El hecho es que tras un encuentro del político con Feder.Gen (Asociación de Afectados por las Leyes de Género) dedicó un total de nueve ‘tuits’ sobre la violencia doméstica afirmando entre otras cosas que «la mayoría de las denuncias por violencia de género son falsas» y que «los fiscales no las persiguen». Además, añadió que «un tercio de las muertes por violencia doméstica en España son hombres» insistiendo en que «las estadísticas son sesgadas» y completó el desaguisado añadiendo que «la Unión Europea paga 3.200 euros por cada denuncia por malos tratos», lo cual implica que «desde 2004 nos han entrado así 2.080.000.000 euros. ¿Qué gobierno renuncia a eso?». La red ardió y el diputado de UPyD tuvo que salir al paso declarando «Pido disculpas. Me he equivocado al dar por contrastados unos datos de Feder.Gen sobre un tema tan grave como es la violencia de género”. Toni Cantó, cantó por hacer mal su trabajo y por ello ha pedido disculpas. Es evidente que lo mejor es no errar, pero cuando yerras, pedir disculpas es de lo más sano y, porque no decirlo, de lo más infrecuente.
Entiendo, lo he vivido cerca, el drama de la violencia doméstica y pienso que la especial sensibilidad que hoy tenemos acerca de esta plaga cada vez -gracias al esfuerzo de muchos y la valentía de muchas- más combatida, hace necesario ser especialmente escrupulosos en los datos y en el análisis y, ahí Toni, patinó.
Sería triste de todos modos que ahora alguien se ensañara con él, de la misma manera que sería triste y falso pretender esconder la realidad de que se producen denuncias falsas, de que la ley discrimina al hombre y de que lo único progresista es trabajar en libertad buscando la dignidad de todos independientemente del sexo.








