El hecho es que el secretario general de CDC, diputado autonómico y presidente del grupo parlamentario de CiU en el Parlamento catalán Oriol Pujol Ferrusola, ha sido finalmente imputado por un presunto delito de tráfico de influencias por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por la trama de las ITV, rama catalana del ‘caso Campeón’. La sala Civil y Penal de este Tribunal ve indicios de su presunta vinculación con la supuesta trama delictiva para la concesión irregular de estaciones de ITV y considera que usó presuntamente su «peso político» para conseguir un «beneficio económico para él y/o sus amigos», y que para ello logró incluso el nombramiento de dos cargos en el Departamento de Empresa. El magistrado Enric Anglada refleja en el auto que el líder convergente buscaba adjudicar un lote de estaciones de ITV, «vulnerando el derecho a la libre concurrencia pública, de tal manera que su actuación coordinaba, dirigía y daba el necesario apoyo desde una vertiente política al resto de implicados» en el asunto. Como se puede ver una presunta perla de personaje en el arte de mangonearlo todo.
A pesar de que en el Parlamento catalán el heredero in pectore del nosequé de Cataluña reiteró que dimitiría si finalmente era imputado por la trama de las ITV, no ha dimitido de nada y cual señor feudal en CiU simplemente delega sus poderes tanto en el partido (debe ser suyo) como en el grupo parlamentario (a pesar de ser coalición parece propiedad privada hereditaria) y no dimite dejando así la puerta abierta a volver cuando desee y sobre todo a no tener que sufrir un sustituto elegido por alguien. Bendita democracia la de los partidos.
No acaba ahí la peripecia sino que se enroca como diputado (por ello se cobra y además uno se inmuniza) y explica que su imputación es “juego sucio” (no se refiere al presunto tráfico de influencias sino a torcidas maniobras de Madrit) y achaca su dura y generosa decisión de delegar mando y hacienda a “no querer entorpecer el proceso” de la soberanía catalana (las malas conductas parece que no la entorpecen) y afirma que su actuación «está en las antípodas de querer protegerme en la ‘senyera’” (simplemente no cuela).
Con lo fácil que es ser honrado y parecerlo para no estropear nada.








