Como diría el cronista de tenis: entró, entró. Josep Pedrerol, y con él Intereconomía TV, ha entrado en el Guinness al batir el récord de horas de televisión en directo. Y no sólo lo batió, sino que después del partido aún tuvo arrestos para seguir ante las cámaras cuatro horas más.
No mucho menos que cuatro horas, según hemos sabido en exclusiva por LA GACETA, fue el tiempo que otros invirtieron en promocionar a la competencia espumosa francesa. En plena Barcelona, a unos 50 km de donde el Timbaler del Bruch derrotó a las hordas napoleónicas, en plena Cataluña, el presidente del Barça, Joan Laporta, el de la cantera, el que dicen va a pasar a la política y busca equipo, festejaba la victoria sobre el Madrid con champán francés en vez de cava catalán, en afrancesada juerga.