Con o sin anuncio, toca pagar

Artur Mas y Jordi Pujol: si estuvieran en lo que hay que estar otro gallo cantaría

Yo no sé cómo se lo montan, pero siempre acabamos discutiendo del sexo de lo ángeles, de si son galgos o podencos y de la luna de Valencia. Sea cual sea la cuestión, al final: alguien, por casualidad, Madrid, nos agrede. Esto ordinariamente se ha llamado victimismo y suele ser de lo más eficaz. Años y años de la misma monserga hacen que los más críticos no se crean nada, los más recalcitrantes se enfurezcan día a día y el amplio abanico de la normalidad esté absolutamente desinformado. Si a todo esto le añadimos que el llamado Madrid suele no enterarse de casi nada, tenemos al perfecto culpable.

El lío ahora viene por los famosos vídeos de institucionales acerca de las elecciones catalanas. La Generalitat, pagando todos como siempre, ha gastado más de 270.000 euritos en varios spots que incluyen la macro manifestación independentista de este 11 de septiembre. Estos anuncios, según la Generalitat, se han hecho para motivar la participación en unas “elecciones trascendentes para los catalanes” y se han insertado en medios públicos y algún privado. En segundos, PSC, PP y Ciudadanos pusieron el grito en el cielo y la queja a la Junta Electoral Central. Este órgano ha fallado y emitido se resolución que obliga a retirar la campaña. El fundamento jurídico es la Loreg, Ley Orgánica que fue votada con regocijo por CiU dado que dificultaba enormemente el concurso de nuevos partidos en las elecciones y obligaba a los medios privados a comportarse como los públicos en el tratamiento informativo de los temas electorales. Entonces fue aplaudida, ahora se habla de antidemocrática, injerente y demás.

Yo, que no soy malpensado, me pregunto: ¿la Generalitat no conoce la ley? ¿Han tirado por la vía de en medio por si colaba? ¿Acaso sabían que les anularían el spot y así podrían, además de publicitarlo unos cuantos días, darle mayor bombo por Internet y volver al famoso victimismo, semillero de votos donde los haya? Una última cuestión: ¿quién pagará los 270.000 euros? Como siempre, tú y yo.

Elecciones del rescate

Ya se que el tema es serio, la peli también, ¿lo dudan?

Si bien desde el 11 de septiembre la palabra más manoseada en Cataluña ha sido “independencia”, ahora aparece con luz propia y empuje inusitado el término “rescate”. No parece esto cuestión nueva, la política española lleva meses jugando con este sustantivo tabú. El que lo acabará pidiendo no lo usa, le da grima, y la oposición no para de espetárselo al Gobierno central. Cosas de políticos: huyen de palabras y se aferran a eufemismos así, sin llamar a las cosas por su nombre; se les entiende cada día menos y, ya lo siento, se les valora cada día peor.

Por rescate se entiende la última opción para salir de la crisis. Cuando un Gobierno no puede con la economía de un país y tiene que pedir ayuda a la entidad política superior a la que pertenece, se habla de rescate: yo ya no puedo más, paga tú. La entidad superior te saca del hoyo aunque siempre lo hará tarde y caro. De ahí el miedo al vocablo, que en el imaginario político es como un enchufe de alto voltaje, metes los dedos y ves el más allá. El pliego de condiciones asusta aun sin la letra pequeña; cuando pasas a esta letrilla, ya huyes despavorido.

Pues bien, en Cataluña, rescatar es otra cosa. En lo económico, y para sus lideres, rescatar es devolver lo robado. En lo no económico, rescatar es la nueva gran metáfora. Dice Duran i Lleida: “Hay que rescatar a Cataluña de España” y, siguiendo el modelo, responde Rivera de Ciutadans: hay que rescatar a Cataluña de CiU; ya la tenemos liada. Con tal de no hablar de economía, de una Administración catalana elefantiásica, de gastos suntuosos de los políticos, de que antes de recortar en temas sociales hay que suprimir gastos superfluos, de qué pasó en el Palau, qué en las ITV, qué hay del famoso 3% y qué de tantas y tantas cosas, hay que contaminar el concepto rescate con la nueva entelequia de la independencia para, según el dicho catalán, “fer volar coloms” (hacer castillos en el aire), desviar la atención no fuera caso que alguien juzgue la desastrosa labor de gobierno realizada.

Huracán Sandy desde el espacio

Huracán Sandy desde el espacio.
No sufran¡¡ No llegará a España, lo que nos alegra enormemente. A pesar de la independencia y de las ganas de ser distintos, más y mejores, a Cataluña tampoco. Menos mal, es de esperar que NY este mejor pertrechada que Barcelona, a ellos nadie les roba recursos. El resto de España, a pesar de gozar de tanto dinero expoliado no está al nivel de USA para soportar tormentas tan perfectas, con soportar a tanto político inútil ya estamos casi exhaustos.

Otra vez la misma trampa

La Vice anuncia el objetivo: Estado eficiente

Por fin una medida útil. Se pretende reformar la estructura del Estado para evitar duplicidades y ganar en eficacia y eficiencia. Bien, ya era hora. Se creará una comisión que trabajará en cuatro apartados: cómo evitar duplicidades, cómo simplificar los trámites administrativos, cómo mejorar la gestión de servicios y de medios comunes y cuál es la estructura completa de la administración española.

Todo el personal de a pie, tu probablemente y yo, veníamos clamando por esto: ¿por fin la luz? No, hasta el sol tiene manchas. Dos grandes problemas que me intranquilizan, primero que sea una Comisión, cuanto me hubiera gustado un evaluador externo que no pretendiera poner de acuerdo a los políticos sino echarles en cara objetivamente el desastre de tinglado que tienen montado, y segundo la fecha, la propuesta tiene que estar elaborada antes 30 de junio de 2013, ¿llegaremos vivos?

Política de karaoke

Chicas ligeras de Karaoke de la red de la mafia china descubierta en Madrid

De la misma manera que la recién pillada red mafiosa china, blanqueadora de dinero, escondía detrás de algunos karaokes lugares de lenocinio, es habitual que los políticos nos confundan llamando programas electorales a un bonito libro, con una letra a entonar, que nada tiene que ver con su intención de gobierno.
De alguna manera, y ante una contienda electoral, es mejor no escuchar a los protagonistas cantando sobre la música de un artista de moda, sino oírles mientras se toman las copas previas o cuando comentan, después de la actuación, la jugada con su peña. Hay que ver al político en lo que es y en lo que hace y, el show del karaoke dejárselo solo a él y a su muchachada. La canción escogida la veremos en campaña, de momento el día antes para mí son y han actuado así:
CiU, partido hegemónico en Cataluña, representa el centro derecha nacionalista sin ideología. Es más que un partido un régimen: son los de casa y, por tanto, hagan lo que hagan, siempre -según ellos- estará bien. Son más una fe, una creencia, una iglesia política. Últimamente han pasado de no tolerar la discrepancia en casa a no tolerarla fuera y por ello buscan, o la independencia o la dependencia mínima: aquí mandamos nosotros.
El PSC,  otrora la izquierda moderada, ahora es una olla de grillos. Hay de todos los pelajes pero, no por querer abarcar mucho, sino por no tener ideas claras de nada.
¿Y el PP? Buena pregunta: ni sabe ni contesta. No está en su sitio y por tanto no acierta ni en la ropa. ¿Qué me pongo?
De Esquerra Republicana diré poco, quieren correr demasiado y sin entrenamiento se asfixian solos.
Con este panorama habrá que pensárselo muy mucho, pero aún queda tiempo y campaña.

PSOEXXI, tres problemas

Ha dicho Juan Fernando López Aguilar, prócer socialista salido de la ubres de Zapatero -ministro de Justicia primero y, después, líder del PSOE Canario y candidato al Gobierno de la comunidad que, si bien ganó las elecciones, al igual que tantos victoriosos del PP, no pudo gobernar más que en su casa- y actualmente condenado a galeras con un buen sueldo: eurodiputado del PSOE. Dice el susodicho: ‘los españoles no reconocen ya al PSOE como su alternativa’. Tiene toda la razón.

Zapatero consiguió lo más difícil, ser el Atila del PSOE, por donde el pasó no crecerá la hierba. Rubalcaba, al que pidieron poner cara a la candidatura socialista a las generales y aguantar estoicamente toda suerte de bofetadas, escupitajos, insultos y demás, tenía como encargo reorganizar al nuevo PSOE. El objetivo era que nadie de ZP prolongara el maleficio liderando la nueva etapa. Rubalcaba aceptó, encajó y trabajó y… le cogió gusto. Tanto le gustó que se planteó quedarse unos añitos antes de reorganizar, pero…

Parece del todo obligatorio que después de las catalanas, la leche electoral que recibirá el PSOE será de récord guiness, se convoque un Congreso y, de él, salga el nuevo partido. Ahora mismo solo veo tres problemas: ¿Llegarán a tiempo? ¿Hay banquillo? ¿Tendrán alguna idea para relanzar un socialismo acorde al siglo XXI? Mucha, igual demasiada, tarea, ¿no?

Silencio, se rueda

Tengo varios amigos que se dedican, con notable éxito por cierto, a eso que podríamos llamar el mundo de la farándula -calificativo algo jocoso para denominar a las artes escénicas: televisión, cine y teatro- que siempre que hablamos de temas personales me comentan que esas cuestiones deben quedarse fuera del plató. Cuando suena el ‘silencio, se rueda’ y aún mucho antes debes olvidarte de ti mismo y tu realidad para identificarte con el personaje que interpretas; si no actúas así, estás perdido. En esto consiste la profesionalidad del actor, en interiorizar tu papel de tal manera que, incluso si por lo que sea improvisaras, fueras él.

El niércoles hubo el debate entre candidatos a lendakari en el País Vasco y sin ser propiamente actores, al menos eso se les supone, hicieron  dócilmente caso a esta recomendación: silencio, se rueda. Los problemas de la sociedad real se quedaron en la acera de los estudios y se dedicaron a marear la perdiz acerca de los temas que la política catalana ha introducido en la agenda nacional: independencia, modelo de Estado y demás planteamientos futuribles. De la crisis, de la puñetera realidad, nada de nada.

El presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha conseguido el mismo efecto que ayer reveló el debate vasco. De lo que realmente preocupa a los ciudadanos catalanes, ni se habla. En Cataluña, y  ya van semanas, el tema es independencia, Estado federal o la autonomía superfinanciada. De si se ha recortado de lo superfluo; de si es posible disminuir el grado de burocratización de su administración; de si sobran canales de la televisión pública; de si en los hospitales sigue creciendo el número de directivos por encima del de los médicos… De todo esto, ni una palabra. Han conseguido hacer realidad el ‘silencio, se rueda’. Probablemente esto obedece a que, muy a nuestro pesar, la política es más un teatro que resolver  los problemas. Para el político, siempre la campaña electoral y muchas veces el propio discurrir ordinario, es una función que nos debe embelesar por no decir,  hablando claro, llevarnos al huerto. Somos espectadores que hemos pagado la entrada y se trata de que salgamos felices de la función. Nos camelan con futuro a costa de silenciar el presente.

Yo no soy tonto

 

Foto distribuida por la DGT de la silenciosa acompañante

Somos miles los automovilistas que, cada mañana y, habitualmente, cada noche, nos tragamos un atasco morrocotudo para entrar y salir de Madrid hacia nuestro reparador hogar. Cuando este estresante fenómeno tiene lugar en la autopista bien llamada de la Coruña, podemos observar como hay dos carriles reservados para aquellos conductores que no van solos. Sin plantearse la legalidad de la norma, el tipo de compañía que con ellos circula siempre y cuando sea humana. Pues bien, un avispado, yo conozco algunos más, para evitar las kilométricas colas, ha echado mano a un femenino maniquí para confundir a los beneméritos de tráfico que, sin hacer nada para agilizar el atasco, se agazapan para cazar a los infractores. Y le han cazado. Bendita España, siempre hay un avispado que, a pesar de jorobarnos a todos los demás, jugando fuera de reglas nos provoca envidia y, cuando le pillan, un malévolo regocijo. Si amen de pillar al conductor de la muñeca casi hinchable sacáramos de los carriles rápidos a todos aquellos políticos que sisan o a aquellos empresarios, chinos o hispanos, que navegan raudos por la economía sumergida, igual empezábamos a volar antes de hora todos.

Si estamos en el siglo XXI

Cartel público ya corregido de la exposición ‘Naked Men’

El museo Leopold de Viena ha organizado la exposición ‘Naked Men’ que pretende mostrar cómo ha ido evolucionando el desnudo masculino a lo largo de la historia. para la promoción del evento ha sembrado con 180 vallas la ciudad de Viena. Los cartesles visualizan tres hombres de diferentes razas ataviados solamente con unos calcetines azules, blancos y rojos y botas de fútbol. Ante el escándalo producido, el Museo ha tenido que tapar las vergüenzas de lo musculosos deportistas. Hasta aqui un patinazo corregible. Lo curioso del caso, es la afirmación del portavoz del museo, Klaus Pokorny, al explicar la corrección, textualmente ha declarado: «Te parece que ya hemos avanzado porque estamos en el siglo XXI, pero no». ¿Que tendrá en la cabeza el portavoz cuando entiende como señal de avance en la civilización el sembrar la ciudad de sujetos en pelotas? Dado el nivel de la excusa, no se me ocurre razonarle con sesudos argumentos, me remitiré simplemente a recordarle que nuestos ancestros -hasta hace solo unos miles de años- cubrian sus peludos cuerpos con la nada y que justo con la evolución apareció algo tan ‘desfasado’ como la ropa.

Vueltas y vueltas

Pienso que la independencia de Cataluña no es el objetivo real de CiU. Hasta ahora la táctica a seguir era la indefinición -ni soberanista, ni no soberanista- y el ir negociando los apoyos al partido que gobernara en cada momento España para conseguir cuotas de más poder y, al tiempo, visualizar la imagen de ser la coalición de la economía productiva en el Congreso de los Diputados. Dado que las aspiraciones de una Comunidad Autónoma son casi infinitas y que los Gobiernos centrales sueltan con cuentagotas, con este sistema podía pasar una eternidad.
A raíz del 11 de setiembre parte de la sociedad catalana ha salido a la calle para pedir más. Quieren aclarar el horizonte: ser un Estado de Europa. CiU no puede quedarse atrás ni al margen de este tren, tienen que ser los pilotos, los que marquen la velocidad. La independencia es la cumbre a alcanzar, CiU debe ser el sherpa que les lleva, pero no deben llegar. Llegar a la independencia, lo reconoció hasta Mas, es imposible. Legalmente es un calvario, Europa no dejaría y económicamente es la ruina. ¿Qué hacer? Hay que liderar la subida, siempre andando, dando vueltas al monte y jamás coronar.