
Portada de La Vanguardia de hoy
Parece que estemos ante una batalla mediática que se ha trasladado a la fiscalía. De los distintos reportajes publicados por El Mundo que, extrayendo lo más mollar, podríamos resumir diciendo que da luz pública a teórico un informe de la UDEF que sostiene que parte de las comisiones pagadas a Convergencia por empresas, alrededor de un 4% del monto de cada adjudicación, a través de la ya conocida trama Palau han ido a parar a cuentas personales de sus dirigentes, concretamente de la familia de Jordi Pujol y a Artur Mas.
Estos ataques, al menos en el ámbito personal, han sido negados por CiU y han supuesto la presentación de sendas querellas por parte de Jordi Pujol y Artur Mas contra el periódico El Mundo. A fecha de hoy ninguna ha sido admitida a trámite.
Es evidente por otra parte que las informaciones se han publicado en plena campaña electoral y es lógico suponer que puedan influir en los resultados del domingo. Especialmente en lo que afecta al cabeza de lista de CiU, Artur Mas, se han intentado aclarar las acusaciones y por ello se pidió una comparecencia urgente en el Congreso de los ministros afectados Fernandez Diaz y Montoro con el fin de que antes de cerrar la campaña pudieran aclarar tanto el origen del informe como el conocimiento de la agencia tributaria sobre las cuentas en paraísos fiscales. Esta petición fue negada por el PP y por tanto los ministros no serán interrogados en el Congreso.
Ante lo que para Artur Mas suponía una indefensión y, según su libre criterio, como la única manera de parar el posible efecto negativo de lo que para él son calumnias, desde la Generalitat se pidió al Fiscal Superior de Cataluña un pronunciamiento jurídico. Este, Martín Rodríguez Sol se ha pronunciado en fecha 21 de este mes y ha decidido iniciar un “proceso de investigación por un delito de calumnia” contra el periódico El Mundo. Hasta aquí todo me parece lógico y explicable y, por lo que me dicen, ajustado a derecho.
El Fiscal, y traducido a lenguaje no jurídico, viene a decir que las acusaciones vertidas sobre los particulares citados no se basan en pruebas y dado que se les imputa un delito de cohecho pueden haber incurrido en un delito de calumnia y como tal procede. Tampoco nada que objetar.
Lo que ya me parece más curioso es que el fiscal hable de que la afirmación de El Mundo es “radicalmente falsa, mendaz” que se sustenta en un “borrador” que según el mismo fiscal “es un pre-texto, no es un documento oficial, ni siquiera oficioso”.
Me asombra el juicio de la fiscalía, pienso sinceramente que, como mucho, podría decir que el periódico no presenta ninguna prueba y, por tanto, le incoa las diligencias, pero de ahí a que sea radicalmente falso va un mundo. Afirmar esta falsedad supondría que el fiscal habría investigado todo lo investigable y no habría encontrado nada. Más bien la realidad es que nada ha hecho y por tanto, usando su mismo estilo de redacción, pienso ha emitido un pre-juicio.
Tiempo le ha faltado a La Vanguardia para titular ‘El fiscal considera la acusación contra Mas “radicalmente falsa”’ y se queda tan ancha.
Me da, creo que hasta se me entiende el porqué, que el Fiscal se ha pasado cine pueblos y ha dado pie a que La Vanguardia pudiera mostrar su agradecimiento por los millones y millones de euros que la Generalitad de Artur Mas le ha dado por la ‘patilla’. Vaya mi censura, la de un pobre mortal, a los dos. Es muy probable que ambos, el Fiscal Superior de Cataluña y La Vanguardia, puedan justificar su actuación pero yo solo encuentro un motivo para ella: el agradecimiento y no hace falta que les diga el juicio que por este comportamiento me merecen, ¿verdad?