Yo no sé cómo se lo montan, pero siempre acabamos discutiendo del sexo de lo ángeles, de si son galgos o podencos y de la luna de Valencia. Sea cual sea la cuestión, al final: alguien, por casualidad, Madrid, nos agrede. Esto ordinariamente se ha llamado victimismo y suele ser de lo más eficaz. Años y años de la misma monserga hacen que los más críticos no se crean nada, los más recalcitrantes se enfurezcan día a día y el amplio abanico de la normalidad esté absolutamente desinformado. Si a todo esto le añadimos que el llamado Madrid suele no enterarse de casi nada, tenemos al perfecto culpable.
El lío ahora viene por los famosos vídeos de institucionales acerca de las elecciones catalanas. La Generalitat, pagando todos como siempre, ha gastado más de 270.000 euritos en varios spots que incluyen la macro manifestación independentista de este 11 de septiembre. Estos anuncios, según la Generalitat, se han hecho para motivar la participación en unas “elecciones trascendentes para los catalanes” y se han insertado en medios públicos y algún privado. En segundos, PSC, PP y Ciudadanos pusieron el grito en el cielo y la queja a la Junta Electoral Central. Este órgano ha fallado y emitido se resolución que obliga a retirar la campaña. El fundamento jurídico es la Loreg, Ley Orgánica que fue votada con regocijo por CiU dado que dificultaba enormemente el concurso de nuevos partidos en las elecciones y obligaba a los medios privados a comportarse como los públicos en el tratamiento informativo de los temas electorales. Entonces fue aplaudida, ahora se habla de antidemocrática, injerente y demás.
Yo, que no soy malpensado, me pregunto: ¿la Generalitat no conoce la ley? ¿Han tirado por la vía de en medio por si colaba? ¿Acaso sabían que les anularían el spot y así podrían, además de publicitarlo unos cuantos días, darle mayor bombo por Internet y volver al famoso victimismo, semillero de votos donde los haya? Una última cuestión: ¿quién pagará los 270.000 euros? Como siempre, tú y yo.










