No sufran, ningún hecho relevante ni un nuevo traspié afecta hoy a nuestros borbones. Simplemente hoy se ha dado a conocer el presupuesto para este año de la Casa Real. De acuerdo con los tiempos estas cuentas se reducen en un, la verdad muy discreto, 4% (330.570 euros) y bajarán por primera vez desde 2006 de los ocho millones de euros, en concreto: 7.933.710 euros. Si bien, tanto el Rey como el Príncipe, recuperan la bajada de sueldo que asumieron en 2012, podrían haber esperado más, el resto de miembros de la casa sí sufren un recorte.
No es mi objetivo discutir aquí a la Monarquía, ni siquiera si gastan mucho o poco, si aprovecharé para comentar que en esta cantidad no entran ni viajes (los paga Exteriores), ni seguridad (se cargan a Interior), ni vehículos (los sufraga Hacienda), ni el mantenimiento de La Zarzuela y los Reales sitios (corren a cargo de Patrimonio Nacional). Dicho de otra manera, bien que sepamos a través de la página web de la Casa del Rey parte de las cuentas de este año, pero transparencia es conocer todo, una vez más lástima.
No me resisto de todos modos a, dada la coyuntura, comentar dos hechos ajenos a la Monarquía, que me parecen del todo relevantes al hablar de presupuestos.
El primero es ¿como se hacen?. Llegada la indicación de si hay que subir el techo o bajarlo y en qué grado, se aplica el coeficiente a todas las partidas y santas pascuas; siempre cabe algún retoquillo, pero en resumidas cuentas se hace eso. ¿A nadie se le ha ocurrido empezar, dada la crisis, desde cero y no tragarse el error, si lo hay, año tras año?
El segundo me parece más sangrante. Los presupuestos públicos barajan el concepto de gasto consolidado, es decir, si gastas lo presupuestado, se fija de por vida; si no lo gastas, lo pierdes. Entienden lo que ocurre: se gasta siempre y todo.
Por cierto, si como preveo nadie, gobierne quien gobierne, está dispuesto al trabajo que supone hacer las cuentas del Estado en base cero, propongo que este año cada autoridad pública que consiga reducir sus gastos se lleve un sobre, por supuesto transparente, con un porcentaje de lo ahorrado, ¿a que recortamos gastos a lo bestia?







