Justo después de las elecciones, y gracias a la matemática electoral, el PSOE se quedó siendo la sal de todos los platos. No había, ni de hecho hay, opción de formar un gobierno sin la aquiescencia del PSOE. La negativa de Sánchez a ni siquiera rozarse con el PP le arrinconó a pesar de los esfuerzos de sus dirigentes para arrancar del Rey su candidatura a la investidura. Sánchez y Rajoy ni se hablaban y eso hacía que C’s, absolutamente ninguneados por el resultado electoral, podían desvanecerse y esperar acontecimientos o saltar a la arena y contra todo pronóstico liderar el proceso. Podemos con su visión tan novedosa de solo preocuparse por asientos y cargos les dejaba con el ‘pompis’ al aire hasta nuevos tiempos.
Rivera, y con el C’s, emergen cada vez más como los únicos que realmente buscan un cambio con planteamientos serios de un gobierno para nuevos tiempos: Adelgazar la administración, despolitizar la justicia, mantener la unidad de España, bajar la presión fiscal y limpiar España son cuestiones suficientemente básicas como para formar parte de un acuerdo.
No entiendo nada. El teóricamente más bisoño está dando lecciones de política real a los mandamases. ¿Es Rivera, cogiendo el toro por los cuernos en esta crisis, el que más méritos está haciendo para gobernar España? ¿Alguien me lo explica?









