Por fin hubo foto. Este fin de semana y con motivo de la ‘Escuela de Verano’ de FAES, Rajoy y Aznar, no solo se saludaron y compartieron foro sino que además se aplaudieron mutuamente. No está el horno para bollos. El resultado de las europeas, y sobre todo los mensajes que alcaldes y presidentes de comunidad hacen llegar a ambos líderes, es que vienen bastos y el PP no puede permitirse más desencuentros. El remedio habitual ante estos temporales es simplemente demostrar, al menos con las fotos y el silencio en la crítica, unidad. Puede ser que en los nuevos tiempos que la política ha iniciado los gestos ya no basten, que el maquillaje no funcione y que el lifting no cuele; la madurez de una sociedad, ya cansada de engaños y tomaduras de pelo, exige transparencia, verdad y, sobre todo, compromiso.
No entiendo nada. Si los partidos definen la ideología, ¿cómo es posible que la decisión de un líder sin más la cambie? ¿El gobierno es del PP o de Rajoy? El ciudadano votó un programa y unas listas cerradas bajo unas siglas concretas con un bagaje y una historia, ¿es aceptable que una vez votados y por ende elegido el partido ganador su líder haga lo que le venga en gana sin más historias? ¿Alguien me lo explica?









