Supongamos que me lee algún político -difícil, leen poco-, con ganas de pensar -para qué, si siempre le dicen lo que tiene que hacer y votar-, y no sabe economía -esa condición si es fácil-, para convencerle de lo conveniente de bajar de impuestos: en vez de explicarle la curva de Laffer me quedo con simplemente presentarle dos noticias del día:
La llamada guerra del pan que ha traído como consecuencia bajadas espectaculares de precio, de los 85 céntimos la barra, algunos ya la ofrecen a 25 céntimos, ha hecho que por primera vez en décadas haya aumentado el consumo de este tradicional artículo, se vende más pan y por tanto se acabará ganando más dinero.
Desde que el tabaco sube y sube, en buena medida por el aumento de la carga impositiva, se vende menos y por tanto las tabaqueras y Hacienda recaudan menos. No es que la gente fume menos, es que el fumador prefiere comprar tabaco de contrabando.
Conclusión -incluso para el político que no sabe economía-: si bajas impuestos, la gente hasta los paga, y como tiene más dinero en su bolsillo gasta más, fomentando el consumo y por tanto paga más impuestos dado que se añade lo que paga por cada producto que consume. ¿Lo pillas?









