Cierre de fronteras

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Alemania, la gran valedora de los refugiados sirios, controlará sus fronteras poniendo en entredicho el protocolo de Schengen. Ya sé que la interpretación política de este hecho es mandar un aviso al resto de países de la UE para que se comprometan, de una vez y sin más dilaciones, en el proceso de reparto de los refugiados que entran a espuertas a la UE, pero a nadie se le escapa que del ‘acogeremos a todos’ al ‘control de fronteras’ hay un abismo. Alemania está superada y el fenómeno, lejos de amainar, va in crescendo. El llamamiento ya está hecho y llegar al paraíso es una motivación que no atiende a contradeclaraciones.

No entiendo nada. Europa, incapaz de atajar el mal en origen, ha querido poner la venda de acoger a unos cuantos refugiados, ¿alguien se cree que, si sigue la infección –el hambre y la guerra-, los ciudadanos aceptaran su mala suerte de vivir cerca del contagio? ¿Alguien me lo explica?

Decálogo de cinco

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Ayer el candidato del PP a las próximas elecciones autonómicas fue presentado en sociedad por Mariano Rajoy en Madrid. En su intervención habló de la propuesta de Decálogo de cinco o siete puntos que hará llegar tanto a C’s como al PSOE catalán, el PSC,  dado que son las únicas fuerzas políticas no independentistas. El decálogo resumido, o mejor el pentálogo, pretende consensuar unos mínimos para el día después de las elecciones catalanas y ya cuenta con el rechazo de los invitados a sumarse.

Una vez más prima la cuestión partidista: se valora quien propone la cosa, y no el contenido de la cosa misma. No se trata de mejorar nada, sino que el otro no se ponga la medalla. Evidentemente el separatismo catalán, amén  de presentar una propuesta -que puede ser inviable-  ilusionante para algunos, tiene la suerte de enfrentarse a partidos que siguen empeñados en ir cada uno a la suya.

No entiendo nada. ¿Nadie de los no independentistas es capaz de proponer un proyecto mínimamente atractivo y abierto a más gente que a sus propios incondicionales que, por cierto, cada día son menos? ¿Alguien me lo explica?

Zanahoria para el burro

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Hoy se consumará la tomadura de pelo del PP de Rajoy hacia sus votantes sobre la cuestión del aborto. El Senado español aprobará definitivamente la nueva Ley Aído con la casi única modificación de que las menores de 16 años no puedan legalmente abortar a escondidas.

Vistas las declaraciones de sus dirigentes, sus intervenciones en el debate parlamentario de la ley de Zapatero y leído su recurso de  inconstitucionalidad, supongo que los votantes prescindieron de leerse el programa electoral que, si bien casi no decía nada, se comprometía a mucho más de lo que han hecho.

Juzguen ustedes mismos el compromiso programático electoral del PP de Rajoy: La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores”.

No entiendo nada. Aído puso, para poder colar el aborto como derecho, la zanahoria de las menores de los 16 años. ¿Piensa el PP que somos tan burros de conformarnos con la zanahoria y seguir dándoles nuestro apoyo electoral? ¿Alguien me lo explica?

Una foto

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Es evidente que el conocimiento humano parte de los sentidos. Toda la información que llega a nuestro cerebro es por vía sensitiva, allí, y eso ya depende de cada uno, relacionamos, integramos y elaboramos una respuesta que marca nuestra actuación. Un grito, oído, una  imagen, vista, etc. son los estímulos que nos llevan a actuar.

Cuando el continuo flujo migratorio hacia Europa mantenía a la UE indiferente; cuando las guerras post primaveras árabes, maldito eufemismo, nos parecían lejanas; cuando miles de refugiados en Hungría suponían un estorbo, una sola foto mueve las conciencias de la vieja Europa corroborando la máxima de que una imagen vale más que mil palabras.

No entiendo nada. Es evidente que ante un problema extraordinario hay que tomar medidas extraordinarias. Frente a los miles de refugiados hay que atenderlos pero, ¿no es también urgente y del todo necesario tomar medidas preventivas dado que por mucho que queramos no tenemos capacidad de acogida infinita? ¿Alguien me lo explica?

No va de números

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Es evidente que no todo depende de las cantidades. Ser mayor depende de los años; pero ‘ser’, depende solo de si existes. En la cuestión catalana pasa igual. Ahora empezaremos a discutir si son muchos o pocos, si son más o menos y por tanto si son suficientes o no. La realidad no va de eso. Va de si tienes capacidad de decidir por los demás, que no la tienen. Muchos de una calle madrileña podemos decidir cambiar el nombre de la vía y para eso podemos pedir el correspondiente beneplácito del Ayuntamiento; pero, por muchos que seamos, no podemos decidir sobre como tendría que llamarse la Séptima Avenida neoyorkina.

No entiendo nada. ¿Por qué, si no depende del número si no de que se tenga o no la capacidad de decisión sobre una determinada cuestión, estamos discutiendo si los catalanes que quieren la independencia son más o son menos? ¿Alguien me lo explica?

Paréntesis estival

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Hoy escribo, con un pie ya en el pescante de las vacaciones, mi última columna de este largo curso político. Pasado el paréntesis estival espero volver y para hacerlo mejor solicito sugerencias.

En este año, si bien los españoles han empezado a mejorar su calidad de vida, nuestros políticos se están enredando entre aferrarse al poder o intentar llevarnos al huerto a base de ocurrencias populistas.

Probablemente, querido lector, usted será de los que llegados estos días, y si se lo puede permitir, va a descansar muy pegado a su familia, dedicándose a lo realmente importante: querer a los que le quieren. Felicidades.

Ya nunca serán las vacaciones de antes donde primaba el ir lejos, a lugares exóticos, y el gastar para pasarlo ‘pipa’. Ahora toca ir cerca, aprovechar lo que ya teníamos y disfrutar de lo ordinario aderezado con los pocos extras que podamos permitirnos. Al final lo verdaderamente importante no es dónde vamos, sino con quién estamos, ¿no les parece?

No entiendo nada. Tantos siglos de evolución y hace falta una crisis para que no demos cuenta que la felicidad no está en tener cada día más sino en ser cada día mejores y querer más a los nuestros, ¿habremos aprendido esto definitivamente? ¿Alguien me lo explica?

A por C’s

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La noticia política ha sido el nombramiento, digital una vez más, de un candidato del PP esta vez a las elecciones autonómicas catalanas que algunos quieren leer como plebiscitarias. El que fuera alcalde de Badalona, tercera ciudad de Catalunya, y que había incrementado su apoyo electoral siendo apartado de la alcaldía por un pacto de perdedores absolutamente heterogéneo, va a ser el cabeza de lista del PP en las elecciones catalanas de septiembre si, al final, estas se convocan.

Probablemente, de lo que el PP puede ofrecer en Catalunya, es la opción más interesante; Ha ganado elecciones, pocos más hay, y, sobreponiéndose al letal efecto ‘Rajoy’, ha subido en votos. Xavier Garcia Albiol es como es y representa sin duda al votante de siempre del PP catalán, tan abandonado por su propio partido en las últimas décadas. Si sirve de criterio la progresía española, el socialismo catalán y el partido de Ribera, Ciudadanos, se llevaron el disgusto del día.

No entiendo nada. La presencia del PP, y casi la del PSOE, son del todo testimoniales en Catalunya. La realidad es que el cambio de líderes en el PSOE y en el PP catalanes, al final, es del todo irrelevante. ¿No se dan cuenta que poner una cara nueva no conduce a nada si el gobierno central, al que pertenece el nuevo rostro, se olvida de sus votantes en Catalunya? ¿Alguien me lo explica?

Educación, educación, educación

Ciudadanos' party leader Albert Rivera answers a question during an interview at his office in Barcelona, April 16, 2015. Rivera, the 35-year-old leader of upstart political party Ciudadanos, has become Spain's best-rated politician by cutting through his country's increasingly volatile politics with a simple message: moderation.Though it was founded nearly a decade ago, Ciudadanos ("Citizens") has in recent months risen quickly to the top of opinion polls ahead of a general election that many see as Spain's most important in 30 years. Picture taken April 16, 2015. REUTERS/Gustau Nacarino

Con el recuerdo del Tony Blair de la Tercera Vía que encandiló al Reino Unido, Albert Rivera asume como gran objetivo para la legislatura no el mejorar la educación, fin claramente loable per se, sino un gran pacto de Estado en el tema educativo, fin mediocre si el pacto es el objetivo en sí mismo.

Sus propuestas educativas las plantea dentro de su programa económico, supongo que dando a entender que el futuro socioeconómico de un país se debe basar fundamentalmente en la excelencia educativa, a no ser que con ello quiera visualizar que la educación debe someterse a la economía, lo cual más bien me repugnaría. La educación es un bien en sí mismo y debe tender a hacernos autónomos, completos, maduros, desarrollados, plenos y libres; si todo eso se da, con cuatro lecciones especificas seremos hasta competitivos.

De los grandes principios que propone Rivera me gustan la importancia del profesorado y su motivación, la autonomía de centros, la igualdad de oportunidades que no de resultados, pero me falta el énfasis en la libertad de enseñanza y de centros y en el reconocimiento del derecho de los padres a elegir centro y modelo educativo para sus hijos.

No entiendo nada. Probablemente en el ámbito de la enseñanza es donde los poderes públicos, para ayudar, basta con que dejen de molestar. ¿Qué pasaría si se limitaran a  financiar, vía exención fiscal, todo gasto educativo y dejaran a los profesionales que hicieran su trabajo sin orientaciones ideológico políticas?

Rajoy en romojo

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La foto de la semana va a ser la de Rajoy en el río Umia en Pontevedra. Una cabecita conocida y un inicio de hombros sobresalen de un agua que, por movida, parece fresquita. Da envidia, desde los calores de la urbe, esta imagen veraniega aunque rústica. Rajoy se baña en austeridad, como marcan los tiempos en nuestra Europa. ¿Algo que reprocharle del bañito? Nada. ¿Algo que criticar del poco photosop de la foto? En absoluto. A estas alturas de la película Rajoy es Rajoy y punto

La economía parece respaldarle y las encuestas parecen serle algo favorables. ¿Habrá servido de algo el nuevo logo? Esta apuesta in extremis del PP por aparecer en todos lados y con pinta de gente de la calle, no creo que traiga votos por sí mismo, pero probablemente lo que si hace es que, al obligar al político no solo a no esconderse sino a mezclarse, se entere realmente de lo que pasa en su patria.

No entiendo nada. Si está bien lo de estar en medio de la gente, ¿por qué esperar al día antes del examen para practicarlo? ¿Alguien me lo explica?

El último cartucho

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La escalada verbal sobre la cosa catalana va in crescendo. Hoy por hoy solo los partidarios del sí y los partidos políticos nacionales se están pronunciando en un duelo dialéctico de fijar posiciones. La sociedad civil catalana partidaria de la situación actual, mayoritaria por cierto, una vez más calla y se esconde, no pienso que sea porque al callar otorga la razón al soberanismo, sino porque, como siempre, espera a que actúan otros.

Tengo la sensación que el soberanismo catalán intuye que en esta ‘guerra’  la última batalla es la que viene ahora. Si se pierde esta oportunidad, habrán de esperar años para que tengan otra

A falta de reacciones claras desde Catalunya solo los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE, parecen entender este movimiento a la desesperada del independentismo. Si ellos van a echar el resto el Estado debe de hacer lo propio. Sin un total acuerdo entre PP y PSOE será imposible vencer democráticamente al soberanismo, así de claro, así de simple y así de difícil.

No entiendo nada. En su momento el pacto antiterrorista suponía que gobernara quien gobernara en España no se cedería, pero por debilidad de un socio pasó lo que pasó. ¿Serán capaces PP y PSOE de ponerse de acuerdo esta vez en lo que no se negocia y mantenerlo, gane quien gane, en el futuro próximo? ¿Alguien me lo explica?