

No entiendo nada. Vienen elecciones en Catalunya convocadas por Rajoy, ¿es consciente el ciudadano, harto de ‘procés’ y de que le callen, que ahora tiene la oportunidad de cambiar las cosas en Catalunya votando? ¿Alguien me lo explica?

Fanatismo

Fanatismo es, según la RAE, “apasionamiento y tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones, especialmente religiosas o políticas”. Al hablar del ‘procés’ y especialmente de su defensa a ultranza a día de hoy y, sobre todo, de los argumentos usados para ello, es difícil no remitirse a este concepto. Es lógico que el independentista quiera la independencia, va de suyo. Es normal que intente convencer a cuantos más mejor, si está realmente convencido. Es congruente que agote todas las vías posibles para conseguirlo, si cree en ello. Pero llega un momento en el que esa tenacidad en el objetivo, se da de bruces con la realidad y debe contenerse para no caer en lo desmedido que supone el fanatismo. ¿Qué es sino fanatismo enfrentarse a toda la legalidad y seguir insistiendo? ¿Qué es sino fanatismo confundir presos políticos con presos por saltarse la ley? ¿Qué es sino fanatismo hablar de Gobierno en el exilio cuando te han cesado por actos ilegales y te has ido huyendo de la cárcel?

Los responsables, fanáticos sin duda, de todo lo que ha acaecido en Catalunya, deben pasar por el juzgado y los jueces dirán lo que hay que hacer con ellos. No lloraré ni sufriré por ellos cuando haya sentencias definitivas, me gusten o no. Cuestión al margen, es que estos líderes fanáticos aún son capaces de congregar en Barcelona una manifestación a todas luces multitudinaria, no se si más o menos numerosa que la congregada por aquellos que, hartos de tanta manipulación, hace pocas semanas pedían ‘seny’ en vez de enfrentamiento.

No entiendo nada. Sigue el independentismo moviendo masas cuando incluso sus líderes hablan de declaración simbólica. ¿No ven los distintos políticos que ni Catalunya, ni España, se puede permitir el lujo de temer una sociedad tan dividida sin que ellos hagan nada ¿Alguien me lo explica?

Forcadell, la ‘simbolica’

Según nos cuentan ayer Carme, quizás a estas horas  Carmen, ni se calló ni se reivindicó ante eI juez como lideresa de la independencia proclamada en pro de la república catalana, sino que declaró que todo fue simbólico. Eso y otros motivos han llevado al juez Pablo LLarena a decretar para ella ‘prisión eludible bajo fianza de 150.000 euros’.

Antes de espetar veneno a diestra y siniestra conviene atar nuestras lenguas viperinas hasta leer con cierta calma el auto y sobre todo tener en cuenta, y esta es la clave, de que estanos hablando de un juez de instrucción que instruye una causa, y en ningún caso condena ni absuelve un caso. Es bueno recordar ahora que, muchos que participan de mi misma convicción de que las ‘prisiones preventivas’ deben ser del todo excepcionales, deberían mantener su criterio y entender la actuación del juez del Tribunal Supremo.

Simplemente, para abrir boca y visualizar que si me he leído el auto, diré que el juez ve indicios de ‘rebelión’ al entender por alzamiento violento aquel en el que se hace ‘ostentación de una fuerza y se muestra la disposición de usarla’. Entiende que el caso de la Presidenta del Parlament es diferente al resto de la mesa al adjudicarle ‘el liderazgo’, pero la iguala a los demás en el compromiso de dejar la política o, caso de seguir en ella,  comprometerse a abandonar ‘cualquier actuación fuera del marco constitucional’.

No entiendo nada. ¿A qué Carmen hay que tomar en serio: a la que diseña, instiga y ejecuta el procés o a la que, por pánico a los barrotes, se hace ‘simbólica’ y recula de todo el camino andado? ¿Alguien me lo explica?

Iglesias peor que Rajoy

Menuda sorpresa se habrá llevado Pablo Iglesias al ver que supera a Rajoy como líder peor valorado entre los grandes. Ya tiene mérito esta caída sabiendo que D. Mariano, en este ranking, no tenía hasta ahora competencia.

Iglesias, el de la complu, no solo es que no guste, sino que arrastra con él a todo Podemos y especialmente a su Podemos, las confluencias, que nombre más raro, caen algo menos. La verdad es que cada día son más los que no entienden por qué tanta gente votó ‘morado’ hasta el punto de hacer temblar al PSOE, la explicación más plausible es que el personal, quemado frente a la indigencia de líderes e ideas socialistas, se dejo llevar por la novedad del partido ‘de los gestos’ y que, cuando ha ido conociendo al ‘fenómeno de la complu’ con su ombliguismo y deambular errático en el mundo de las ideas, se ha dado cuenta de lo realista que es el dicho español de “más vale malo conocido que bueno, ya será menos, por conocer”. Muchos votantes del ‘caza fascistas’ vuelven al redil del PSOE o se fugan al atractivo Rivera, y según el ultimo CIS ya no acosa a los socialistas sino que más bien oye peligrosamente el jadear del esfuerzo en la carrera de los según él ‘chicos del IBEX’ que se acercan peligrosamente. Rajoy, por su parte, y a falta de la valoración del votante, de su intervención frente al secesionismo con el más que famoso 155 catalán, cede votos también a Rivera que frente al nacionalismo está sin duda en su salsa. El PSOE, siguiendo a Rajoy, tambien cae pero un pelín menos reforzando su ya habitual segunda posición como herencia irrenunciable de Zapatero.

No entiendo nada. ¿Sube Rivera por su claridad en las cuestiones catalanas o por su imitación a Podemos en ir contra ‘la familia’? ¿Alguien me lo explica?

La puñetera camiseta

Se acaba de presentar la camiseta oficial que lucirá la selección española de fútbol, esa que hasta hace poco era la única realidad -cuando ganaba- que despertaba el sentimiento España, en el Mundial de Moscú. Y se ha liado y gorda. La camiseta, aprobada por el ahora innombrable Villar, amaga, como si fuera publicidad subliminal, las banderas republicana y catalana y, como se comprende fácilmente, en los tiempos que corren solo nos faltaba eso.

¿Ha sido intencionado? ¿Ha sido mala suerte? Como mínimo ha sido una torpeza y muchos aficionados, no los Podemitas de Iglesias, han reaccionado fatal y no quieren la puñetera camiseta. ¿El tema es una idiotez? No lo parece y, aunque lo fuera, tiene la virtualidad de que es una cuestión real, no como la República catalana que es una quimera, y que incluso podemos opinar ya que la Constitución no lo prohibe para nada: opinaríamos todos y eso es del todo legal dado que no pondría en duda para nada la universalidad de todos los españoles como sujetos de soberanía.

Sería bueno que la Federación Española de Fútbol se replanteara el tema y, contando que faltan más de 200 días para el susodicho mundial, no nos hiciera tragar con un diseño, cuanto menos polémico, si es que a muchos aficionados les altera;  los españolitos necesitamos sosiego,  que llevamos una larga  temporada mas que estresados.

No entiendo nada. Con la cantidad de opciones que tiene el diseño de una camiseta, ¿no es posible hacer una,  combinando los colores tradicionales, que no levante ampollas y una vez más nos divida? ¿Alguien me lo explica?

Papeles del Paraíso de muchos caraduras

Después de la llamada ‘lista Falciani’ y los ‘papeles de Panamá’ ahora entramos en el tiempo de los ‘Paradise Papers’ listados otra vez, presunción de inocencia incorporada, de un elenco de ‘pájaros’ poderosos que supuestamente han buscado derroteros mas opacos y baratos para guardar sus caudales. Tener dinero fuera no es de por si delito, siempre y cuando se cotice por ello en donde uno debe. Tener dinero negro, es decir saltándose la fiscalidad, es moralmente reprobable y socialmente infumable, lo tenga uno donde lo tenga, y es delito cuando, según la cantidad, las leyes del país así lo estimen.

Cuestión distinta es que la propia palabra ‘impuestos’ indica la ‘alegría’ con la que uno satisface semejante obligación y por tanto es bueno que pagarlos, además de hacer que moral y socialmente uno se encuentre con la conciencia tranquila, suponga una carga soportable y no desmesurada. Convertir la fiscalizad en un infierno no facilita en absoluto pagarlos poniendo buena cara, de la misma manera que cuando conocemos cómo se dilapidan, por parte de nuestros gestores, en gastos nada razonables, cuando no más que discutibles, tampoco ayuda a pagarlos.

No entiendo nada. Dada la necesidad impositiva, ¿no sería mejor que las leyes incentivaran el cumplimiento fiscal haciendo que los impuestos fueran los mínimos y que su pago sirviera realmente para redistribuir el dinero con justicia en necesidades objetivas? ¿Alguien me lo explica?

De Colau a Maza

Tal como escribí ayer a vuela pluma “sin duda lo conveniente políticamente no es eso (la prisión incondicional de Junqueras y los siete consejeros), pero me da que una juez seria no se mueve por el criterio de políticamente…  y , ya con la pausa del descanso,  sigo pensando lo mismo: un juez serio no se plantea  actuar de acuerdo al criterio político sino al jurídico. Mal vamos cuando uno lee la opinión de muchos de los que se postulan para ser nuestros dirigentes y ve que el concepto de democracia es “discutido y discutible” cuanto no absolutamente ignorado. Es frustrante ver que por los poros de muchos de nuestros políticos y periodistas se excreta totalitarismo… ¿Qué es sino totalitarismo querer que la justicia se supedite al criterio de los políticos? Desde la política no hay que dirigir la acción de la justicia sino adaptarse a ella. ¿Que te encausan a un conmilitón? Pues, en vez de poner a caer de un burro al juez, en un país democrático, se aparta al personaje de la vida política en espera de absolución o condena definitiva. Entre las declaraciones de personajes de ayer destacaré las de Ada Colau, calificando la justicia de “venganza” y exigiendo al Gobierno que pare esa deriva dejando a la intemperie su  concepto totalitario de la política;  y las del Fiscal General Maza que habla de la paciencia que ha tenido el Estado de derecho…, curiosa declaración sin duda, porque da a entender que esperó y esperó por política y al final actuó cuando no tuvo más remedio.

No entiendo nada. ¿Por qué tantos le piden a la justicia paciencia, sentencias ejemplares, etc. cuando lo único que tiene que hacer es aplicar las leyes y emitir sentencias, solo justas, de acuerdo a ellas? ¿Alguien me lo explica?

Elecciones ¿ya?

La aplicación rajoyana del 155 sorprendió a propios y extraños por su vertiginosa prisa en convocar elecciones. Se hablaba como pronto de seis meses y va él y las convoca de inmediato. El conocido por muchos ‘rey’ de los tiempos, eufemismo para explicar porque casi nunca hace nada, esta vez se apunto al tiempo cero.

¿Por qué? Buena pregunta sin duda. Hay quién dice que el Estado Central, ausente en Catalunya desde hace años, no tenía ni gente ni capacidad para mantener un cierto control sobre el gobierno catalán más allá de cuatro días. Hay quién piensa que al ser necesario de hecho, no de derecho, el concurso del PSOE y dado que este quería un 155 de lo más light, Rajoy opto por descafeinado en el tiempo, más corto imposible. La realidad es que Rajoy aplicó su indudable experiencia política en esta decisión: mínimo coste y solo atacar el problema, jamás las causas. ¿Riesgo? Todo, pero… quizás suene la flauta, no ganen los independentistas y por tanto resuelvan el problema los otros catalanes y el sin mojarse. Si es verdad que la arriesgada maniobra electoral demuestra, bien a las claras, que el Gobierno Central no pretende interferir en la autonomía y de hecho rompe, con acierto, el relato victimista de que es el maldito centralismo español el que aprovechaba los anhelos de libertad catalanes para borrar de un plumazo la descentralización de España.

No entiendo nada. ¿Por qué, ni siquiera en una situación límite, los partidos nacionales no superan sus complejos y juntos intentan resolver este grave problema de España? ¿Alguien me lo explica?

El caganer

Bien conocida es la figura del ‘caganer’ tan propia de los belenes catalanes. Es habitual que el humor catalán se vuelque en esta figura adjudicándole diversas personalidades según el protagonismo alcanzado por ciertos personajes el último año. Las fallas de Valencia, las chirigotas de Cádiz o el caganer catalán, son muestras del humor popular que bien merecen mi aplauso. Llega la navidad y este año no tengo dudas de que el caganer por excelencia será Puigdemont. La verdad es que se lo habrá ganado a pulso y no hará falta mucha imaginación ni mucho sentido del humor para entender que la figurita le va como anillo al dedo. Declarar la independencia sin declararla, responder a un requerimiento sin responder, votar a escondidas lo que se supone que es lo más, quizás lo único, importante que vas a hacer en tu vida y salir por piernas de España antes de que ni siquiera el fiscal elabore una querella, se ajustan bastante al concepto de cagón que se tiene en España y al de caganer de la fallida república catalana independiente.

No entiendo nada. ¿Liderar es no mojarse, esconderse y, cuando vienen mal dadas, escurrir el bulto? ¿Alguien me lo explica?

Tots som Catalunya

Viendo la segunda gran manifestación en Barcelona a uno, por frío que sea, como es mi caso, se le inflaman los sentimientos. En pocos días Catalunya ha roto, forzada por la demente actuación de cuatro iluminados, un tabú de años. Los catalanes se reconocen España y salen a la calle llenos de banderas para dejarlo bien claro incluyendo más de un justo y esperanzador Viva el Rey. En los últimos decenios solo la selección española, y ahora Puigdemont y su tropa, han conseguido eso. Las imágenes no admiten duda y dan para muy pocos peros; yo tengo uno al ver a los políticos que, en contra de lo que han hecho durante tantos años, curiosamente van por delante y no marchan por detrás como les correspondería por su protagonismo en esta contienda. Si, en cambio, me alegra sobremanera ver como por fin se mezclan derecha con izquierda. No es de recibo que la reivindicación de España sea cuestión de derechas. La izquierda española ha salido del armario en Catalunya. Ahora toca revertir la situación, normalizar en las instituciones lo que es normal en la vida. La ‘selfie’ en la que aparecen PP, PSOE y C’s no puede ser flor de una manifestación. La aplicación del 155 y la convocatoria rápida de elecciones, difícilmente desde el Gobierno central se podía garantizar una intervención más larga, la ha promulgado Rajoy pero la han pactado entre todos. Sánchez  quería un 155 light y Rajoy ha optado por un corte seco y breve. La intervención va directa a apagar el fuego pero ¿dejaremos otra vez libres las causas?

No entiendo nada Derecha e izquierda hicieron juntos la Constitución dejando una puerta abierta al nacionalismo desleal. Después del 23-F juntos intentaron cerrarla, pero ya era tarde, el Constitucional, siguiendo la Carta Magna, no les dejó. ¿Qué harán ahora? ¿Alguien me lo explica?